Muchos sitios electrónicos, medios impresos y masivos, se dedican éste día a hacer un recuento de los sucesos que trajo el año que muere lentamente en las próximas horas. La mayoría hace hincapié en los escándalos, muertes, actos terroristas, déficits, malos y/o corruptos gobernantes y un sinfín de cosas negativas; porque eso es lo vende y lo que extrañamente queda impreso en la memoria de las mayorías. Son hechos que no se pueden negar ni borrar, hechos que han marcado la vida de nuestro país y nuestra gente, pero que han quedado en el pasado... es ahí donde deben quedarse y de donde debemos evocarlos solo para buscar soluciones tratando de mejorar nuestra calidad de vida social.
Sucede lo mismo en el aspecto personal de cada uno de nosotros, nuestra vida está llena de altas y bajas, de las que normalmente recordamos lo malo porque nos daña y nos deja una herida. También de la misma forma podemos tratar de abandonarlos un mucho, usarlos como punto de partida para no caer en los mismos errores y tratar solo de evocar nuestras mejores situaciones de los últimos 364 días para robarles la alegría a esos momentos que nos dará la energía para repetirlos en lo sucesivo. Aprender y poner en práctica, de lo bueno y de lo malo, no amargarnos pensando solo aquello que no pudimos alcanzar sino sacar empuje desde lo mas hondo de nuestro ser y agradecer por todo lo que sí logramos... por lo que tenemos: vida para vivirla.
Que el 2008 nos haya dejado mucha enseñanza y capacidad para olvidar, perdonar y soltar viejas amarguras que no nos impidan seguir adelante. Y que el 2009 nos reciba con una bombra de fortaleza y voluntad para sortear lo que nos espera, pero más que nada, que de nuestro corazón salga mucho ánimo para vivir la vida... así como venga. Son mis mejores deseos para todos ustedes que pasan sus ojos por éstas letras, para los que lo han venido haciendo en los últimos tres años y para todos aquellos que llegan por primera vez aquí, para mis amigos y cyberamigos, para mi familia y la de todos ustedes. Como dice Mafalda y compañía:
Sucede lo mismo en el aspecto personal de cada uno de nosotros, nuestra vida está llena de altas y bajas, de las que normalmente recordamos lo malo porque nos daña y nos deja una herida. También de la misma forma podemos tratar de abandonarlos un mucho, usarlos como punto de partida para no caer en los mismos errores y tratar solo de evocar nuestras mejores situaciones de los últimos 364 días para robarles la alegría a esos momentos que nos dará la energía para repetirlos en lo sucesivo. Aprender y poner en práctica, de lo bueno y de lo malo, no amargarnos pensando solo aquello que no pudimos alcanzar sino sacar empuje desde lo mas hondo de nuestro ser y agradecer por todo lo que sí logramos... por lo que tenemos: vida para vivirla.
Que el 2008 nos haya dejado mucha enseñanza y capacidad para olvidar, perdonar y soltar viejas amarguras que no nos impidan seguir adelante. Y que el 2009 nos reciba con una bombra de fortaleza y voluntad para sortear lo que nos espera, pero más que nada, que de nuestro corazón salga mucho ánimo para vivir la vida... así como venga. Son mis mejores deseos para todos ustedes que pasan sus ojos por éstas letras, para los que lo han venido haciendo en los últimos tres años y para todos aquellos que llegan por primera vez aquí, para mis amigos y cyberamigos, para mi familia y la de todos ustedes. Como dice Mafalda y compañía:
Les deseamos a todas las buenas personas que conocemos que el próximo año tengan toda la fuerza y den lo mejor de sí mismos sin importarles que les recompensen sus esfuerzos para trabajar por un mundo mejor, en el que la paz sea posible, con justicia y equidad y en el que sobrevivan las utopías aunque parezcan (y sean) imposibles. Porque trabajar para construir un mundo mejor es la felicidad más posible:
Feliz Año Nuevo de TRABAJO para todos!
De todo corazón, que tengan una fiesta de fin de año... inolvidable!