junio 29, 2009

Dicen que segundas partes...

...nunca son buenas. Pero en el renglón de los covers musicales hay algunas excepciones:

Ayo Tecnlogoy, Milow, 2007
De la original de 50 Cents feat. Justin Timberlake & Timbaland


Man in the Mirror, James Morrison, 2007
De la original de Michael Jackson


Dreams, The Corrs, 2005
De la original de Fleetwood Mac


Feliz inicio de semana!

junio 26, 2009

El inicio de dos leyendas

La música y la televisión son dos constantes en mi vida, por eso ayer (por muy ridículo y cursi que parezca) me dió un bajón anímico por la muerte de dos artistas que marcaron un parteaguas en el mundo del entretenimiento, cada uno en lo suyo.





Sigo shockeada con la muerte de Jacko, fué tan inesperada que opacó el tan anunciado final de la Fawcett, de cualquier forma los dos estarán donde deban estar.

Arrivederci!

junio 25, 2009

Superbyte a la carga!

No es un secreto que mi maridis se volvió loco el día que tuvo una computadora en sus manos y que esa locura permanece intacta hasta nuestros días (nuestros días de nosotros ambos dos). Cuando no tiene trabajo que hacer por la noche antes de dormir sus cuatro horas diarias, se inventa algún juego nuevo o se pone a darle mantenimiento a la intranet doméstica, o de plano se busca nuevos aditamentos para su máquina. Debajo de la mesa existe toda una maraña de cables que alimentan desde su joystick para el Fly Simulator hasta una vieja reproductora de VHS o un tocadiscos de acetato. De sus dotes informáticas, bueno, de eso mejor ni hablo porque ni él mismo esta seguro de todo lo que sabe.

El caso es que, gracias a su adicción informática, mi pobre cónyuge es el ajonjolí de todos los moles entre nuestras amistades, cuando de reparar sus computadoras se trata. De hecho, algunas de mi amigas le hablan directamente a él para que las ayude cuando se les atora la carreta o para venir a dejarles sus CPU's cuando de plano ya ni la pantalla azul pueden ver.

Todo el mes pasado se le cargó ésta chamba altruista, primero hace dos semanas, mi comadre la del post anterior le trajo su CPU porque desconchinfló no sé que configuración y la tenía a dieta de MSN y EsMas.com; la ingrata ya estaba casi volviéndose loca por el síndrome de abstinencia con el temor de no poder ver el final de Mañana Es Para Siempre. Pero SuperMaridis salió en su rescate y la sangre no llegó al río.

La semana pasada mi amigocha Engel Dafnè también envió su respectiva señal de SOS porque un nefasto virus casi le saca una úlcera, la computadora encendía y después de cuarenta y nueve minutos (si, contados rigurosamente) se apagaba la condenada. Eso sí, la interfaz muy amable, primero le mandaba el mensaje de que 'desconectaría inmediatamente. Todo el fin de semana el maridis se la pasaba corriendo como loco desde donde estuviera, para aprovechar cada ratito libre y darle duro a los comandos con el fin de aniquilar el mentado troyano que trajo en jaque a dos familias (la nuestra y la de mi amiguis). Se volvió una obsesión 'no me va a ganar, este inche virus', repetía el corajudo. El sábado por la noche casi se rinde, me dijo que tal vez tendría que darle matarili a los datos y tendría que formatear el disco duro. Pero una luz en sus neuronas ya cansadas, lo llevaron a encontrar la solución y zaz! que jala la mugre. Me dió un chorro de ria porque después de ver funcionar la máquina mejor que si fuera nueva, me dice: "Wow, si tuviera que comparar lo que hice con algo real, se podría decir que acabo de hacer una operación a corazón abierto", será?.

Apenas dado de alta ese paciente el domingo anterior, otro de nuestros compadres al que mi maridis le diseñó y le ayuda actualizando regularmente la página de su negocio, le mandó el lunes un mail con unas fotografías de una exhibición para pedirle de favor le hiciera un video musicalizado y la subiera al site. Obsesivo como es, se tardó tres días en hacer el mentado audiovisual, bueno a mi ya me tenía hasta el gorro de escuchar cada dos minutos la cursilísima melodía de Ice Castles.

Ayer me habló otra amiga también para pedir ayuda. Por no dejar le pregunté qué le pasaba y me dijo que le aparecía un mensaje a cerca de su antivirus, le pedí me lo leyera y no era otra cosa que hacer la actualización del antivirus mentado pero por la configuración el programa no le permitía trabajar con ella hasta que no pagara y bajara la versión nueva de ese software. Le dije lo que tenía que hacer, dos o tres pasos y listo, bueno hasta un niño de secundaria (de los de hoy y con tarjeta de crédito) lo habría más rápido y mejor. De todas formas ella casi me agarra a los puros besos vía telefónica y se desvivió en elogios para mi persona porque al fin pudo accesar sus datos, pero ya se sabe "en el país de los ciegos, el tuerto es rey". Le comenté a mi maridis en la noche que llegó y como quiera le llamó por teléfono para asegurarse de que todo estaba bien y ofrecer su ayuda en caso de que ella lo necesitara.

A simple vista podría parecer una molestia estar resolviéndole la vida informática a nuestros conocidos, con un 'no puedo' sería suficiente dirán algunos, pero para el dueño de mis quincenas ésto es más que un placer... su mayor pasión. Yo ya lo bauticé como el SUPERBYTE!.

Auf Wiedersehen!

junio 23, 2009

Amistad sincera

Cuando me casé, solo me quedaba una amiga soltera (las demás ya estaban casadas) que es dos años mas joven que yo. En aquel tiempo ella no tenia novio y como durante nuestro noviazgo mi maridis estaba acá, las dos éramos casi inseparables. Antes de mudarme a Suiza le dije que instalara en su computadora un programa de chat para no perder comunicación después de casarme y tenernos al tanto una de la otra. Fué así, de la misma forma, como en ella se repitió mi historia y en el ciberespacio conoció al que ahora es su marido: otro suizo. En el poquito tiempo que duró su relación de novios, ella viajó varias veces a estas tierras y en uno de esos viajes, apadrinaron a mi hijo Chris en su bautizo. Se casaron un año depués y se fueron a vivir a la Ciudad de México, donde el radicaba desde diez años antes.

Por cuestiones de trabajo tuvieron que mudarse a Suiza hace cuatro años y, aunque vive muy lejos de nosotros, nos visitábamos con mucha frecuencia. Al principio yo traté de sobreprotegerla, no quería que pasara por las mismas viscisitudes que yo en mis primeros años y trataba de aconsejarla lo más que podía para que su adaptación no fuese tan dura. Pero tal vez mi afán por protegerla o el cambio que ya había sufrido en los años que llevaba aquí, hicieron que surgiera un disgusto tremendo entre las dos. Seguramente de parte de ninguna de nosotros hubo mala intención y aunque traté de hablar con ella los días siguientes, simplemente no lo conseguí. Pasaron dos años, con el firme propósito de contactarla, el paso del tiempo pesó mucho y su silencio hizo que perdiera las esperanzas de recuperar lo perdido.

En septiembre pasado la encontré por casualidad en la fiesta de Independencia de la Embajada Mexicana, apenas verla corrí hacia donde estaba con su marido y nos dimos un abrazo enorme, largo, cariñoso. Ella lloró mucho, tanto, que tuvimos que ir al sanitario para que se arreglara el maquillaje. Luego buscamos un lugar apartado para platicar, aunque en un principio ella quiso tocar el tema, yo no la dejé y le pedí que olvidáramos sin rencor lo vivido; ella aceptó gustosa y es hora en que no hemos hablado del incidente (creo que fué lo mejor). Desde entonces no ha pasado una sola semana sin tener contacto ya sea por teléfono o por MSN y nos hemos visitado mutuamente un sinfin de veces. Nuestros hijos son grandes amigos y también sienten cariño los unos por los otros como si de verdaderos primos se tratara.

Ayer hablábamos por MSN y por primera vez en más de veinte años de conocernos, nos dijimos lo mucho que nos queremos, así, sin prejuicios y con toda la sinceridad posible. Como suelen ser la amistades verdaderas. La nuestra pasó por una prueba muy grande, pero salió victoriosa.

Saluditos!