enero 24, 2008

El otro lado de la moneda

Una vez cuando yo era niña, el camión del colegio en el que yo estudiaba se descompuso y la directora habló a los padres para fueran a recojer a las que nos habíamos quedado sin transporte a casa. Aunque se tardaron un poco, cuando llegaron los míos mi mamá fué la que subió por mí hasta el salón donde nos encontrábamos mientras mi padre esperaba en el coche. No fuí la última en irme, quedaban seguramente las que vivían más lejos que yo y entre ellas estaban algunas de mis compañeras de clase. Me despedí y todo bonito. Al día siguiente al llegar a mi salón, algunas de mis compañeras que el día anterior esperaron conmigo me preguntaron "¿esa que vino ayer por tí es tu mamá? está muy vieja!". Mi madre tendría en aquel entonces alrededor de 45 años, era una mujer moderna de apariencia, elegante y toda una señora, pero el promedio de edades de las madres de la mayoría de mis amigas no pasaban los 35 y se notaba la diferencia. Yo me sentí acobardada, jamás me había pasado por la cabeza que la edad de mi madre tuviera algún incoveniente y con la presión social de aquel comentario solo les contesté que no era mi mamá, sino mi abuelita. Tenía solo siete años y un mundo de inseguridad encima al estudiar en un colegio de niñas ricas, por supuesto yo no lo era.

Con la inocencia de esa edad se lo platiqué a ella al llegar a casa, no recuerdo su reacción ni lo que me dijo pero lo que si sé es que nunca me lo perdonó y siempre lo recuerda con mucha amargura. Cuando ya tuve uso pleno de razón y le escuché esa anéctoda con su respectiva dosis de reproche, mi contestación siempre fué la misma "mami, solo tenía siete años, no sabía lo que decía" ... pero ayer esa forma mía de ver la situación cambió radicalmente.

Mi hijo, enojado porque lo castigué quitándole sus videojuegos por haberme mentido, me dijo que no le gustaba como era yo. Por si fuera poco, más tarde reflexionó en voz alta y me dijo "¿Por qué tuve que ser yo tu hijo? ¿Por qué tenías que ser tu mi mamá si gritas tanto?, no me gusta!". Me destrozó el alma tal vez porque por un lado tiene razón, yo que siempre me propuse no ser como la mía, me encuentro siendo su vivo ejemplo ante mi falta de paciencia. Ahora soy lo que una vez critiqué y odié, y lo que es peor, mi hijo me lo puso en la cara de la peor de las formas. Por más que quiero pensar que es solo un niño de siete años y que lo dijo al calor del enojo por no dejarlo hacer lo que más le gusta, no deja de dolerme y cuestionarme si he sido buena madre. Tal vez me esté ahogando en un vaso de agua, pero al pensar que cuando sea un adulto solo recordará esa parte que no le gusta de mi , me pone triste ... muy triste.

Pobrecita de mi madre, ahora entiendo muchas cosas, ojalá pudiera hacer algo para borrar de su memoria aquel mal rato que la hice pasar y el dolor que le causé. Ojalá también pudiera borrar de mi mente las palabras de mi hijo, al fin ya aprendí la lección pero ... lo hecho, hecho está. Qué forma tan dura de aprender. C'est la viè.

Au revoir.

8 comentarios:

Mask dijo...

Keru

Lo dijo enojado, si vieras las que me tengo que tragar con el mío y eso que tiene 3 años.

Dices que te gustaría poder borrar el mal rato que le hiciste pasar a tu mamá, te sugiero que le platiques esto la próxima vez que hables con ella y de cierta forma creo que se sentira pagada, no con un sentimiento de desquite, si no tranquila al saber que ya sabes lo que ella sintio esa vez, creo que te amara más.

saludos

Bere dijo...

Ayy amiga, hace poquititito pase por lo mismo :( y duele hasta el higado :( . Me uno a ti cuando dices que jamás diremos o seremos como fueron nuestras mamás, y cuando nos damos cuenta estamos haciendo algunas cosas iguales, sin embargo date cuenta que en muchas mas hemos cambiado nuestra manera de emplearlas, le hemos dado el toque personal y hemos hecho una familia bien bonita, eso es el caso de esto utilizar lo que nos sirva y usarlo de la mejor manera. Estas son las cachetadas de la vida cuando nos equivocamos en algo, pero como me dijeron de alguna manera los niños también deben aprender cuando les llamamos la atención y deben hacer caso, jamás hacemos las cosas con la intención de lastimarlos. Duele y mucho yo lo se. Keru con tú mamita no hay mejor cosa que darle vuelta a la hoja y decirle cuando cuente eso Mamita pero eras la mejor y abrazarla !!, que ese mal momento se vuelva uno de apapacho. No te me angusties todas pasamos por eso. TE QUIERO MUCHO!!!

jenny dijo...

no estes triste! lo dijo porque estaba molesto, pero tu sabes que si le dieran a escoger "siempre" elegiría a su mami!

Y en eso de repetir patrones,pss generalmente aunque digamos que no seremos como nuestra mamá... psss caemos, pero lo bueno es que nos damos cuenta y podemos tratar de evitarlo.
un saludito desde mty.

Anónimo dijo...

Hola Keru, pero si otra vez parece que leo mi vida, como ya te habia platicado en un post pasado mi hermano el anterior a mi me lleva 13 años, mi mama me tuvo de 45 y en la escuela me hacian comentarios del tipo que si era mi abuelita o quien era la señora que venia por mi, eso realmente me chocaba y es obvio porque en una mente de niño no hay tantos razonamientos como para valorar si es buena mama etc etc, son mas importantes las opiniones de los amiguitos, yo cargo con la culpa de haberle dicho varias veces que porque me tuvo tan grande, ahora me arrepiento horrible porque se que le rompi el corazon aunque ya lo hemos hablado ahora se que esas veces que se lo dije la lastime horrible, yo no soy mama aun pero se que el dia que lo sea estare haciendo todo lo que mi mama hizo porque tengo 30 y todavia veo lejoooooos eso de la maternidad.

Buen fin de semana Keru

Clau F

kerubin@ dijo...

@ Mask: Gracias mi estimado, acabo de hacer tu recomendación precisamente y mi mami quedó muy conmovida. Eres grande!

@ Bere: No es fácil ser madre a mi edad, bueno creo que ni a la tuya, pero la lucha hacemos, que no?

@ Jenny: Tienes razón, tenemos el chance de corregir a tiempo para no caer en los mismos errores.

@ Clau F.: Por eso es padre leer blogs (yo también soy lectora de muchos), porque nos damos cuenta que en los momentos más difíciles no estamos solas y podemos aprender de la experiencia de otros. Amén de los comentarios, son lo que enriquecen más. Y tu para cuando empiezas el tuyo????

Alejandro dijo...

Holas! hace rato no comentaba, si no es que nunca, quizas, solo recuerde que te envié un correo :D

Me recordaste tanto el Libro de Carlos Cauhtemoc Sanchez, "Un grito desesperado", en el que dice,

"Sé presto para escuchar y tardo para la ira"

"Una respuesta suave calma el furor y detiene peleas a tiempo. La lengua mansa es árbol de vida; la perversa rompe lazos de afecto."

"No devuelvas nunca mal por mal ni insulto por insulto. Sé compasivo ama sin condiciones; sé dócil y fiel, y así bendecirás tu hogar."

"Cuando estés tentado a condenar a alguien, detente, y recuerda que todo el que peca no sabe lo que hace y merece ser perdonado..."

Tengo el libro digitalizado, por si te interesa leerlo, si no lo has hecho, aun, y si ya lo has hecho, vieras como sirve leerlo de nuevo :D

Saludos!

Engel Dafnè dijo...

Amigocha! No te preocupes, ni te sientas triste,toda madre pasamos por estas y màs... Aqui lo mejor (desde mi punto de vista muy personal es..)
No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes. No revuelvas una herida que esta cicatrizada. No rememores dolores y sufrimientos antiguos. Lo que pasò, pasò! Simplemente no existe la madre perfecta y lo unico bueno a sacar de este suceso es como dicen, para la pròxima... No hagas promesas si estas contenta. No respondas si estas triste. No tomes desiciones si estas enojada. Piensalo dos veces..,y actua sabiamente.. Un abrazo fuerte!

Norma dijo...

Fíjate Keru que no soy mamá aún, este año cumplo 35 y creo que empezaré a pensar seriamente en esa posibilidad. Pero hablando de eso, debo reconocer que uno de mis temores es justamente el que me acobarda y es el de ser buena mamá.

Supongo que nadie sabe si lo será, y sólo los hijos podrán opinar al respecto, pero he visto tantas cosas de mi mamá en mi (sobre todo en los últimos años) que no dudaría en repetir lo que no me gustaba de ella.

No es un tema sencillo, supongo, pero creo que el esfuerzo diario de hacer bien las cosas, es lo que mejor podemos hacer.

Saludos.