abril 27, 2008

Pela'o grosero!

Ayer fué la segunda prueba del Kung Fu de mi querubín, quien por cierto salió más airoso con su medio nivel ganado y su respectivo diploma, los abuelos nos invitaron a comer y mi marido escogió un restaurant muy pintoresco en forma de barco pirata donde algunas veces hemos festjado otras cosillas; amén de las interminables terrazas con juegos infantiles que funcionan con jetons y que hacen la delicia de mis hijos cada vez que vamos. Los meseros y el chef ya medio nos conocen y siempre nos atienden a cuerpo de rey, el restaurant tiene un pequeño escenario en medio donde un cantante ameniza la sobremesa con música "Schlager" alemana (un tipo musical muy popular del que se pueden escuchar o bailar diez mil canciones diferentes y todas suenan exactamente igual) con la que también se puede bailar si se desea en un espacio entre las mesas que hace las veces de pista.

El caso es que nos asignaron la mesa que está precisamente al lado del músico, mis suegros se sentaron dando la espalda al cantante y yo quedé exactamente enfrente de él. La concurrencia eran en su mayoría gente de la tercera edad, que pedían canciones como desesperados y a los que el animador complacía con gusto. Entre una y otra complacencia el hombre me preguntaba directamente si yo tendría algún deseo especial que él me pudiera cantar, yo como buena ranchera me ponía de todos colores y negaba siempre con la cabeza. Mi marido estaba muy entretenido platicando con mi suegro y no se daba cuenta de nada, algo que para mi suegra no pasó desapercibido y lo que en un principio le pareció gracioso, dejó de serlo ante la insistencia del músico.

Varias veces antes de empezar algunas canciones, el cantante se refirió a mí haciendo un ademán al tiempo que decía dedicarme la canción micrófono en mano. Yo empecé a ponerme nerviosa al ver su cara y en una de esas invité a mi marido a bailar, el aceptó inmediatamente porque normalmente soy tan vergonzosa que cuando él me lo pido no lo hago y además no había nadie bailando, qué oso! (más oso era para mi, que el susodicho me estuviera tirando calzón delante de mi marido WTF!). Bailamos solo una pieza y regresamos a la mesa, yo estaba más que satisfecha porque pensaba que con eso el fulano dejaría de atosigarme con sus "dedicatorias" y sus miradas insistentes que me ponían más que nerviosa, desesperada.

A mi maridis se le ocurrió salir a fumar, lo que el músico aprovecho para seguir con los flirteos que yo comenzaba a ignorar olímpicamente, me parecieron una eternidad los cinco o diez minutos que el dueño de mis quincenas estuvo fuera porque la cara de mi suegra cada vez se alargaba más hasta el grado de preguntar a qué hora nos iríamos. Una vez de regreso, mi maridis se acercó a él para pedirle una canción (que por supuesto no se sabía porque era de un musical inglés) a lo que él contestó muy amablemente que solo se sabía Schlager y de nuevo volteó hacia mí preguntando "tal vez la dama quiera alguna que si me sepa". Chin! yo actuando normalmente le dije "mmhhh... alguna de Scorpions?", por aquello de que son sus compatriotas y para que me dijera que no la tenia, pero el muy canijo me salió con que el rock lo tacaba por las noches que si no pensaba ir por la noche y que así me tocaría todo el reportio si lo deseaba! Aggghhh .... me salió el tiro por la culata, yo me quedé muda pensando que mi marido diría algo pero se le adelantó mi suegra ya con apellido subido hasta la cabeza "Pues si les consigues una niñera, tal ven puedan venir los dos: ELLA Y SU MARIDO, que te parece?", el sonrió nervioso y mi marido soltó una carcajada (inocente el pobre que ni cuenta se dió del entripado de la madre y la vergüenza mía) lo que me relajó en mucho y reí también.

Me paré de la mesa pretextanto ir al baño y le pedí a mi marido que pagaran la cuenta para poder irnos de una vez, me hice loca un buen rato y cuando regresé ya estaban todos camino del elevador. Mi suegro y mi marido se fueron por las escaleras junto con los niños y cuando las puertas del elevador estaban a punto de cerrarse llega corriendo el insolente cantorcillo para decirme "ciao, ojala puedan venir por la noche, eh!", me asusté pensando que mi suegra podría tirarle un bastonazo del coraje. No me dijo nada, pero yo podría verle claramente su enojo en la cara y tampoco supe qué decir, que situación tan incómoda y lo peor de todo es que yo no le dí en ningún momento pié al fulanete para portarse así.

Ya en el coche le platiqué todo el show a mi maridis y tono de broma le dije que él había estado en las nubes, que no se daba cuenta de nada. Todavía riéndose me dijo que las que no nos habíamos dado cuenta eramos su mamá y yo, que por supuesto que lo había notado y que no le dió importancia porque "al final de cuentas tu eres mi esposa y confío en tí, el güey ese me dá lástima porque a pesar de haberme visto a mi y a los niños, hizo su intento haciéndome sentir orgulloso de ser tu marido". Me conmovió totalmente.

El otro día le comentaba a Bere el complejo de fea que no me ha dejado en paz toda mi vida, y que situaciones como ésta me hacen sentir incómoda porque pienso que se burlan de mi ¿quién podría pensar que soy guapa si el espejo me dice todo contrario todos los días? Llegamos a la conclusión de que la belleza es relativa y cuestión de actitud, ese día yo iba radiante porque mi bebé me dió una satisfacción muy grande con su demostración deportiva, me sentía la madre más orgullosa del planeta y mi felicidad era imposible de pasar desapercibida. Tal vez eso me dió un aspecto diferente, segura y alegre, porque he de confesar que ni siquiera me había bañado por la mañana. O tal vez debería de dejarme de bañar más seguido? :-P

Saludos!

P.D. Aclarando gente, me bañé por la tarde porque nos fuimos de "locas" mi maridis y yo a una fiestecilla, para que luego no vayan a pensar que soy "coshina" o que ya me "europeizé"!

6 comentarios:

P´PITO dijo...

bien!!!bien!! por tu marido, estoy de acuerdo con el se merece mi respeto, mas que celos se sentia orgulloso de ser tu marido...oyeeeeeeeeeeeeee que maravilloso....me identifico mucho con el!!! celos noooooooooooo ni madres son inseguridad.
saludos!!!

Ivi dijo...

Hola keru,
Tu post como siempre, buenísimo.
Y claro, tu marido tiene mucha razón de estar orgulloso de ser tu pareja. Por supuesto que eres bella, tanto interior como exterior, es una cuestión de actitud. De seguro este hombre se dio cuenta y por eso te echaba los perros. buenisima actitud de tu marido... y de tu suegra!!!!! defendiendo a la nuera... que bonito. Te mando muchos saludos

Nancy dijo...

Keru que oso has de haber pasado, que incomodidad!, recuerdas que yo siempre te lo decía que te veías muy bonita y nunca me hacías caso? pero bueeeeno ahora si me crees verdad?
Admiro también la actitud de tu maridis, aquí seguramente con un regio medio jarras tal vez se hubieran armado hasta los catorrazos jejeje, pero bueno, ya ves lo que te dijo? esta orgulloso de que seas su marida :)

Te mando un abrazote y muchos besos a Chris por ese logro en el Kung Fu , besitos para Zara y un abrazo a don Kerubin :)

Nancy

Alejandro dijo...

Que tal, desde hace algun tiempo leo tu blog. Y pues tu marido demostro que te tiene confianza y seguridad en si mismo.
Cosas que a veces en los hombres mexicanos nos falla.
Saludos y felicidades por tu blog.

kerubin@ dijo...

@ P'pito: Si, ya se que tu eres muy seguro de ti mismo, casi casi como Juan Camaney ji ji ji.

@ Ivi: Gracias por las flores :-D oye, por cierto, que calladito te tenías tu blog, hasta ahora me doy cuenta que tienes uno, voy a tratar de leerlo todo. Saludos!

@ Nancy: Es que tu me ves con ojos de cariño mi Inge adorada igual que mi maridis! Gracias por el apapacho.

@ Alejandro: Bienvenido al blog y a los comentarios, gracias! Sobre lo que dices de los mexicanos ... no creo que todos sean así, al menos mis hermanos no, ji ji ji. No pude accesar tu blog, me mandas el link?

Norma dijo...

Keru:

Definitivamente la belleza es cuestión, primero de actitud y segundo, de los ojos de quién la mira.

Hay ocasiones en las que me siento muy guapa porque me arreglo mucho y me gusta la ropa que llevo, pero ese día mi marido no me dice nada.

Luego, otros días en los que ni he pensado en mi apariencia, me sorprende diciéndome lo guapa que me ve.


A veces he pensado que el pobre, queriendo subir mi autoestima, los días en los que peor me veo me dice cosas bonitas, pero inmediatamente alejo esos pensamientos de mi cabeza, no, me ve guapa y me lo dice, a esa conclusión me obligo a llegar.

Luego de lo que nos cuentas, lo positivo que veo en eso es que eres guapa, que la gente lo nota y que tan irresistible eres que aún con marido, suegros y niños delante, los hombres intentan ligar jajaja :D a esa conclusión oblígate a llegar.

Saludos guapa!