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mayo 10, 2010

Felicidades madre!


Conozco una mujer que hizo de todo por amor a sus hijos, podría relatar muchísimas anécdotas con qué ejemplificar éste hecho, pero la más importe es que supo construír un hogar del que pueden contarse hombres y mujeres de bien que a su vez han formado familias unidas que aún hoy siguen preservando los valores de unión/amor incondicional que ella les enseñó.

Esta mujer no es un ser perfecto, también cometió errores y tomó decisiones equivocadas que a la larga, le cobraron un precio. Pero ni ésto la detuvo, a sus 83 años sigue aferrándose a la vida sin claudicar, con un ánimo de vivir que muchos de sus contemporáneos le envidiarían.

Ella es mi madre: una fémina guerrera, entrona, atrevida, carismática, amorosa, generosa, altruista y muy, muchísima mujer. A ella le debo todo lo que soy y lo que seré, a ella le debo mi fortaleza y mi orgullo, a ella le debo lo más importante: mi vida.

Sigo aprendiendo de ella. Sigo recordando cada minuto de mi existencia a su lado y ahora más, cuando un mar de distancia no me permite abrazarla, aunque la tengo más cerca que nunca en mi corazón. Si tu la tienes a tu lado dále muchos besos, abrázala bien fuerte, tómale la mano, acaricia su cara y mírale a los ojos; si estás enojado(a) con ella, deja tu orgullo a un lado y corre a verla para decirle cuánto la amas; si se nos adelantó en el camino reza una oración por ella y háblale como si la tuvieran frente a frente. Toma este diez de mayo como pretexto para hacerla feliz, esté donde esté.

Que sirvan los ejemplos de nuestras madres, para las que ahora también lo somos, los que nos impulsen a ser mejor y no nos olvidemos nunca de dónde venimos honrándolas por siempre.

A ti que eres madre, muchas felicidades hoy, mañana y cada día o momento que ejerzas tu maternidad!

FELIZ DÍA DE LAS MADRES!!!

enero 20, 2008

Más regalos

Hace dos semanas recibí la llamada de uno de mis hermanos, normalmente me llama por lo menos una vez al mes si es que no le hablo yo antes, simplemente para saber cómo estamos y ponernos al corriente con nuestras respectivas vidas. Con él llevé siempre una relación como de padre e hija a pesar de ser los más chicos de la casa, por ello, siente un cariño especial hacia mis hijos a quienes aprecia de una forma diferente que al resto de sus sobrinos. Eso lo sé de cierto porque lo siento, no necesita decirlo. El caso es que me llamó para saber cómo habíamos pasado la Navidad y para darme sus buenos deseos de Año Nuevo, peeeeero ... además me explicó que quería darles a mis hijos un regalo desde aquel lado del charco, ya que ésta vez no pudimos pasar esas fechas en Monterrey.

Muy inteligente el muchacho, no me soltó la sopa así nomás, primero sondeó el terreno preguntándome qué regalos habían recibido los niños. Sabiendo de antemano lo que a mi bebé le gustan los juegos de video, se indignó cuando supo de la consolita portátil de Nintendo que había recibido la criatura, casí me muerde por el teléfono porque no le compré el Play Station que él quería desde hacía algunos años. La verdad es que a mi maridis y a mi no nos pareció lo más adecuado para el niño por los problemas de concentración que tiene y decidimos esperar otro año más, pero el Super Tío que todo lo puede "con el poder de su firma" ni siquiera preguntó si podía regalárselo. Así, unos clicks por aquí y otros tantos por allá, lo ordenó vía internet en una tienda online suiza y nomás me avisó que estuviera pendiente del correo porque lo recibiría los siguientes días. Me sentí un poco incómoda y, aunque me pareció un regalo muy costoso, él mismo se encargó de convencerme de que "a caballo regalado, no se le ven los dientes". Acepté y todo bonito.

Luego me dijo que hiciera lo mismo con Zara, a él no se le ocurrió nada que pudiera gustarle a una beba de cuatro años, por lo que me dió los datos de su tarjeta de crédito y me ordenó, si OR-DE-NÓ, que le comprara lo que ella más quisiera y que yo no le hubiera podido o querido comprar. Me hizo pensar mucho, pero luego de ver que para el Play Station tenía que ponerle en su cuarto a Christof la televisión que teníamos en la cocina, pensé en aquella TV de la Princesas de Disney que volvió loca a mi chiquitina en el Toys'R'Us. Me tardé un buen en encontrarla porque en Suiza las tiendas de juguetes no son muy versátiles en cuanto a electrónicos para niños, como ya lo he dicho antes, aquí lo normal son juguetes pedagógicos "que no jueguen solos" (sic). Al fin encontré un distribuidor en Austria, el único, que si ofrecía "international delivery". Mi maridis estuvo todo el tiempo escéptico, su cultura no le permite entender del todo éste tipo generosidades entre familiares, pero al final y después de algunos "rounds", por fín aceptó.

Los paquetes llegaron el jueves, tuve que hacer mil malabares y decir algunas cuantas mentirillas para que mis querubines no los vieran, el viernes no fuí al gym después de llevar a Zara al kinder sino que regresé a mi casa y envolví tremendas cajotas en papel navideño de regalo, hice unas tarjetas bien grandes con la foto del tío para que tuvieran presente en ese momento la cara del autor de tanta felicidad. Mi hermanable me pidió tomar fotos y enviárselas para saber si a mis hijos les habían gustado sus regalos, ¿que si les gustaron?.



Gracias manito, tu sabes que mis hijos te adoran aún sin regalos de por medio, pero la felicidad que les has dado no la agradezco con nada. Sabes que yo también te quiero y que cualquier cosa que haga felices a mis hijos vale más que mil teoría psicológicas y de desarrollo infantil. Desde aquí recibe un abrazo bien fuerte y un beso enorme de tu hermana que nunca te olvida. De parte de mis hijos, ellos mismo ya dieron constancia de lo agradecidos que están contigo. Te quiero muchísimo.