agosto 09, 2007

Conversando con mis hijos: el caso de Ylenia Lenhard


Hoy, durante la comida, les conté a mis hijos la siguiente historia:

Una niñita que se llama Ylenia está perdida desde diez días, vive allá cerca de la casa de sus abuelitos. Un día fué a la alberca, y cuando terminó su día de campo se le olvidó guardar su champú en su mochila. Al día siguiente, su mamá le pidió que fuera a recogerlo, el señor de la limpieza se lo dió porque él lo había guardado y cuando regresaba a su casa en su patineta, otro señor en un carro muy bonito le dijo que si ella quería, él la podía llevar a su casa. A Ylenia se le olvidó que su mamá le había dicho que nunca hablara con gente que no conoce, también se le olvidó que no debe subirse a ningun carro de alguien que nunca haya visto y entonces se fué con el señor. El no la llevó a su casa, sus papás no saben dónde está su hijita y están muy tristes porque la quiren mucho, también están tristes porque piensan que a lo mejor el señor no la va a regresar a su casa. Los papás de Ylenia le hablaron a la policía y ahora todos la buscan, pero no la encuentran.


Por supuesto mis hijos me hicieron muchas preguntas a las que contesté en la medida de sus limitantes para entender una situación de tal magnitud, pero no os asustéis, mi cabecita no dá para tanto y la historia no es tal sino uno de los sucesos más desgarradores que vive ésta sociedad helvética en los últimos tiempos. El caso de Ylenia Lenhard tiene consternada a toda Europa, aquí un resumen de los hechos:

La criatura desapareció el 31 de Julio pasado, cuando regresaba de la alberca local a la que había acudido a recoger un mísero bote de champú que olvidó el día anterior, lo que al parecer le costó la vida. Dos horas después de salir de su casa, la polocía ya buscaba a la niña despues de que su madre reportó la desaparición. Días antes, se había visto rondando por el pueblo de Apenzell lugar de los hechos, a una minivan blanca con placas de España, hecho que a los testigos de la desaparición de la niña no les pasó desapercibido y que la policía tomó como primera línea de investigación.

24 horas más tarde, una persona que paseaba por una zona boscosa cerca del lugar, encontró a un hombre herido gravemente por arma de fuego. Unos metros más adelante, encontraron el cuerpo de un hombre de 67 años llamado Urs Hans Von Aesch, suizo, pero residente en España desde hace 17 años y que desde hacía dos semanas había ingresado de nuevo al país. El hombre aparentemente se suicidó, a su lado encontraon su auto Renault tipo minivan de color blanco y en su interior la mochila con la ropa de Ylenia, perfectamente doblada, junto a la patineta en la que se dirigió a la piscina el día de su desaparición.

Las pruebas de ADN confirmaron que la ropa pertenecía a Ylenia y que fué colocada ahí por el sexagenario, inculpándolo de manera rotunda, así como de ser también el autor del disparo que tiene al primer hombre encontrado en el bosque, al borde de la muerte en el hospital. Las investigaciones policiales informan que el secuestrador estuvo en prisión en los años ochenta por delitos relacionados con menores de edad. Hasta el momento, Ylenia no ha sido encontrada, en vano los periódicos y medios de comunicación emiten una y otra vez su fotografía con la esperanza de encontrarla viva. El día de ayer se sumó el ejército a su búsqueda, todavía sin resultado alguno; con el supuesto secuestrador muerto y el hermetismo de la policía, la esperanza de encontrarla se hace cada vez menor.


Siempre he tenido demasiado cuidado en instruír cada cierto tiempo a mis hijos, de no dejarse llevar por desconocidos bajo ninguna circunstancia, de una forma muy sutil e inocente he tratado de explicarles que así como hay gente que los quiere bien, también existen personas malas que a veces parecen ser amables ó cariñosas para obligarlos a hacer cosas con las que nosotros, sus papás, no estamos de acuerdo. De la misma forma, trato de infundirles confianza diciéndoles que nadie puede hacernos daño a su papá y a mí, que los secretos solo deben existir entrer nosotros y nadie más, y que si alguien les pide algo con lo que ellos no se sientan bien, inmediatamente deben decírnoslo a nosotros sea la persona que sea. Yo misma fuí víctima del abuso de una mente enferma cuanto contaba con menos de 6 años, tal vez el hecho de no haberse dado bajo hechos violentos, fué lo que NO dejó secuelas considerables en mi vida. En realidad nunca supe del daño que me causó aquel primo malnacido, hasta que tuve la edad y el conocimiento suficiente para darme cuenta de lo que había pasado.

En aquellos años a los pederastas, ante la inocencia y falta de información de los que fuimos niños hace treinta años, les bastaba con un "no le digas a nadie, ese va a ser nuestro secreto" para tener asegurado el silencio de su víctima. Ahora, por lo general, éstos degenerados se convierten en criminales ante el temor de ser delatados porque los niños de hoy son más despiertos e independientes. Pero un elemento importantísimo para poder evitar que nuestros hijos sufran ésta clase de abusos, es la comunicación constante, la confianza de escucharlos y creer en ellos, el buen ejemplo y, sobre todo, estar al pendiente en todo momento.

Desde ayer que me enteré de la noticia de Ylenia, no dejo de pensar en ella, rezo para que de una forma u otra la encuentren viva y para que éstos monstruos sin alma dejen de robarse la tranquilidad de miles de familias en el mundo cometiendo éstos actos que no tienen perdón. Hoy, me di por satisfecha cuando mi maridis llegó del trabajo y Christof le contó la historia de Ylenia, cuando terminó, Zara le dijo "por eso yo me voy a subir al carro de nadie que no conozca mi mami, aunque me quiera regalar una Barbie". Por lo menos captó el mensaje, ahora esperemos que lo lleve a cabo, la idea ya la tiene.

Saludos!

4 comentarios:

Mimi dijo...

Hola Keru: Que historia tan terrible!. Ojala encuentren a Ylenia pronto. Y ojala que nuestros hijos aprendan a cuidarse, yo de plano soy muy exagerada con mi niño, pero creo que no esta de mas.....

Maclovia dijo...

Hola Keru, que horror, no nos queda más que aleccionar muy bien a nuestros hijos; enseñarlos a cuidarse y que tristemente desde ahora sepan que hay gente muy mala.
Besos.

fairy* dijo...

EL CASO ES REALMENTE ESTREMECEDOR AL IGUAL QUE EL DE MADELEINE....

DIOS QUIERA QUE LAS NIÑAS ESTEN CON BIEN....

QUE IMPOTENCIA....

SALUDOS KERU!

Nancy dijo...

Keru que terrible historia, la pesadilla de toda mamá que algo les sucediera a nuestros pequeños, es impensable, doloroso solo de pensarla, yo también instruyo mucho a mis enanos en ese sentido keru, pues si acaso habrás leído entre lineas yo sufrí un abuso de parte de un pariente cuando tenía 9 años, al igual que tu no fué de manera violenta ni tan invasiva pero de que lo fué si, y al contrario que a ti creo que si me afectó pues de un pariente así esperas cariño y ternura y no esas asquerosidades. A mi niña se lo digo de manera sencilla pero clara y determinada, nadie absolutamente puede tocarla, ni siquiera alguien que sea de la familia, lamentablemente casi siempre es un familiar quien comete estos abusos en contra de los niños. De lo de Ylenia, espero suceda el milagro de encontrarla viva, pero a lo que apuntan los hechos y las pruebas encontradas se me hace muy dificil, definitivamente hay que cuidar a nuestros niños.

Te mando un abrazo Keru

Nancy