
El año pasado, buscando información sobre la última temporada de Grey's Anatomy, encontré por casualidad la serie "Big Love" de HBO. Esta cadena si que tiene ojo para las series pioneras que pueden dejar atrapado al público por su originalidad y sus temáticas taaaaan contemporáneas (miren lo que pasó con Sex and the City). Big Love relata la vida de una familia polígama en el estado de Utah, mormona por supuesto, conformada por el dueño de una cadena de tiendas estilo Home Depot, sus tres esposas y sus siete hijos (más uno que nacerá la próxima temporada, la tercera). Mi primera impresión no fué muy positiva, de entrada lidiar con una familia polígama en tiempos modernos, no es muy entendible que digamos; pero conforme fueron transcurriendo los capítulos se fué desvaneciendo mi excepticismo y fuí entendiendo mejor la problemática que ésto implica sobre todo por las bases fundamentalistas de éste estilo de vida.
En un principio me indignaba ver la devoción que las esposas profesan al "patriarca" de la familia y aún entre ellas mismas, como parte del "precepto" que siguen a rajatabla en aras del paraíso prometido. Tanto ellas como él están convencidos y comprometidos con su elección, aunque no se escapan de situaciones típicas de celos, luchas de poder entre las esposas, secretos y hasta golpes bajos entre unas y otras. Los que llevan la peor parte son los hijos mayores, ya adolescentes, que viven en un eterno conflicto entre la obediencia a los padres, el recato demesurado y el rechazo de la comunidad mormona local (la trama se desarrolla en un poblado cercano a Salt Lake City) que afirma que la poligamia dejó de existir hace más de cien años aunque los escritores de la serie dejan en claro al final de cada capítulo que "Entre 20.000 y 40.000 personas practican la poligamia en Estados Unidos actualmente. La iglesia mormona prohibió oficialmente la poligamia en 1890". Los adultos de la familia en la serie tampoco escapan a los conflictos que conlleva esconderse de una comunidad entera, a la paranoia de verse perseguidos por una ley que condena fuertemente a la poligamia con castigos verdaderamente ejemplares, viviendo en una constante zozobra y utilizando la mentira como método de supervivencia.
La serie apenas va en su segunda temporada, en la que según los índices de audiencia no superó el éxito de la primera al cambiarse su emisión de los domingos a los lunes, en los Estados Unidos. El inicio de la siguiente temporada también se vió afectada por la huelga de escritores a principios de año y de la que todavía no se sabe la fecha exacta de emisión del primer capítulo.
Es interesante saber que ésta serie es producida ni más ni menos menos que por el mismísimo Tom Hanks y dirigida por Rodrigo García (el junio del gran Gabo, Don Gabriel García Márquez). Me imagino que de ahí la calidad de la serie, que no tiene punto de discusión. La musicalización también es un plus: a veces ochentera, a veces muy new age y muchas veces original. En general Big Love contiene una temática interesante que deja de lado el común denominador de la series actuales, aunque en algunas partes sea sexualmente demasiado explícita, una forma diferente de vivir la vida. Ojo, no dije que sea mala o buena, simplemente diferente. Yo acabo de terminar de ver la segunda temporada y me quedé con ganas de más, ustedes no se la pueden perder.
Saludos!
En un principio me indignaba ver la devoción que las esposas profesan al "patriarca" de la familia y aún entre ellas mismas, como parte del "precepto" que siguen a rajatabla en aras del paraíso prometido. Tanto ellas como él están convencidos y comprometidos con su elección, aunque no se escapan de situaciones típicas de celos, luchas de poder entre las esposas, secretos y hasta golpes bajos entre unas y otras. Los que llevan la peor parte son los hijos mayores, ya adolescentes, que viven en un eterno conflicto entre la obediencia a los padres, el recato demesurado y el rechazo de la comunidad mormona local (la trama se desarrolla en un poblado cercano a Salt Lake City) que afirma que la poligamia dejó de existir hace más de cien años aunque los escritores de la serie dejan en claro al final de cada capítulo que "Entre 20.000 y 40.000 personas practican la poligamia en Estados Unidos actualmente. La iglesia mormona prohibió oficialmente la poligamia en 1890". Los adultos de la familia en la serie tampoco escapan a los conflictos que conlleva esconderse de una comunidad entera, a la paranoia de verse perseguidos por una ley que condena fuertemente a la poligamia con castigos verdaderamente ejemplares, viviendo en una constante zozobra y utilizando la mentira como método de supervivencia. La serie apenas va en su segunda temporada, en la que según los índices de audiencia no superó el éxito de la primera al cambiarse su emisión de los domingos a los lunes, en los Estados Unidos. El inicio de la siguiente temporada también se vió afectada por la huelga de escritores a principios de año y de la que todavía no se sabe la fecha exacta de emisión del primer capítulo.
Es interesante saber que ésta serie es producida ni más ni menos menos que por el mismísimo Tom Hanks y dirigida por Rodrigo García (el junio del gran Gabo, Don Gabriel García Márquez). Me imagino que de ahí la calidad de la serie, que no tiene punto de discusión. La musicalización también es un plus: a veces ochentera, a veces muy new age y muchas veces original. En general Big Love contiene una temática interesante que deja de lado el común denominador de la series actuales, aunque en algunas partes sea sexualmente demasiado explícita, una forma diferente de vivir la vida. Ojo, no dije que sea mala o buena, simplemente diferente. Yo acabo de terminar de ver la segunda temporada y me quedé con ganas de más, ustedes no se la pueden perder.
Saludos!