diciembre 31, 2008

Adiós al 2008,.. bienvenido 2009!

Muchos sitios electrónicos, medios impresos y masivos, se dedican éste día a hacer un recuento de los sucesos que trajo el año que muere lentamente en las próximas horas. La mayoría hace hincapié en los escándalos, muertes, actos terroristas, déficits, malos y/o corruptos gobernantes y un sinfín de cosas negativas; porque eso es lo vende y lo que extrañamente queda impreso en la memoria de las mayorías. Son hechos que no se pueden negar ni borrar, hechos que han marcado la vida de nuestro país y nuestra gente, pero que han quedado en el pasado... es ahí donde deben quedarse y de donde debemos evocarlos solo para buscar soluciones tratando de mejorar nuestra calidad de vida social.

Sucede lo mismo en el aspecto personal de cada uno de nosotros, nuestra vida está llena de altas y bajas, de las que normalmente recordamos lo malo porque nos daña y nos deja una herida. También de la misma forma podemos tratar de abandonarlos un mucho, usarlos como punto de partida para no caer en los mismos errores y tratar solo de evocar nuestras mejores situaciones de los últimos 364 días para robarles la alegría a esos momentos que nos dará la energía para repetirlos en lo sucesivo. Aprender y poner en práctica, de lo bueno y de lo malo, no amargarnos pensando solo aquello que no pudimos alcanzar sino sacar empuje desde lo mas hondo de nuestro ser y agradecer por todo lo que sí logramos... por lo que tenemos: vida para vivirla.

Que el 2008 nos haya dejado mucha enseñanza y capacidad para olvidar, perdonar y soltar viejas amarguras que no nos impidan seguir adelante. Y que el 2009 nos reciba con una bombra de fortaleza y voluntad para sortear lo que nos espera, pero más que nada, que de nuestro corazón salga mucho ánimo para vivir la vida... así como venga. Son mis mejores deseos para todos ustedes que pasan sus ojos por éstas letras, para los que lo han venido haciendo en los últimos tres años y para todos aquellos que llegan por primera vez aquí, para mis amigos y cyberamigos, para mi familia y la de todos ustedes. Como dice Mafalda y compañía:


Les deseamos a todas las buenas personas que conocemos que el próximo año tengan toda la fuerza y den lo mejor de sí mismos sin importarles que les recompensen sus esfuerzos para trabajar por un mundo mejor, en el que la paz sea posible, con justicia y equidad y en el que sobrevivan las utopías aunque parezcan (y sean) imposibles. Porque trabajar para construir un mundo mejor es la felicidad más posible:
Feliz Año Nuevo de TRABAJO para todos!


De todo corazón, que tengan una fiesta de fin de año... inolvidable!

diciembre 30, 2008

Getting nuts!

No cabe duda que cuando uno más prisa tiene, más cosas se confabulan para hacernos retardar y el estrés nos hace actuar "raro". Hoy fuimos a comer a McDonald's poco antes de una cita con el pediatra de mi querubín, solo teníamos 45 minutos para ordenar, comer y llegar hasta el consultorio. En los más de nueve años que tengo de vivir acá, normalmente se ordena la comida y cuando la dependienta termina de preparar todo, se paga. Hoy la cosa, que en un principio parecía no tener dificultad alguna, se volvió caótica.

Estando en la fila saqué mi cartera y me di cuenta que no tenía dinero suficiente, le di al maridis mi tarjeta de débito pidiéndole fuera corriendo al cajero automático que está en la parte de afuera del establecimiento (no más de diez pasos de la puerta de entrada). Tocó mi turno y muy tranquilamente ordené la comida para mi pequeño batallón, cuando terminé "para comer aquí, por favor" la cajera me extendió la manó en señal de cobrarme. Le dije que le pagaba después, pero al parecer utilicé o pronuncié mal una palabra en alemán que no era la correcta y la muy boba no se dió por entendida de lo que yo le quería decir.

Me dijo que no me entendía y yo le repetí varias veces la misma oración hasta que con cara de fastidio me recalcó que no podía preparar la orden hasta que no le pagara por adelantado, le expliqué entonces (con otras palabras) que mi marido se encontraba en el cajero de afuera y que no tardaría ni cinco minutos en traerme el dinero, que por favor prepara la orden mientras él llegaba. La mujercita se enfureció y comenzó a regañarme por haberme atrevido a hacer fila y ordenar, sabiendo que no tenía el dinero listo; en un tono más alto me dijo que si no me daba vergüenza hacer esparar a las personas que estaban detrás mío puesto que ella tendría que esperar a tener el dinero en la caja para comenzar a servir la comida.

Yo me fijé en mi reloj y ella seguía con su perorata educativa, muy propia de los suizos que quieren siempre educar a la gente en público a base de ridiculizar al prójimo. Entonces en un tono molesto le pedí que si tanto problema había por hacer esperar a la gente de la fila, que pensara en ellos y preparara mi orden en beneficio de los demás clientes. Ella, más enojada aún, se fué del lugar pero sin hacer su trabajo. En ese momento llegó mi marido y me dió el dinero, pero a estas alturas ya estaba yo como fiera por la regañiza que me había puesto la inche vieja. En dos patadas le comenté a mi marido lo sucedido y cuando regresó del limbo la susodicha, le aventé el dinero tan enojada que cayó del otro lado del mostrador, híjole hasta yo misma sentí pena de mí por haber hecho semejante grosería (aunque haya sido involuntaria, fué producto del coraje, shame on me).

Ahí comenzó la batalla campal, todavía más enojada me reclamó el hecho y aclaró que era una nueva política de la empresa el no preparar órdenes sin recibir el pago por adelantado "usted viene seguido por aquí y lo debe de saber", me dijo. Yo, también montada en mi macho, le dije que era la primera vez que tenía que pagar primero y que hacía mucho tiempo que no iba a McDonald's por lo que no estaba enterada de su "nueva política", que de haberlo sabido ni siquiera me formo en la fila. Todo a gritó pelón, de parte mía, de la suya y de la de mi maridis; el cajero de al lado también entró en la discusión y hasta "pinche vieja problemática" me llamó. Por supuesto que mi marido no se iba a dejar y le gritoneó otras tantas cosas, yo no me quedé atrás y me salió lo arrabalera "tu cállate mocoso, no es tu problema" le dije. Que vergüenza, todavía lo recuerdo y siento pena propia, todo por una estupidez mía.

Mi marido seguía gritando, en un momento de lucidez le pedí que ya no discutiera y a ella le pedí que hiciera su trabajo y dejáramos de perder todos el tiempo. Al final, charola en mano, le ofrecí una disculpa tratando de suavizar las cosas, pero ella me con un "no, no la disculpo" rotundo; merecido me lo tengo.

El incidente me causó muchísimo malestar, tanto que durante las siguientes tres horas no se borró de mi memoria, pero en el fondo comprendí que lo que había hecho detonar mi primitivismo es esa costumbre suiza de querer corregir y educar a la gente en público que ya comenté renglones arriba. Todavía no sé de parte de quien estuvo la razón, pero no puedo negar que me siento culpable en gran parte, algo más que agregar a la lista de cosas en las que debo trabajar en el año que está por comenzar: la paciencia y la tolerancia.

Ya mero se acaba el año!!!

diciembre 29, 2008

Ventaneando a la "realeza azteca"

No sé cómo fuí a dar con un blog muy sui generis que publica una mujer con el pseudónimo de Rania (o tal vez ése será su nombre, aunque no creo que se la de Jordania) en la versión digital de la revista televisesca Quién. Lo hace llamar Secretos Reales (sic) aunque en realidad trata de la percepción personal de la autora, sobre crónica social (y otra no tanto) de la High Society mexicana (más sic, aahhggg). Apellidos como Slim, Alemán, Chedraui, Azcárraga y demás, pululan en sus letras que, a decir verdad, dejan mucho que desear en cuanto a sintaxis y mesura tratándose sobre todo de una revista con cierto toque elitista de tiraje nacional.

El post que más me llamó la atención fué uno publicado el mes pasado en el que la redactora descubre el hilo negro de las relaciones extramaritales entre algunas de las mujeres del más alto círculo social azteca, por Dios! pero si eso ha venido sucediendo desde el inicio de los tiempos en todos los niveles. A menos que la susodicha haya vivido en una burbuja de cristal y no haya leido alguno de los centenares de libros escritos sobre aristocracia nacional (los Guadalupe Loaeza serían un buen comienzo, madame). El caso es que, como quien tira la piedra y esconde la mano, en su artículo revela algunos casos de esas 'malas' mujeres que osan quitarle el marido a los inocentes y castos hombres de negocios "nice" de México. El artículo en cuestión aquí. Los comentarios, como siempre, lo mejor del artículo, para morirse de risa.

También reseña eventos tan importantes como el concierto de Madonna en "La Ciudad", pero con una visión on stage en la que habla de quiénes de los personajes más inn de la alta esfera, en un tono tan fresa que no hace falta el audio para adivinarlo; de la actuación de la Reina de Pop: nada de nada ja!. En general me pareció bueno el blog, para pasar un rato de esparcimiento en un mundo paralelo al que muy pocos, poquísimos, de la mayoría de la población de mi amado país, jamás tendrá alcance in situ.

Au revoir


diciembre 28, 2008

Inocente... para siempre?


Lolo era un niño como cualquier otro, las fechas navideñas solía pasarlas en casa de su abuela materna en la que se reunía toda su familia junto a primos y tíos que hacían de aquel enjambre de parentela, una fiesta a la era difícil rehusarse a ir. Pero aquel año el festejo fué muy diferente para Lolo, solo seis meses antes habia cumplido los ocho años y no podía imaginar lo que esa noche cambiaría su vida.

A la hora de rezar el rosario al Niño Jesús, de reojo vió como dos sus primos mayores le hacía señas invitándolo a salir de la sala donde se encontraba su abuela recitando las letanías de noche buena. Su infantil inocencia le impidió ver el extraño brillo en los ojos de sus primos, junto a una sonrisa malévola. Una vez afuera, le dijeron que participaría en un juego nuevo del que él sería el protagonista, pero para el que tendría que despojarse de su pantalón. Instintivamente Lolo respondió que no, que los juegos que él le gustaban no los jugaba sin ropa, pero antes de terminar su frase ya uno de los chamacos estaba sujetándolo por la espalda al momento en que el otro le sacaba el pantalón con una fuerza desmedida de la que la criatura no pudo defenderse.

Abusaron de él los dos infelices aquellos, en cada turno uno le tapaba la boca con su propio pantalón mientras el otro hacía lo suyo, el llanto de Lolo ahogado en aquel pedazo de tela no fué escuchado por nadie... "ruega por nosotros...". Aquel acto salvaje terminó con la amenaza de sus primos de matar a su madre si él contaba algo de lo sucedido, otra vez la inocencia hizo al niño creer en las palabras de esos pequeños demonios que lo marcaron para el resto de sus días.

Las violaciones se repitieron por muchos años más, por lo que en la edad adulta, Lolo se reprochaba a sí mismo el no haberlas evitado cuando ya tenía uso de razón. Calló su verdad durante todo ese tiempo, llegó a tener varias novias con las no duraba más que algunos meses y la gente siempre preguntaba por qué hacía sufrir a aquellas mujeres que tanto lo habían amado. Nunca dejó de ser la persona bonachona que desde sus días de infancia, siempre fué a pesar de lo sucedido: buen hijo, buen amigo, buen hermano y muy inteligente. Pero la procesión y el infierno los llevaba por dentro; Lolo seguía callando su verdad, dejando que lo juzgaran de mil y una formas. En sus treintas, todavía no sabía qué hacer con su sexualidad, sentía que las mujeres no le atraían y que los hombres le daban asco después de haber estado de los dos lados de la barrera.

Después de un período caótico en el que hasta pensó en suicidarse, optó por la homosexualidad y se sintió mejor, asumiendo lo que él pensó que era su destino. Pasó otro tiempo de desenfreno sexual, para el que puso distancia de por medio yéndose a vivir a otro país "más tolerante" y vivió experiencias que le confirmaron la preferencia sexual que había escogido. Hoy, ha vuelto a ser el hombre bueno y sereno de siempre, después de muchas parejas "casuales" encontró a un hombre igual de bueno y maduro que él con quien lleva más de cinco años de relación. Recuperó la inocencia que había perdido en las manos de aquellos adolescentes sin escrúpulos.

Hoy festejamos el día de los Santos Inocentes, en memoria de aquellos niños menores de dos años nacidos en Judea que Herodes mandó asesinar, trantando de evitar que el Mesías viniera a salvar al mundo. En la actualidad hay muchos Herodes que matan niños inocentes como Lolo aunque sin privarlos de la vida, haciéndolos víctimas de vejaciones, maltrato y transacciones sexuales. Recordamos también a éstos inocentes vivientes y elevemos una oración por todos ellos a lo largo y ancho del mundo.

Feliz Domingo!

diciembre 26, 2008

All you need is love

Hoy vinieron tres parejas amigos nuestros con sus respectivos querubines, más que amigos son el equivalente a mi familia de éste lado del charco, para comer el recalentado de la pierna de ayer en unas deliciosísimas tortas. La celebración no tuvo nada de suizo como la de la nochebuena anterior con mis suegros, a pesar de que los tres hombres de las parejas lo son, no hubo nada programado: ni el horario de la comida, ni el orden, ni siquiera lo que se habría de hacer o platicar. Como sucede en toda reunión chocolatera.

Nadie vistió ropa especial, las mujeres ni siquiera lucimos maquilladas, y es que era solo una reunión tan simple y tan sencilla como un recalentado navideñoe estilo México. A excepción de la hora de la comida, nos olvidamos por completo de los huercos y los adultos nos divertimos como poca veces lo hemos hecho: relajados, contentos, sin prestar atención a nada que no fuera divertirnos muy amenamente.

Luego de la "mástica", mi comadre Carolina sacó una enorme bolsa de regalos para todos, los niños tenían que cantar algo antes de recibir cadad uno el suyo y la parte musical comenzó en ese momento. Me encantó ver a las criaturas muy desinhibidas haciendo sus gogoritos ante un público de padres que les aplaudia y gritaba porras después de cada actuación. Ellos estaban contentísimos y nosotros, orgullosísimos de nuestros vástagos.

Aquello terminó cuando servimos el postre y después de éste a mi maridis se le ocurrió encender el Karaoke (te acuerdas Nancy???). De primero me pusieron a mi a hacer sola el ridículo, aunque me insistieron mucho, porque ya después de un tequilita (yo que nunca tomo) solita me paré a "deleitarlos" con una bien llegadora canción de Los Carpenters. Mi señor marido, sacó entonces las pistas de Juanga, Luismi, Selena y los Clásicos de los 70's. Los demás, un poco tímidos al principio, fueron acercándose a la sala. Ya una vez ahí, caballito tequilero en mano, se animaron con el micrófoco y ahí empezó la verdadera fiesta. Los que en un principio cantaban haciendo coros en voz bajita, terminaron interpretando (con todo y coreografía) La Carcacha de Selena y los Dinos.

Ya casi al final, todos coreaban al unísono Hey Jude de los Beatles. Los niños también estaban con nosotros a estas alturas, ahora eran ellos quienes nos aplaudían y los que se hinchaban de orgullo al ver a sus papis "bien entonados". Me sentí como si hubiera estado en casa de mi madre con mi familia haciendo desmadre y medio, sentía mi casa llena de amor fraternal y eso, de este lado del charco, es muy valioso y difícil de alcanzar.

Nadie se quería ir, los adultos para ser precisa, pero los peques con su cansancio de tanto jugar se encargaron de marcar la hora de salida. No me importó el tiempo que nos tardamos en limpiar todo, mis pies ya no me dolían y hasta me atreví a lavar el inmeso cerro de trastes y cacerolas (yo que lo que mas odio es lavar trastes). Sentía una extraña energía que me hacía olvidar el cansacio de horas y horas de trabajo en la cocina, yo digo que era la alegría y el cariño que esta noche sobró en mi casa al lado de nuestros amigos. No cabe duda, todo lo que se necesita es... amor.

He dicho.