agosto 01, 2007

Celos: nada con exceso, todo con medida.

Nomás de pensar en eso, se me pone la piel de gallina. Y es que en mis años mozos era una persona tan celosa, que llegué a hacer barbaridad y media, algo de lo que ahora hasta pena propia me dá acordarme. Recuerdo una vez, y sólo por contar algo muy light, el que era mi novio en aquel entonces me canceló una salida argumentando sentirse un poco enfermo ja! y yo hecha una furia (para mis adentros, claro está) le dije como si nada que no había problema. En ese momento le hablé a una de mis amigas para que me acompañara y fuimos a seguirlo.

Estacioné el coche exactamente en la esquina de la oficina del susodicho, con las luces apagadas pero el motor encendido, para arrancar tipo James Bond en el momento oportuno; a los pocos minutos lo vimos salir llevándonos tremenda sorpresa al ver que caminaba en dirección de donde nos encontrábamos, cuando su destino debería haber sido el lado opuesto. Lo único que se nos ocurrió fué enroscarnos hasta donde nuestras carnes nos lo permitieron, en el piso de nuestros respectivos asientos, estábamos en un Volkswagen!!!

Aunque eso no nos desanimó, el problema surgió cuando él comenzó a caminar en sentido contrario de la avenida y para poder seguirlo teníamos que atravesar un camellón central. Nomás cruzar por delante nuestro, sin darse cuenta el pobre de que éramos nosotros, arrancamos en friega hasta el semáforo para dar vuelta en U sin perderlo de vista desde el otro lado de la calle. Lo más triste fué ver que entró en una estación del metro, ahí ni con la varita de Harry Potter entraríamos con el coche. Mi mente enferma de celotipia pensó rápida y benévolamente, se me ocurrió que tal vez iría a su casa de ser cierta su excusa y nos dirigimos hacia allá esperando que llegara unos momentos después de nosotras. Así fué, solo tuvimos que esperar unos minutos para verlo llegar; aunque no me di por vencida y aún después de verlo entrar, nos quedamos por lo menos unas dos horas más para asegurarme que no saldría de nuevo. Una vez más me sentí ridícula e infantil, como otras tantas en que también había hecho lo mismo.

Razones para ser celoso(a) hay muchas, las mías eran las numerosas malas experiencias con el sexo opuesto que había tenido, junto a la inseguridad que me caracterizaba. Pero de una forma u otra las personas que fuimos y las que siguen siendo celotípicos, sabemos que algo está mal, que vamos por un camino destructivo; pero la naturaleza intrínseca del problema nos impide frenarlo antes de hacernos y hacerle daño a terceros.

En su sentido más inocente, los celos pueden ser un buen elemento para mantener el equilibrio sano de una relación estable, en la medida en que no se convierta en una obsesión. Cuando conocí al que ahora es mi marido ese sentimiento ya no existía, afortunadamente lo había superado, de la manera más agria posible si quieren, pero superado al fin. Su forma de ser, vino a confirmarme que tenía razón al pensar en que hay una forma moderada de sentir celos, la de él.

Mi maridis es celoso, pero ... celoso 'buena onda'. Como cuando me 'excedo' en apapachar a mis hijos, me sale con un "yo también quiero cariñitos" y cosas por el estilo. También me cela un poco con mi amigo el cura (válgame la virgen Pancha!, pero así es), recuerdo una vez que vino a visitarnos y se quedó a cenar. Cuando llegó, me sorprendió verlo con el cabello y la barba recién cortados (algo que no hace muy frecuentemente), además de verse muy bien porque había perdido muchos kilos debido a una rigurosa dieta. Me desviví en halagos a su nueva apariencia, halagos muy efusivos de mi parte, como suelo ser con la gente que quiero: "Que barbaridad! pero qué guapo se puso, parece varita de nardo y hasta nuevo look de barba y cabello!!!" le dije tocando con mi mano su cabeza ante los ojos inquisidores de mi media naranja. Cuando el pobre padre se fué, nomás cerrar la puerta me soltó un "y yo no te gustó o qué? si quieres me pongo a dieta y me dejo crecer la barba!". No puede más que soltar una carcajada y darle un abrazote, de ahí no paso su ataque de celos.

Yo también peco de malhora algunas veces haciéndolo 'enojar' a propósito, sobre todo a la hora de ir con mi doctor familiar que está bien buenototote, es de un tipo entre Richard Gere y George Clooney, siempre le digo que ojalá me enfermara más seguido. Estaría mal del cerebro si no admirara lo guapo que es este galeno suicito de nombre Reto Häfeli. Siempre es forma en jocosa e inocente, pero ayer el maridis me sacó otra carcajada porque se cortó la barba (cuando está de vacaciones no se afeita para nada y ya la traía tipo ZZTop), hasta la tremenda Zara le dijo "ay papi que guapo te ves, te cortaste tu barba", yo lo volteé a ver y en efecto se veía mucho mejor. Pero no fué hasta hoy que me di cuenta que se había dejado unos pelos tipo 'piocha' debajo del labio inferior y le pregunté:

Yo: "y esos pelos? por qué te los dejaste ahí?".

Maridis: "pues igual que el Häfeli, no te gusta tanto? A ver si te gusto más yo!"

Otra vez me dió mucha risa y ternurita, como dice Ruth, más que eso me sentí halaga solo con pensar que lo que él hace es pensando en mí. No cabe duda, que cuando la cosa es moderada los problemas ni existen, ya lo decía aquel viejo anuncio "nada con exceso, todo con medida" hasta con los celos funciona. Lo digo yo, que los viví hasta el extremo!

Saludos!

9 comentarios:

Bere dijo...

Que padrisimo post!!!!!!!!!, me encanto !!, esta con madre en serio !!, fijate que igualtuve un lapsus momentus brutus de celos, afortunadamente me pasaron y no fueron mas que como de 1 mes, infundados claro y afortunadamente, ahora los celos que nos damos no son otra cosa mas que una manera para desencadenar halagos y palabras que nos digan que nos gustamos mucho , algo que a mi me encanta y mas que celos son un juego para llevar a unos cuantos arrumacos jajaja, es padre, pero eso si como dices nada con exceso todo con medida. Bien amigocha por que eso habla de que se gustan y mucho!!! , eso si te doy toda la razón los celos no deben ser enfermizos por que eso no lleva a nada bueno!!.

Nancy dijo...

Keru que manera de regresar de tus vacaciones, excelente post, creo que a lo largo de nuestra adolescencia es donde vamos adquiriendo o perdiendo seguridad en nosotros mismos aunado a las malas experiencias que se nos van presentando en el camino en que caigamos en la celotipia, a veces en el caso de relaciones mal logradas o de infidelidades una persona puede quedar dañada de manera grave en su autoestima y caer en esto mismo, otro motivo es cuando no somos afortunados en el amor y en determinado momento tenemos pareja, el miedo a perder lo amado también nos hace actuar de manera irracional, punto aparte cuando lo que sientes es real no? cuando tu pareja es un reverendo jijo del maiz y no te hace sentir segura por su comportamiento de ojo alegre, en fin creo que los celos es mal de muchos y lamentablemente en casos extremos han sido motivo de verdaderas tragedias, un poquito de celos en la relación le pone sal y pimienta al asunto, pero cuando entra la violencia y las conductas obsesivas es hora de analizar bien que es lo que esta pasando.

Besos Keru.

Nancy

alba-dj dijo...

Pero apoco no se vive mejor si celos..?? ;-) .. al sentir celos desmedidos no es feliz uno y ademas hace infeliz a la pareja, o a quien le tengas celos...


saluditos ;-)

p´pito dijo...

jajajajajajajajajajaja......jajajajajajajajajajaja......

kerubin@ dijo...

@ Bere: La sal y pimienta del matrimonio, cuando no pasa de ahí.

@ Nancy: Es muy cierto, las parejas que nos traicionan no se imaginan el daño que hacen, por mucha seguridad que uno tenga el hecho de sentirse herida en el amor hace olvidarnos de cualquier cosa coherente. En el peor de los casos nos lleva a cualquier patología como la que yo viví por algunos años.

@ Alba DJ: Pues el otro extremo, caería en lo que se dice la indiferencia, y pienso que eso tampoco es sano en una relación porque haría a la otra parte vulnerable a caer en tentanciones innecesarias.

@ P'pito: Calla, canalla!!!

Patilu dijo...

mmmm... celos. creo que yo estoy pasando por una etapa celosilla (hacia mi novio).

Pero ya estoy saliendo =D

en vdd que uno hace cosas de lo mas ridículas por celos. ni hablar.

Ruth dijo...

¡¡Qué barbara Keru!! casi te veia como la de atraccion fatal jajjaa

Yo no he tenido situaciones asi, (aún) pero insisto que bárbara que aventada jajaja.

Deja me actualizo de tus posts.

kerubin@ dijo...

@ Paty: Si es solo una etapa no creo que llegue a mayores, pero ya cuando todo el día estás pensando en la siguiente estrategia para pescarlo en curva, cuidadito!

@ Ruth: Y eso que conté una de las anéctodas más inocentes de lo que llegué a hacer, la verdad es que Glenn Close se quedó corta a mi lado!

Carina Andrea dijo...

la verdad es que para la persona que padece los celos es muy feo, sabemos que estamos procediendo mal pero son tan fuertes los sentimientos, el sentir que podemos ser engañadas, que no podemos frenarlo,, yo sufro de celotipia , muy baja autoestima . perdi una relacion y casi pierdo otra hace poco, pero estoy dispuesta a revertirlo ya que me considero una mujer inteligente y se identificar las acciones malas que cometo... suerte a todas las celosas!!!!!!!!!!!!!