febrero 19, 2007

Aventuras en el aire

24 horas dan para mucho (si no, pregúntenselo a Kiefer Sutherland), y el sábado después de terminado el carnaval y la fiesta posterior, buscábamos un lugar para ir a tomarnos un café y que los niños comieran algo, pues la sopa de lentejas del convivio estaba un poco picante. Por suerte, en el camino de regreso a casa nos encontramos con la inauguración de un Burger King! Y ya que por mis rumbos la única comida chatarra es McDonlad's, no podíamos dejar pasar la oportunidad de llegar.

Fiestón de miedo, muchos globos, autos antiguos de exhibición en el estacionamiento, muchachas vestidas tipo Marily Monroe y juegos atractivos para los niños. Junto con la orden de comida regalaban unos bonos de descuento patrocinados por supuesto por Burger King, para un viaje en helicóptero de unos cuantos minutos. Al leer el papel con detenimiento, me di cuenta que el aparatejo despegaba y aterrizaba en un improvisado helipuerto en la parte de atrás del local y que los recorridos se hacían cada 15 minutos y el precio era razonable (unos 300.00 pesos mexicanos). Mi maridis interpretó perfectamente mi sonrisa al terminar de leer y me dijo que si yo quería ir podría hacerlo acompañada de uno de los niños, porque él "estaba un poco cansado".

Las intrépidas de la familia somos las féminas, y mi bebé por supuesto que se solidarizó con su papá, así que Zara y yo disfrutamos como locas del paseo por los aires:
















La sensación no es nada del otro mundo, al contrario, es como ir en un camión de ruta destartalado; a unos minutos de despegar se siente un calor enorme dentro de la cabina y a pesar de los audífonos el ruido es un poco molesto. Pero todos estos detalles junto a cualquier experiencia nueva en la vida, pasan desapercibidos, las piernas me temblaban todavía minutos después de haberme bajado. Zara también estuvo muy emocionada, los audífonos tienen integrado un micrófono para intercomunicarse con la gente dentro, luego de los primeros segundos la criatura se puso a cantar, el piloto no tuvo otro remedio que apagárselo.

Muchas veces he dicho que en Suiza no hay mucho dónde divertirse, al menos para los que venimos de otros mundos y estamos acostumbrados a otro tipo de cosas, pero debo confesar que hay sus excepciones y que a veces hay que buscar para encontrar. En resumen, fué muy divertido y excitante éste "paseo por las nubes". Sampayo, quítate que ahí te voy!!!

Ya llega el inicio de semana, a ponerse la pilas!


3 comentarios:

Anónimo dijo...

wow! qué maravilla!

me alegro que lo hayan disfrutado tanto

Anónimo dijo...

Oye de vdd q genial!!!!
y como siempre!!!! las mujeres de curiosas, e intrépidas como tu lo dices!!! jejejjejeje

Saludos

kerubin@ dijo...

Pues sí chicas, como diría la D'alessio hoy tan de moda: "Fuerte, sexo débil"!

Saludos!