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febrero 24, 2011

Haciendo la paz


Hoy por la mañana Christof se encontró a su amigo Yanik, vecino con el que hace meses se dejó de hablar nuevamente porque éste no quería tener contacto con mi querubín en la escuela. La razón es sencilla: a pesar de tener la misma edad, por cuestiones de fechas de nacimiento, Yanik va un grado adelante de Chris. A esa edad, juntarse con "más pequeños", es motivo de vergüenza o burlas de los compañeros "más grandes".

El caso es que saliendo de casa, camino a la escuela, se toparon de frente. En seguida Yanik comentó: "Ahhh, hace mucho que no te veía..." le dijo golpeando un puño conta la palma de la otra mano en señal de querer golpearlo.

Por supuesto que Chris tuvo miedo de lo que pudiera hacerle, pero rápido reaccionó diciéndole "Un momento Yanik, no quiero pelear contigo, mejor hagamos las paces y volvamos a ser amigos no?" -le dijo extendiéndole su mano derecha en son de paz.

El chiquillo se quedó pensando unos segundos para luego estrechar la mano de mi angelito. Por primera vez en meses, caminaron juntos de nuevo a la escuela.

Cuando mi hijo me cuenta cosas así, vuelvo a creer en la humanidad, por lo menos su inocencia aporta su granito de arena en pro de un mundo que hoy vive en guerra perenne. ¿Por qué no hay más personas así? Qué diferente sería.

Pregunta para el infinito...

enero 24, 2011

Bendita inocencia


Hace mucho que no platico sobre la ya famosa vecina coreana que vive en la casa de al lado. Y es que en el último año, a pesar de haber hecho las paces hace tiempo, prácticamente no hemos tenido contacto. Ella comenzó ignorando mis saludos, a lo que todavía no encuentro explicación, y yo no tuve la menor intención de aclarar.

¿Para qué?, bien conozco su lunática forma de ser y de gente como esa, mejor permanecer lo más alejado posible.

Desde hace unos meses, volvió a prohibirle a sus hijos ser amigos de los míos. Tan intensa ella, que ni caminar juntos a la escuela les deja. De hecho, algna vez que el mayor de sus niños caminaba junto con el mío al regreso de la escuela, le dijo a Chris que al llegar a nuestra cuadra se separaría para que su mamá no le pegara si los veía juntos, ash!

Por supuesto que me intriga saber ahora por qué razón hace ese tipo de cosas, pero pesa más mi sentido común y mis ganas de tener más conflictos con ella. Así que me quedaré con la duda.

El caso es que hoy su hijo, el que está en el mismo salón que Christof, no fue a la escuela por no sé cual motivo. A la hora de comer, Zara llegó sola a casa y le pregunté por su hermano, me dijo que habían caminado juntos pero que él fue directo a la casa de los "coreanitos" porque le llevó la tarea a su compañero que habia faltado a clase.

Cuando Chris llegó a la casa le pregunté si el maestro le ordenó que le llevara la tarea al otro y su respuesta me dejó pensativa: "no mami, el maestro no me dijo. Yo se la llevé porque él no fué hoy a la escuela y no anotó la tarea, entonces mañana le van a poner una mala nota, y luego la tendrá que terminar junto con la tarea de los dias siguientes y se le va a juntar mucha".

Reflexioné sobre esos sentimientos tontos que a veces tenemos los adultos, que los chiquillos no entienden ni comparten y que, por su misma inocencia, ignoran sin preocuparles.

Tal vez mi hijo se acostumbró a la prohibición de mi vecina, pero eso no le impide hacer una obra buena ayudando su hijo, como lo haría por cualquier otro compañero. Los niños, o al menos el mío, no tiene tan retorcido el pensamiento para tomar revancha de algo tan injusto como lo que hace la vecina.

Qué orgullosa me siento de él.

Feliz inicio de semana!

diciembre 15, 2010

De precocidades y shocks

El fin de semana pasado mis hijos se fueron a pasarlo con sus abuelos, los llevarían a escoger los regalos de navidad y además al zoológico por lo que los fuimos a dejar el sábado muy temprano. Ese mismo día por la noche, ya en casa, estaba tan cansada que me fuí directo a la cama y me disponía a leer las noticias de México en mi computadora portátil. Pero mi sorpresa fué mayúscula cuando al abrir el navegador me encontré con la página de inicio de un portal de  pornografía. Recordé que la noche anterior lo había visto a él cerrando la computadora, al tiempo que me comentaba que había estado viendo videos en You Tube. Por la confianza que le tengo, y porque nunca antes habia dado muestras de interesarse en el sexo, le creí. Esos dos días que estuvo con sus abuelos me parecieron una eternidad, porque mis ansias de hablar con él eran muchas. Por fin el domingo por la noche, antes de irse a dormir, busqué una oportunidad para estar solos y hablé con él. Ya en el verano de éste año, mi maridis había tenido esa plática "de caballeros" como el mismo Chris le llamó. Por lo que me imaginé que tal vez el niño no estaba preparado para ese tipo de información y en vez de educarlo, le habíamos abierto la caja de pandora. "Salió más caro el caldo que las albóndigas", pensé. Nomás mencionarle el incidente de la computadora, soltó el llanto e inmediatamente lo tranquilicé diciéndole que no lo iba a regañar sino a platicar amigablemente con él. El niño se calmó y comencé con un pequeño interrogatorio de cómo había llegado a la idea de buscar ese tipo de cosas en la red. Su respuesta me dió mucha tranquilidad y seguridad para seguir con el tema. Me explicó que había estado leyendo el libro que yo le compré sobre sexualidad (como apoyo a la plática que había tenido con el padre), escrito ex profeso para los pre-adolescentes a partir de los 9 años. Un texto muy ilustrativo y sencillo, que habla sobre temas muy variados como el desarrollo desde la pubertad, hasta el sexo seguro y la homosexualidad. Muy recomendado por éstos lares, por los propios maestros y psicólogos infantiles. Cuando se lo dimos le explicamos que si le surgía alguna, duda solo tenía que preguntarnos y nosotros trataríamos de despejarle el camino para que pudiera continuar y entender el resto. Al principio no se mostró muy interesado, o al menos eso creímos. El caso es que esa noche que hablé con él, me contó que llegó a un punto en que leía muchas cosas que no entendía, que la misma palbra sexo le parecía complicada porque algunas veces le parecía que se refería a un órgano de cuerpo y en otras se hablaba como una acción. Me dijo también, que se le ocurrió buscar en internet, porque le daba vergüenza preguntarme y que yo pensara algo malo de él. Puff!! por fin, ahi estaba la explicación que tanto rogué porque me diera, en el peor de los casos hasta llegué a pensar que habría sido alguna persona extraña quien le hubiera dado esa idea. Después de aclararle algunas dudas que me cuestionó, le explique que no tiene por qué avergonzarse de hablar ese tema conmigo, que el sexo ni es malo ni es prohibido. Pero... que todo llega a su tiempo y que él es muy joven para prepararse en ese renglón. "Tu ahora eres un niño que debe dedicarse a su estudio y sus deportes, el sexo ya vendrá cuando tengas un poco más de madurez y tiempo para dedicárselo a una pareja. Del acto sexual se conciben los niños y esa es una responsabilidad que a tu edad es muy difícil de cumplir" le dije con la voz casi temblorosa. "Imagínate que dentro de unos 5 años tienes una novia y al no tener la responsabilidad adecuada ella espera un bebé... ¿qué vas a hacer con 15 años y una mujer y un bebé?". Vas a tener que trabajar para mantenerlos, vas a dejar de estudiar, vas a dejar de viajar con nosotros en las vacaciones, te vas a perder de todo lo bonito que tiene la juventud ¿te imaginas?". Gosh! no sé de donde me salió tanto rollo. Yo sola estaba conmovida de pronunciar esas palabras, ¿cuándo había crecido tanto ese niño? ¿cuándo, que no me di cuenta?. Es que no ha crecido mucho! solo tiene 10 años! "Además es muy peligroso que tu visites esas páginas, tu hermana puede estar cerca de ti y ella tiene solo 7 años, no crees que es muy pequeña para ver algo así? le pregunté tratando de ser lo más dulce que mi recio carácter norteño me permitió. El pobre solo me contestó que él también se asustó mucho cuando vió la página, más porque su pene se había puesto en erección y no supo qué hacer. Madre Santa! sentí que la sangre me hervía. En ese momento también le expliqué el por qué de aquella reacción de su cuerpo y parece que él lo entendió porque me dijo con la cabeza baja, que no lo volvería a hacer. Le volvi a recalcar que eso no es malo, que el cuerpo reacciona a esas imágenes que normalmente están hechas para adultos, quienes sí saben qué hacer (y bien que sí!) que en unos años lo entendería mejor y que por ahora lo dejáramos ahí. Me prometió de nuevo que así iba a ser; me abrazó fuerte, me dijo que me quería mucho y me dió las gracias por tenerle confianza. Debo reconocer que me sentí agradecida con la divinidad porque se abrió de capa conmigo, porque supe darle la confianza para que me expresara su sentir y me lo dijera de frente. También agradecida porque, si le dieron click a la página, se puede decir que lo que vió fue algo muy light para los tiempos que corren. El pobre, en su bendita inocencia, solo había tecleado la palabra sex en la barra de la URL esperando encontrar una respuesta; aunque no fue precisamente eso lo que encontró. Tuve que bajar a fumarme un cigarro, las manos todavía me temblaban, el corazón un poco acelerado parecía que se iba a salir de su lugar. No le comenté a mi marido, preferí esperar a calmarme un poco, pues en mi cabeza todavía rondaban todas esas frases que le había dicho a mi hijo. Mi hijo, se me está haciendo adolescente y a veces me pregunto si tendré la sabiduría para saberlo guiar. Me pregunto si podré estar ahí siempre que me necesite, de la forma en qué el me necesite. Porque el conocimiento puede ser muy vasto, pero transimitirlo con la dosis adecuada de sentimiento para producir hombres y mujeres de bien... es una tarea titánica! Al menos, para mí. El apoyo de mi marido es incodicional, él también se esfuerza mucho y siempre compartimos esa responsabilidad, pero el sentimiento masculino respecto a los hijos, es otro boleto. Muy distinto al de una madre. Auf Wiedersehen!

diciembre 03, 2010

Ya salió el peine

Con tantísimo frío (-7°C), sin coche (el maridis se llevó las llaves por equivocación) y la tarea ya hecha, no queda de otra que echar a volar la imaginación:



He aquí el por qué le aburre la escuela!

noviembre 09, 2010

Mami, que es schwul?


El otro día, mientras íbamos en el coche, Zara me preguntó si dos hombres podían besarse en la boca... y con lengua. WTF!? Jesús del huerto! -pensé para mis adentros luego de escuchar semejante combinación de palabras en la boca de mi criaturita de 7 años.

Respiré hondo, muy hondo, y con toda la honestidad del mundo el contesté que sí. Como era de esperarse, luego de mi respuesta se me vino encima una cascada enorme de preguntas subsecuentes:

Zara: Pero eso es normal!

Yo: (Plop!) Pueeees, para algunas personas eso es normal, para otras no.

Zara: Bueno pero yo te pregunto a ti, o sea, para ti es normal o no.

Yo: (Gulp!) Pueees, para mi no es muy normal que digamos.

Zara: Mami, que es schwul (maricón)?

Yo: (Plop! + WTF!) Pueees, son los señores que se enamoran de otros señores, hombres que les gustan los hombres. Pero esa palabra es muy fea, es una mala palabra, mejor se dice homosexual o gays. Aunque sería mejor que no se les diga de ninguna forma, eso es parte de la vida privada de las personas.

Zara: Las mujeres también son gays? Porque a mi no se me gustaría darle un beso a otra muchacha.

Yo: (Aagghhh!) Si, también hay muchachas que les gustan las muchachas. Pero no a todas. Oye! pero por qué me preguntas eso? De dónde sacaste esa palabra (schwul)?

Zara: De los Simpson, en un capítulo a Homero un hombre le dió un beso en la boca y le metió la lengua, después Homero preguntaba "soy schwul? soy schwul?".

Yo: (Para mis adentros) Maldita televisión!


Pasé unos momentos difíciles ante tanto cuestionamiento, hubiera querido que aquello sucediera en un momento planeado por mí para explicarle esas cosas a mi hija antes de que ella preguntara, pero las cosas sucedieron así.

Al final me dió un gusto enorme primero, porque tuvo la confianza de pregúntarmelo directamente a mi y en segundo lugar porque le contesté lo más sinceramente posible. Sin mentira ni cuentos rosas, ni mucho menos la reprendí por hablar abiertamente de sexo, como lo hicieron en su tiempo conmigo.

Mejor que lo escuche de mi boca, que de la de sabráDiosquién y que hubiera obtenido una respuesta menos adecuada o equivocada. Mis respuestas fueron simples y sencillas, siempre respondiendo a sus dudas.

El domingo pasado fuimos a una piscina pública de aguas termales, a la salida cuando íbamos caminando al estacionamiento, iba una pareja de dos muchachos caminando delante nuestro y tomados de la mano. En la máquina de pago, mientras esperaban que saliera su tarjeta ya pagada, se besaron en la boca.

Ni Zara ni Christof hicieron comentario alguno, tampoco se fijaron de más en la escena y eso me hizo sentir orgullosa. Bien dicen que los tiempos de Dios son perfectos! Sí señor!

Auf Wiedersehen!

octubre 26, 2010

Contradicciones educativas


Hoy me trajo Christof la hoja que nos mandan a los padres en la escuela con el resumen de actividades trimestrales. En ella -entre otras cosas meramente académicas- había algo que me llamó mucho la atención porque su título era "Noche de Halloween", y me sorprendió porque en este pueblo bicicletero donde vivo, son muy pocos los chiquillos que festejan esa "barbaridad consumistamente americana" (como le llaman aquí). El caso es que el apartado decía, palabras más palabras menos, que los maestros de cada clase les darán a sus alumnos una serie de reglas a seguir durante el festejo de ese día (esa era la información para los padres).

En primer lugar el 31 de octubre es domingo, día no escolar. En segundo, cualquier eventualidad que surgiera durante el tiempo que los niños deambularan por las calles pidiendo golosinas, es mera resposabilidad de los padres. Ya sea para acompañarles o para hacerse responsables de cualquier problema que surgiera en ese tiempo.

La nota me dejó muy mal sabor de boca. Aunque agradezco el detalle del director de la escuela de 'preocuparse' por los niños en actividades extra-escolares, no me explico por qué ahora se meten en terrenos ajenos si cuando nosotros tuvimos tantos problemas en los dos ciclos escolares anteriores con Christof y su maestra, el mismo señor se lavó las manos una y otra vez sobre la violencia que existe en su plantel dejando la responsabilidad total a los padres (de los agresores).

Algo en lo que si debió intervenir directamente y siempre se negó a hacerlo. Inclusive cuando el maridis y yo le planteamos hacer una reunión con los padres de los niños violentos, él recurrió al argumento tan celosamente peleado de "el respeto la privacidad personal de los otros involucrados".

Así es de contradictorio el pensamiento en estos lares. Empiezo a acostumbrarme, aunque no deja de sorprenderme, a voltear la mirada hacia otro lado -como hacen todos- para llevar la fiesta en paz. Sobre todo ahora que a mi niño le va tan bien en la escuela.

Por cierto, la psicóloga que atiende a Christof en su problema de Déficit de Atención, recibió un e-mail del maestro lleno de halagos hacia mi bebé. Entre ellos, que es uno de sus mejores estudiantes y uno de los mejor portados. Sentí que el cielo se abría cuando escuché el comentario. Por eso ahora sé que vale la pena... voltear hacia otro lado con ciertas nimiedades.

octubre 08, 2010

Prohibido besar


Desde hace una semana, la pequeña Zara comenzó con problemas en la garganta: dolor e inflamación. Como pasó en viernes por la noche y los doctores trabajan semana inglesa, le autoreceté paracetamol, solo para aliviar en algo su dolor.

El lunes por la mañana la llevé al médico y en un estudio express que le hizo, le descubrió estreptococos en la garganta (infección). Le comenté que yo también había tenido lo mismo dos semanas antes y sin pensarlo mucho le dió antibiótico. Además, precisamente a la hora de la consulta le tomó la temperaruta y la tenía alta, algo que no había presentado en los tres días anteriores.

Pues bien, la fiebre fué aumentando al paso de los días y no le bajaba de 38°C y en los puntos más altos rebasó los 41°C aún con el paracetamol que le incluí en su coctel de medicamentos prescritos. El dia de hoy la llevé de nuevo con el doc y se dió cuenta de lo mismo que nosotros: la "infección" no había reaccionado en lo absoluto al antibiótico.

Me imagino que sus conocimientos no dieron para más y nos canalizó al hospital infantil más cercano. Como ya conozco como se las gastan en los hospitales, me preparé con un sinfin de artilugios para pasar el resto de día allá. Ropa de noche para la niña (por si las dudas), algunos libros de cuentos, una computadora y me teléfono con la batería a tope.

Me sentí aliviada de que el doctor haya actuado rápido en mandarnos al hospital, porque junto con los síntomas que describí anteriormente mi beba presentaba fatiga, vómito, dificultad para respirar por constipación (rinitis), ronquidos muy exagerados que le impedían dormir normalmente e inapetencia.

Luego de cinco horas en uno de los cuartos de urgencias del hospital, la revisión de todos sus signos vitales y el estudio en sangre (en el que llenaron doce tubos de ensayo para checar de TODO), la pediatra concluyó su diagnóstico: Mononucleosis infecciosa (la enfermedad del beso).

Según la definición del cuadro clínico de la Mononucleosis "los síntomas característicos de la mononucleosis son fiebre alta (puede llegar a 40º C), inflamación y dolor de garganta, en muchos casos con placas de color blanquecino-grisáceo, inflamación de los ganglios (fundamentalmente los del cuello), rinitis (mocos), malestar y cansancio, mal aliento, hinchazón de párpados, tos y aumento del tamaño del hígado y del bazo".

A veces suele confundirse con faringitis bacteriana (creo que éste habría sido el primer diagnóstico del médico familiar), por lo que el antibiótico no causa ningún efecto. Lo que le pasó a Zara. Gracias a Dios nos atendieron rápido, algo muy raro por éstos rumbos, porque mis nervios no daban para más. Y creo que los ella tampoco pues ayer, muy desesperada luego de un episodio de vómito me preguntó "por qué me pasa esto a mi? por qué yo? cuándo me voy a aliviar si el medicamento no funciona?"

Y es que yo con solo con pensar en ganglios linfáticos inflamados, luego luego viene a mi cabeza la palabra cáncer. Sobra decir todo lo que pasó por mi mente en aquel largo compás de espera.

La niña se portó como una guerrera durante todo el martirio de las tomas de sangre, presión arterial, la ingestión de medicamentos ahí mismo y la larga espera. Cuando los médicos se dirigían a mi con preguntas, era ella quien contestaba y quien también les hacía preguntas sobre su estado. Al final ellos mismos terminaron dándole las indicaciones a ella y preparándola psicológicamente para lidiar por dos semanas más con los síntomas.



Le indicaron que no debía practirar ningún deporte o juego que implicara un gran esfuerzo físico, por la inflamación de hígado y el bazo, pero que sobre todo no debía besar o estar en contacto físico cercano a nadie.

El caso es que no hay medicamento contra la Mononucleosis, más bien se necesitan algunos que aligeren los síntomas más fuertes como la fiebre, el dolor de garganta y la inflamación.

Ya en casa, luego de suspender el antibiótico y tomarse las medicinas correctas, Zara estaba más tranquila porque uno de sus grandes temores era que le practicaran alguna operación. Antes de ir a acostarse, un poco triste, me comentó "¿sabes lo que es más feo de esta enfermedad mami? que no debo darle ningún beso a nadie, ni a ti!"

Yo le contesté muy emocionada "no importa mi amor, después que pasen las dos semanas, nos vamos dar chorros de besos para compensar el tiempo que no pudimos hacerlo".

Feliz fin de semana, aunque el mío esté ausente de los besos más deliciosos del mundo!

mayo 19, 2010

Más preparativos

Mi princesita cumple mañana 7 añotes! Y otra vez andamos como locos preparando las mil y una cosas para su fiesta del sábado:

Este es el regalo que pidió la criaturita, nada de juguetes o ropa: un mini-equipo de sonido para su cuarto!!! El papá lo dejó instalado para que mañana a primer ahora, lo estrene con la mañanitas.

La elaboración de la piñata, la mamá hizo el trabajo sucio: diseño, cortado y búsqueda de los materiales.

El papá, ya con todo sobre la mesa de trabajo, se dedica a armar la guitarra de Hannah Montana.

Terminada la primera parte. Ahora la mamá se las verá negras, para forrarla y decorarla con papel crepé! Pero será hasta mañana, porque la fiestecilla será dentro de tres días.

Accesorios para la decoración de la guitarra.


El tema de la fiesta es fácil de adivinar: Hannah Montana!

Faltan muchas cosas: el pastel, las bolsitas, los premios para los juegos, etc etc. Pero todavía nos queda algo de tiempo, aunque para la compu no tenga mucho, pero todo sea por el amor a mi chiquitina!

See you later aligators!

mayo 04, 2010

La que sabe... sabe!


Nos encontrábamos ayer en un centro comercial Zara y su servilleta. Hacíamos tiempo mientras Chris terminaba con un compromiso por ahí cerca y se me ocurrió ir a comprar cápsulas de café porque ya se nos estaban terminando. Lo hice rápido y para no ir directo al coche porque todavía teníamos muchos minutos por esperar, le dije a la niña que bajaríamos por las escalera para ver aparadores.

Justo al pasar por una tienda donde suelo comprar ropa, la condenada escuincla se para en la puerta -de más de 3 mts. de ancho- abriendo brazos y piernas para decirme "no entres, no entres, no entres!!!". Y es que les había prometido a ella y a Chris, que luego de recorglo iríamos a que escogieran su regalo -atrasado- del día del niño. Además les había advertido que sería un regalo chiquito, baratito, porque no había para gastar mucho.

Le dije que sólo iba a 'ver', que no nos íbamos a tardar, pero ella que de tonta no tiene un pelo me contestó "no es porque nos tardemos, sino porque si compras algo, nos va a tocar un regalo mucho más chiquitoooo". Condenada huerca!

De todas forma pasamos, ella se fué al departamento de niñas y yo al de niñotas. Por supuesto que salí de la tienda con dos blusas que estaban rebajadísimas, la niña muy prudente se esperó a estar afuera para reclamarme:

Zara: "Lo sabía, te dije que no compraras nada! Ahora nos vas a comprar cualquier mugre!"

Yo: "Ay Zara, no debiste dejarme entrar a la tienda. Ya ves, ya gasté dinero que no debía, tu tuviste la culpa" -le dije en tono de broma cuando la vi tan seria, siguiéndole el juego.

Zara: "Por esto te dije que no entraras mami, pero no me hiciste caso, eres bien terca" -me dijo en el mismo tono en que yo le hablo a ella cuando la regaño.

Yo: "Si m'ijita, tienes razón, lo que pasa es que soy adicta a las compras, me perdonas?"

Zara: "No mami, no eres adicta a las compras... ERES ADICTA A LA ROPA!!! y tienes que ver a un doctor!!!"


La criatura tiene solo casi siete años, que me espera a los quince???

Au revoir!

febrero 22, 2010

Un mundo para Christof

Todavía recuerdo el día en que el pediatra de Christof nos dijo que tal vez el niño presentaba una modalidad de autismo -Síndrome de Asperger- como respuesta al fracaso de tantos años de terapia para 'corregir' sus deficiencias en el área de la competencia social.

Luego de sentir que el mundo se me caía encima por algunos meses en los que hasta la estabilidad de mi matrimonio estuvo en juego, me sentí un poco más aliviada cuando el diagnóstico final fue el de Déficit Atencional. Me consoló un poco saber que éste trastorno lo padecen una gran cantidad de pequeños en edad escolar y el pensar que seguramente, por su alta incidencia, habría más de una forma de tratarse con éxito.

De cualquier forma, a ninguna pareja de padres nos es indiferente el hecho de que se nos diga que alguno de nuestros hijos padece algún trastorno o deficiencia, como tampoco nos tomará por sopresa porque -si estamos al pendiente de ellos- la intuición siempre nos da señales cuando algo anda mal.

Mi conocimiento de psicología infantil tampoco sirvió de mucho, la mayor parte de mi práctica profesional la había enfocado al área laboral y de eso ya habían pasado bastantes años. Por lo que el desarrollo de tratamientos modernos y la aparición de fármacos nuevos, estaba muy lejos de mis pensamientos.

Pero el instinto maternal -aunque mucha gente piense que no existe tal- me llevó a muchos intentos por ayudar a mi criatura, a ciegas, sin un diagnóstico oficial; casi casi con el puro corazón por delante.

Era un hecho que Christof presentaba poca concentración, dificultades en la motricidad fina y muy baja tolerancia a los cambios y a la frustración. Las terapias que desde los dos años de edad no lograban mejorar estos problemas, se modificaban en el transcurso por los mismos terapeutas un poco decepcionados por los pocos resultados. Yo mientras tanto, escuchaba consejos de otras madres y problemas de otros niños, intentándolo todo.

Fué así como se me ocurrió inscribirlo en clases de Kung-Fu, pensé siempre en un arte marcial por su mecánica de concentración y movimientos precisos. También lo animé para jugar futbol con la esperanza de que su cordinación de movimientos y su pertenencia a una actividad grupal, mejorara su autoestima y su desarrollo social.

El año pasado mis esfuerzos se intensificaron al 200 por ciento, a principios de año lo llevamos a la escuela de ski y en el verano a clases de natación. Sin obligarle, él mismo sentía esas oportunidades como una diversión y premio a su esfuerzo escolar, aprovechándolos al máximo.

Me valí de sus propios gustos para introducirlo en esas actividades que le hicieran avanzar en el desarrollo de las habilidades que otros niños tienen por naturaleza y que a él, por una razón hasta entonces desconocida, se le habían ido negado.

Aunado a toda esta parafernalia de deportes, me pasaba horas hablando con él, enseñándole cosas desde las más mínimas como el significado de un guiño, hasta las más variadas justificaciones del comportamiento burlón y agresivo de sus compañeros de escuela. Conceptos como el perdón, la comprensión y la indiferencia, tampoco escaparon a esas innumerables pláticas con mi angelito, quería tatuarle en su cabecita esas cosas que se aprenden con la experiencia y que él no podía ver.

Si, confieso que hubo períodos en los que el desánimo me hizo flaquear y abandonar mis propósitos, algunas veces las depresiones y el cansancio me hacían pensar que el futuro de mi hijo se presentaba muy oscuro y dificultoso. También llegué a desesperarme tanto, que dejé de prestarle la atención necesaria por concentrarme en un estado de ánimo negativo y egoísta. Pero al final, recordaba que mi bebé tenía algo muy importante de su parte, que no lo dejaría solo a su suerte: a mí, para luchar codo a codo con él.

Hoy por fin veo la luz al final del tunel por el que durante años atravesamos en la familia, según los cuadros clínicos de cualquiera de los diagnósticos que se le dieron a Chris -equivocados y correctos- el niño necesitaría muchos años de terapias para llegar al desarrollo de alguien de su edad. La torpeza motriz y la deficiencia social, le limitarían sus expectativas de éxito hasta pasada la pubertad, eso decían los expertos.

Christof es ahora el portero oficial de su equipo de futbol, en la competencia de ski de la semana pasada quedó en tercer lugar, en el Kung-Fu lleva tres niveles alcanzados y en natación logró en tres semanas pasar cinco niveles -cuando lo normal serían tres. Lejos del logro deportivo que de por si ya implica un éxito rotundo, la mayor importancia radica en la recuperación de su autoestima y el impulso que ésta le dá a saberse capaz de salir adelante en todo lo que se proponga.

En el aspecto social: ya tiene más amigos en la escuela, ignora las provocaciones de los otros, sus berrinches son cada vez menos y la compulsión por comer ha desaparecido (lo que significa un total control de la ansiedad e hiperactividad).

Hace unos meses le dije sobre su Déficit de Atención, al principio fué un shock y se puso a llorar. Me preguntaba si siempre viviría con eso o si algún día desaparecería. Le contesté con la verdad, le dije que viviría con eso el resto de su vida pero que solo signficaba que le costaría un esfuerzo extra conseguir lo mismo que el resto de los niños. Le mostré sus medallas, trofeos, diplomas y sus notas de la escuela, le pregunté si después de ver todo eso él pensaba que era tan terrible? El mismo se respondió que no, porque había logrado más que algunos de sus compañeros.

Estoy consciente que todavía le falta mucho camino por recorrer a mi querubín, pero me alienta el saber que vamos por el camino correcto y que él está consciente de ello.

No es mi intención colgarme la medalla de supermamá, que esoty muy lejos de serlo, sino que mi experiencia sirva de testimonio para otras madres que tal vez estén pasando por algo parecido; y de que para una madre, nada es imposible. Solo se necesita, como decía mi abuela: alma, vida y corazón.

Au revoir!

diciembre 03, 2009

Aprendiendo a aprender

Hace rato le pregunté a Chris qué le habían encargado de tarea para mañana, cuando me pidió jugar un rato con la computadora. Primero me dijo que no tenía tarea, pero lo dijo con tanta inseguridad que le insistí de nuevo hasta que salió el peine. La tarea era aprenderse un poema a Santa Claus, pero la hoja con el poema la había olvidado en la escuela; con algo de pesar me dijo que por vez le tendrían que bajar puntos y que él le explicaría a la maestra al día siguiente.

Me pareció raro que no le diera importancia a quedar mal con la tarea, ya que es muy cumplido y procupón, asi que le sugerí una solución. Le dije que le llamara a una de sus compañeras, para que ésta le dictara el poema por teléfono y así no le bajaran calificación. La madre de la criatura, muy atenta, se ofreció a traerle una copia hasta la la casa y mi querubín las esperó en la puerta con unos dulces para su amiga en agradecimiento. Ya no había pretexto, aunque el niño seguía algo nervioso con la hoja en la mano.

Enseguida puso mas justificaciones para no memorizar el texto: que tenía que leérselo su papá primero (pues está escrito en dialecto alemán-suizo), que se lo leyera yo (aunque no pronuncio muy bien ese dialecto), que era mucho y no lograría aprenderlo todo, que tenía que hacer pipí, que me iba a traer en vaso de té, en fin... miles de pretextos y todos entre sollozos.

Le pregunté por qué lloraba o que razones tenía para no aprenderse ese poema de cuatro estrofas, cuando a veces se aprende cuartillas enteras cuando expone algún otro tema. Soltó el llanto y me dijo muy preocupado que su mayor temor era hacerlo mal. Que lo que más le estresaba era cometer un error y no decirlo perfecto, que para él era mejor que le bajaran puntos, a pasar todo el nerviosismo de hacerlo mal.

Alguna vez he comentado aquí esa cualidad de perfeccionismo a que la gente en Suiza se acostumbra, ahora sabemos, desde la infancia. Por algo la educación básica en éste país es una de la mejores a nivel internacional, pues desde pequeños se le inculca el nivel de excelencia académica exigiéndoles siempre un cien por ciento de rendimiento.

Pero, el efecto que esto causa es una sensación de temor a cometer errores. Por eso, con toda la calma del mundo, le expliqué a mi pequeñito que la escuela no es para tener miedo, sino para aprender. Que la forma más básica de aprender es precisamente cometiendo errores y teniendo la conciencia de saber que cualquier error se puede corregir. De ahí, nada se nos olvidará en el futuro. Le pedí que no fuera tan duro consigo mismo -como normalmente soy yo- porque eso nos llena de frustración y baja autoestima que de nada nos sirve sino para ponernos obstáculos en la vida.

Claro, todo eso se lo traté de decir en las más sencillas que encontré para que pudiera captar el mensaje. Además le explique que él es capaz de hacer cualquier cosa que se proponga, siempre y cuando esté convencido de que puede y quiere.

Al cabo de unos 45 minutos regresó con el texto aprendido:



Mi casita esta en el bosque de abetos
en medio del paisaje nevado,
solo animalitos pueden pasar
si quieren comer algo.
El Cochambroso y Santa Claus
llenan cada dia de nuevo
el establo detrás de la casa
con rico y fresco heno.
A mi burro, mi venado y mi ciervo
les gusta comerlo
y lo se cae al suelo
para los conejos será.
Pero ahora tenemos prisa
no nos queda mucho tiempo
el cammino a las chimeneas de los niños
es duro y algo lejos.
Nos hemos puesto las bota calientitas
y cerrado los abrigos
"Ven Cochambroso, nosotros dos
que hoy tenemos mucho por hacer".


El resto de la tarde se la pasó abrazándome, diciéndome que me quiere mucho y llenándome de besos. Seña inequívoca que había entendido todo lo que le dije al comprobar que, en efecto, el texto era más fácil de lo que creía.

Ah! los hijos... son una maravilla.

septiembre 28, 2009

Metiendo la pata

Christof invitó a pasar el fin de semana con nosotros, al hijo de sus padrinos que viven un poco más allá de la ciudad de Berna. El niño en cuestión, podría ser su alma gemela en cuanto a carácter y gustos, por lo que se llevan a las mil maravillas. Además Zara también se integró al duo de amigos y los tres hicieron de las suyas durante los tres días que pasaron juntos. Yeiii!! Nunca había visto a mi angelito más feliz que en esos días.

El viernes por la noche cenamos en McDonald's y cuando salimos, el maridis y yo nos quedamos fuera del coche para fumar un cigarro. Christof, que siempre me dice que no fume porque no quiere que me muera (shame on me), junto con su amigocho, se quedaron revoloteando cerca de donde estábamos. En un momento dado se me cayó la cajetilla de cigarros y mi hijo muy comedido, la levantó y se puso a leer el mensajito que ésta tiene en la parte de atrás:

"Fumar, puede dañar el esperma y dañar tu fertilidad"


Me preguntó qué quería decir eso porque, aunque habla alemán perfectamente, las palabras esperma y fertilidad nunca las había escuchado. Por acortar el martirio y darle según yo una explicación sencilla para que ya no preguntara más le contesté "quiere decir que los hombres que fuman mucho, no pueden tener hijos". Pero me salió más caro el caldo que las albóndigas, porque inmediatamente comenzó como AK7:

"Pero los hombres no pueden tener hijos!... o si?"
"Qué tienen que ver los hombres con tener hijos y fumar?"
"Solo las mujeres pueden tener hijos, no?"

Apagué el cigarro y mientra le daba vueltas al molino pensando en qué responderle, él solito se contestó:

"Ahhh, estos que hacen los cigarros están bien mensos, no saben que las mujeres son las que llevan los niños en la panza".

PPfffiiiuuu!!!!! Yo guardé silencio como la mejor y pensé que hasta cierto punto fué bueno que haya sido él quien me bombardeó con aquellas preguntas porque, de haber sido Zara, la cantidad de cuestionamientos se hubiera elevado a la 'n' potencia.

A darle duro a la semana que comienza!

septiembre 03, 2009

Estimado Señor Director

Ayer, la maestra de Christof contó en clase una historia que trataba sobre los animales de la selva en la que uno de ellos tenía un plan maléfico para agredir a otro de una especie diferente y conseguir que se fuera de la aldea a la que pertenecían. Pero el cobarde no estaba dispuesto a hacer solo, así que reunió a unos cuantos, les explicó su idea y la forma en la que ellos podían colaborar con él. Algunos le dijeron que si y otros no estuvieron dispuestos a secundarlo en tan terrible idea. Consiguió formar un grupo y entre todos lo golpearon hasta dejarlo tirado en el suelo. Lejos de echarlo del lugar cuando se dió cuenta, el rey león investigó con los que no participaron y éstos pusieron su dedo sobre los responsables. El rey los expulsó a ellos y curó de sus heridas a la víctima.

La intención de la maestra era hacerlos reflexionar sobre las consecuencias negativas que puede traer la presión de un grupo, luego de la historia hizo una dinámica para comprobar que los niños habían razonado y aprendido la lección. Hoy a mediodía, Christof llegó a casa con éstas heridas:



Otro acto más de violencia contra mi hijo, inspirado en el mismo cuento de la maestra, en el que cinco de sus compañeros lo encerraron en círculo para golpearlo. Como mi criatura no lloraba o caía al suelo, uno de ellos tuvo la idea de apedrearlo, fué así como consiguieron su objetivo pues tuvo que ser atendido por la maestra desinfectante y curitas en mano. Cuando nos contó a la hora de la comida, le pregunté por qué no había huído del lugar, pero su respuesta me dejó helada: 'no me fuí para que vieran lo fuerte que soy, pero cuando me vi la sangre me asusté y tuve que hablarle a la maestra'.

Por la tarde nos entrevistamos con ella y luego con el director. En principio se nos dijo que el problema ya estaba solucionado porque se les había llamado la atención a los responsables, incluso a dos de ellos (el que tuvo la idea de la piedra y el que la ejecutó) habían regresado a casa con notas hechas por la maestra para que sus padres las firmaran y se dieran por enterados. Por supuesto que mi marido no se quedó conforme con eso y le exigió al director unas cuantas cosas: hacer una reunión con los padres de todos los involucrados, hablar con todo el grupo de clase y buscar una solución para que, en la hora del recreo, el area se vigile a conciencia con el fin de evitar futuros y más graves problemas. El director estuvo en la mejor disposición de ayudarnos, nos prometió que se va a abrir una investigación porque al parecer está involucrado un jovencito de secundaria y van a pensar en la posibilidad de tomar otras medidas precautorias a la hora del recreo. El colmo del caso, es que ésta escuela estuvo a prueba por la comisión escolar gubernamental, y recibió con honores un documento en el que la califican como 'ejemplar'. Hágame usted el refabrón cavor.

Yo por mi parte, acabo de hacer una carta abierta, que pienso traducir al alemán y pagar para que se publique en el periódico del pueblo. A ver si les dá vergüenza. Aqui la transcripción completa en español:

Estimado Señor Director:

La educación escolar es una parte importante en la vida de cualquier persona, sin importar el grado de inteligencia que se tenga, es en el aula donde tenemos nuestro primer contacto formal con una serie de reglas sociales y disciplinarias que regirán el resto de nuestras vidas. Los profesionales de la docencia juegan un papel importantísimo, por lo que su preparación y su vocación deben ser precisas, comprometidas.

No es fácil la tarea de un maestro o de un director escolar, la línea entre lo debido y lo factible es muy delgada y muchas veces no es posible distinguirla o tenerla presente en todo momento. Es en éste renglón es en donde los docentes enfrentan el mayor reto a vencer, aunque se piense que la transmisión de conocimientos sea la piedra angular de su trabajo. Tengo que reconocer que su labor es admirable, cuando se practica con la conciencia de lo que hace y del valor futuro que ésto tendrá en la vida de cada uno de los alumnos que pasen por sus enseñanzas. Pero la educación escolar, desde un punto de vista paternal, no es suficiente para una óptima formación de nuestros hijos porque hay otro tipo que no depende de un salón de clases ni de una vocación pedagógica: la educación en los valores civicos y morales. No se puede decir que una complementa a la otra, puesto que la socialización se desarrolla en un continuo sin pausa alguna, más bien son dos partes de un todo que deben intercalarse simultáneamente en las que los padres y los maestros deben inmiscuirse, sobre todo los primeros.

Como padres, tenemos la obligación no solo de dar lo necesario para sobrevivir con decencia, también debemos proporcionar una formación personal que les permita capitalizar al máximo los conocimientos y los recursos materiales que nuestro esfuerzo les pueda brindar. ¿De qué nos sirve una criatura con notas de excelencia, si su entorno social lo lleva a pensar que es un inadaptado y le rompe su autoestima? ¿De que nos sirve un maestro con excelencia en su trabajo, si sus alumnos no tienen la más mínima idea del respeto por sus compañeros y son autores de actos de violencia sin que nadie de su entorno familiar haga otra cosa que disculparse? ¿De qué le sirve a una institución escolar una mención honorífica si las visitas de los padres a su director por sucesos violentos o desagradables, son el pan de cada día? Tal vez el secretismo o la discresión, como le llaman acá, permitan tener una imagen impecable ante la sociedad; pero en el fondo todos y cada uno de ustedes saben lo que ocurre dentro, algo muy lejos de sentirse orgulloso.

Mi hijo ha sido víctima de innumerables agresiones en su escuela: físicas, psicológicas y de omisión; tanto de sus compañeros, como de las personas responsables de la resolución de esos problemas. En alguna ocasión, hasta se la ha acusado de ser el provocador de esas agresiones por ser pasivo, por no defenderse, por no gustar simplemente de responder con la misma violencia. Y si, mi hijo es culpable de todo eso porque su madre le ha enseñado a respetar a los demás, a TODOS los demás sin importar la edad ni el rango que tengan. Nunca un padre ha tocado a nuestra puerta para reclamar algun acto violento de nuestro pequeño, tampoco para felicitarnos por su actitud pacifista. Qué tristeza.

Tal vez él es considerado como ‘no normal’ por esas actitudes que yo llamo cualidades; así como de su interés en áreas en las que la mayoría de los infantes no presentan mucha curiosidad. A mi hijo le gusta la escuela per se, le gusta aprender y además es muy bueno en todo lo académico, eso lo puede constatar su maestra sin duda alguna. Le gusta ir a la biblioteca para rentar libros y videos sobre ciencia y tecnología, es por eso que para sus compañeros él es el tonto de la clase. Una vez más, qué tristeza, qué falta de respeto.

Reconozco que el trabajo de su maestra, en los dos años que ha estado con ella, ha sido más que excelente. He presenciado en más de una ocasión la dinámica de su clase y por ello puedo decir que se preocupa de aspectos que van más allá de lo meramente académico, el mecanismo de biorretroalimentación que utiliza con los niños para mejorar su competencia social, hace que ellos mismos reconozcan sus fallas y aciertos con el fin de ser mejores personas. Pero esta titánica labor se reduce a nada cuando, en casa, esos aspectos no son reforzados por el entorno familiar. Qué desperdicio de energía.

Hoy, mi hijo no quiere ir más a la escuela, tiene miedo de volver porque está seguro de lo que le espera: que le peguen, que le llamen tonto, que lo aislen, que le llamen extranjero, que nadie lo escuche. En el último mes antes del regreso a clases bajó más de cinco kilogramos de peso y no quisiera pensar que se debe a la angustia de volver a lo que él considera algo sin explicación; constantemente me pregunta ¿por qué no me quieren? ¿qué es lo que hago mal?.

No tengo idea si usted tenga hijos, pero me gustaría pedirle que por un momento se pusiera en mi lugar e imaginara con qué argumentos podría contestar a esas preguntas. Y aún, yendo un poco más lejos, ¿qué sentiría su corazón al ver la carita de un hijo desesperanzado y deprimido, con solo nueve años de edad?.

Si, tal vez yo sea una extranjera indeseable en éste pueblo, de eso estoy convencida porque asi se lo han hecho sentir a mi hijo algunos de sus compañeros desde que cursaba el kindergarden. Vengo de otra cultura muy diferente y desde hace diez años trato de hacer lo máximo posible para adaptarme a la suya, pero en éste lugar ese proceso es muy duro, sumamente difícil. En una ocasión mi pequeño hasta me culpó de su falta de amigos en la escuela ‘...porque eres mexicana...’ me dijo de una forma grosera como nunca antes lo había hecho.

Señor director, de ninguna manera lo reponsabilizo de los problemas de mi hijo, eso lo tengo que dejar muy claro. Pero si le hago un llamado muy atento y cordial, a enfatizar los valores cívicos en sus aulas y a utilizar medidas de mayor seguridad en el área escolar, que pudieran preveer futuros problemas como los que mi hijo –y muchos otros casos de otros pequeños de los que estoy enterada- ha experiementado en los tres años que lleva estudiando en la escuela que usted preside. Seguramente hay algo que se puede hacer, no creo que sea demasiado tarde y para eso, de ser necesaria mi ayuda en caso de implementar un programa junto a los padres de familia, cuente conmigo incondicionalmente. Hace muchas décadas, en mi país, existió un presidente que nos dejó como legado una enseñanza que todos los mexicanos llevamos tatuada en nuestro corazón: EL RESPETO AL DERECHO AJENO, ES LA PAZ.

En el sentido de una respuesta favorable de su parte, me despido de usted.

Kerubina


No tengo palabras para describir lo indignada e impotente que me siento, sobre todo cuando hoy antes de dormir, mi hijo me pidió que lo cambiemos de escuela. ¿Será posible que esa sea la única solución? ¿Nos estaremos enfrentando al dragón de las siete cabezas?. Que alguien me explique!.

agosto 19, 2009

Sufriendo a los hijos

Yannik es el mejor amigo de Christof, es nuestro vecino de al lado y sus padres tienen unas ideas raras para educarlo ya que fueron de aquellos rebeldes hippies que piensan que a los niños hay que dejarlos ser para no 'traumarlos'. Durante algunos años vivimos en un constante estira y afloja entre que nos acomodábamos las dos familias a nuestras respectivas costumbres, tuvimos algunos roces pero al final la amistad de las criaturas pudo más y ahora se puede decir que llevamos una relación 'cordial'.

Yannik tampoco tiene muchos amigos, tal vez sea su carácter agresivo y manipulador, en la escuela se puede decir que es aceptado por sus compañeros pero fuera de ella nadie lo visita ni lo invitan a jugar con ellos a sus casas. Para Christof él es su héroe, hace todo lo que el condenado muchacho le pide: saca tus transformers, no te juntes con fulanito, préstame tu Nintendo, dile a tu mamá que me invite a cenar, etc. etc. Una vez hablé con mi hijo, le dije que no puede hacer todo lo que el otro le manda y que también debe hacerse respetar porque cuando el mío quiere algo y al otro no se le antoja... pues simplemente no se hace. De hecho, algunas veces el amigo ha sido castigado por sus padres cuando se han dado cuenta de la forma tan extremadamente manipuladora de su angelito.

En cierto momento dejé de preocuparme en exceso cuando vi que Chris comenzó a defenderse y poco a poco se iba dando a valer, me imagino que su paciencia había llegado a un límite y las cosas fueron equilibrándose positivamente. Las situaciones en la escuela (Yannik va un año adelante) no cambiaron mucho, porque delante de sus compañeros seguía ignorando a mi querubín y hasta creo que Chris llegó a acostumbrarse a esa situación. Al menos eso era lo único de lo que yo estaba enterada.

Antes de ayer, al regresar de la escuela, me hizo un comentario que me dejó muy apachurrada. Con mucho entusiasmo me comentó que estaba contento porque ya sabía el por qué el mentado Yannik le decía 'aschloch' (pendejo/asshole) y otras joyitas majaderas delante de los demás niños de su clase; el muy malvado le hizo saber que cuando le hablara sí de feo era porque estaba actuando. Si, le daba tanta vergüenza que sus compañeros supieran que era amigo de mi hijo, que para que no se burlaran de él, iba a fingir que también le caía mal (como al resto del grupo con el que junta). Le pidió que no se enojara con él, que todo era 'actuado' (sic) solo para quedar bien con sus amigos, pero que en casa seguirían siendo tan amigos pero sin que nadie supiera. También le hizo la recomendación de que por las mañanas al caminar a la escuela juntos, si Chris veía a algún compañero de él en el trayecto, inmediatamente se separara o de lo contrario le insultaría (por supuesto 'fingidamente') de nuevo.

Aquello me partió el corazón, ver la carita alegre de mi criatura pensando que su amigo 'si lo quiere' y que los insultos eran cosa meramente 'actuada', hizo que se me revolviera el estómago. Traté de explicarle que aquello no podía llamarse amistad, que un amigo nos acepta tal como somos y nos defiende de los que nos atacan, que los insultos no los podemos aceptar ni en esas circuntancias y que la amistad no es para dar vergüenza sino orgullo. Lo hice con las palabras mas sencillas que encontré para tratar de ser entendida, pero fué en vano, mi niño se enojó mucho conmigo; me dijo que yo quería separarlo de su amigo y hasta se atrevió a hablarme muy feo (cosa que nunca había hecho). Me dijo que a él no le importaba que lo insultara, porque sabía perfectamente que esas palabras eran 'de mentiras'.

Decidí dejar las cosas ahí, me di cuenta que no servirían de nada mis explicaciones porque para él solo valía el que yo le prohibiera juntarse con el engendro ese sin importar las razones. Entonces, muy determinadamente, le prohibí ver a ese niño en mi casa. Le dije que si para él estaba bien que lo llamara pendejo delante de los demás y aún así quería seguir siendo su amigo, bien, pero que yo no le iba a permitir la entrada a mi casa; que se vieran en la de él o en la calle pero a mi casa no volvería a entrar si antes no venía a disculparse conmigo o con él y en la escuela dejara de burlarse. Por supuesto que el niño me mandó pedir una disculpa con mi hijo, pero no se atrevió a hacerlo personalmente.

Hoy lo volvió a hacer, eso me contó Chris, pero en ésta ocasión no le dije nada. Le llamé a mi marido por teléfono y habló con él, no se exactamente que le diría pero al final Christof me comentó que iba a hacer una pausa en su amistad con Yannik... al menos una semana. Que según las indicaciones de su papá, él le iba a decir que durante ese tiempo no jugaría más con él o hasta que dejara de insultarle en la escuela. Me lo dijo tranquilo, quiero pensar que tal vez entendió la lección; o tal vez no, pero estará en proceso y eso me traquiliza un poco.

No es nada fácil enseñarle a los hijos valores morales a esa edad, vaya que si!, pero todavía es más difícil hacerlos aprender a respetarse a sí mismos y a hacer que se hagan respetar. Un concepto que a su corta edad, por lo abstracto, es casi imposible de entender.

Feliz finde!



mayo 20, 2009

Escribiendo nuestra pequeña historia

En un día como hoy, hace seis años y a estas horas, me preparaba para entrar en el quirófano. Vendría al mundo el segundo de mis hijos, no sabíamos ni preferíamos que fuera hombre o mujer, pero en mis oraciones pedía a Dios que de ser una niña tuviera la sonrisa y el carisma de su padre. Y Dios me escuchó, porque me cumplió el deseo. Zara vino a completar nuestra pequeña familia y a llenarnos de una luz radiante la vida. Supo ganarse el corazón de su hermano que, celoso de dejar de ser el centro de atención, la ignoró olímpicamente durante su primer año de vida. Ella, con esa paciencia infinita que la caracteriza, trabajó duro para ser la niña de sus ojos a quien ahora él cuida y protege como nosotros. A nosotros nos enseñó otro aspecto de la paternidad y darnos cuenta la gran cantidad de amor que se puede dar a partes iguales a nuestros hijos.

Zara es una gran maestra, con una asombrosa sabiduría infantil que haría derretir los polos de este planeta. No le gustan los números, ni las letras, pero en cambio es una gran artista: pinta, baila, canta, compone historias y canciones y es una vanidosa empedernida. Le gustan sus pompis, que no de deja de verse cada que pasa por enfrente de un espejo y además es amante de los animales. ¿Que si tiene algún defecto?, tal vez si, pero no me acuerdo de ninguno; sobre todo hoy, que es su sexto cumpleaños.

Ayer quise envolver su regalo de cumpleaños para tenerlo listo a primera hora de hoy, pero me ganó el sentimiento y al ponerme a ver sus fotos se me ocurrió hacerle este pequeño regalito:


Zara, gracias por habernos escogido como tus padres, gracias mil por ser la personita que eres. Te amamos y te adoramos como nadie en este mundo.

Con mucho amor... Tus padres!

Feliz cumpleaños!!!



Música
Título: Malia
Intérpretes: Sandy & Junior

mayo 18, 2009

Lento

Quien dijo que la gallina de los huevos de oro solo era un cuento? Me temo que ya tengo una esperanza de salir de pobre con esta chiquitina:



Las voces que se escuchan al fondo son los padrinos, la del ruidazo de platos y cubiertos soy yo.

mayo 11, 2009

Oportunidad de oro

Desde que mi hijo entró al equipo de futbol del rancho, su mayor deseo fué ser portero y asi se lo dijo al entrenador aquel primer día, pero reglas son reglas y para ser portero hay que pasar las primeras dos temporadas fogueándolos en todas las posiciones para saber qué es lo que más les conviene según sus capacidades. Al niño no le importó y nos pidió sus guantes para estar preparado aquellas veces que tocara la portería, me enternecía verlo cargarlos todos los días de entramiento aún a sabiendas que la mayoría de las veces no los usaría, pero así es él de perseverante.

Esta temporada sería la decisiva, ya tenía algo de experiencia bajo los tres palos y hasta en el campamento de futobol del año pasado tomó por su cuenta el cursillo de portero, todo con la ilusión de serlo en su propio equipo. Para ser muy honesta, tengo que reconocer que aún con eso, se me hacía muy verde para ganarse el puesto titular. Pero algo de suerte le ayudó y los otros dos porteros que había subieron a la siguiente categoría, por derecho propio y por antigüedad, le tocaba ya. Lo hacía bien, a secas, pero todavía le faltaba algo de coraje para dejar de temerle a los pelotazos furibundos directos a la red y al temor de lanzarse en clavados que detuvieran la mayoría de los goles que le metían. La cosa se complicó al regreso de las vacaciones de semana santa, entró un niño nuevo un año mayor que él, venía del equipo de otro pueblo y para variar... si, era portero. Los entrenadores lo probaron y, ni hablar, era un héroe parando todo, hasta los penalties.

Fué así como mi querubín quedó de nuevo en la suplencia de la portería, esta vez no hubo dramas ni berrinches, él mismo se dió cuenta de lo que valía su compañero de nombre Furkan y lo apoyaba prestándole sus preciados guantes que sus papás no podían comprarle. Hace una semana, en el torneo al que Christof no pudo asistir por causas de fuerza mayor, Furkan sufrió un accidente en un clavado para atajar un gol, cayó sobre su mano y se la quebró. Lo enyesaron y los médicos le probieron deportes de contacto por mucho tiempo. Asi que toda la semana pasada Christof estuvo entrenando solo en la portería con la mira de ser el titular en el torneo de ayer. Mi angelito sentía un poco de pena por su amigo, pero estaba radiante con solo saber que el jugaría todos los partidos de portero.

No sé si fué el hecho de verse de suplente y opacado por la habilidad de Furkan, pero entrenó muy duro y su esfuerzo dió frutos. El entrenador estaba muy relajado, éramos nosotros los nerviosos cuando lo vimos salir del vestidor con su uniforme verde (los del resto son azules) y sus guantes muy bien puestos. Nos sorprendió a todos, por primera vez Christof fué la estrella de todos los partidos del día: paró tiros y penalties, hizo saques que iban a dar casi hasta la otra portería, despejo con el pié como nunca y hasta se dió el lujo de parar alguno que otro balonazo con el pié. Yo no podía creer lo que estaba viendo, chin!, debo tenerle más fé a mi criaturita.



En el último partido, el mejor se podría decir, estaban a un lado del campo los niños de los siguientes equipos que jugarían en esa cancha y todos al unísono gritaban "Christof! Christof! Christof!". Ni siquiera lo conocían!. Yo quería llorar nomás de ver brillar a mi hijo como nunca en algo que realmente ama y que hasta ahora no se le había dado. Ganaron ese partido por 4-2 y después de chocar manos con el equipo contrario al terminar, sus compañeros de equipo comanzaron a corear "Christof! México! Christof! México!. La carita de mi gordito de harina no podía estar mas roja e hinchada de orgullo, por fin sacó la casta y vió cómo su esfuerzo era reconocido por todos, un gran paso en sus problemas de competencia social y seguridad en si mismo que tantos tropezones le han causado. Algo que no se compra con nada ni se consigue con mil terapias, más que con vivir la vida misma.

A veces dejamos pasar las oportunidades sin darnos cuenta, la clave está en tener esperanza y esperar la siguiente para no volver a desaprovecharla, creo que mi hijo aprendió bien la lección. Ese fué el mayor regalo de día de las madres que pude haber tenido, gracias Diosito!.

mayo 07, 2009

Sin calzones no!


Después de dar las chorromil vueltas con mis hijos, ir al super a hacer la compra y mediolimpiar la casa, me dispuse a ver mi novela comodamente en mi recámara a eso de las seis de la tarde. No había terminado de acomodarme cuando suena el timbre de la puerta, por mi flojera marca diablo le pido a Zara (la secretaria oficial de la casa) que abra, la escucho hablar unos minutos y luego viene como si nada.

Yo: Quien era m'ijita?

Zara: Zi-Ho (el vecinito hijo de la coreana).

Yo: Qué quería?

Zara: Jugar, pero le dije que no.

Yo: Y por qué no quisiste salir a jugar?

Zara: Porque no traía calzones.

Yo: (en shock, WTF!!!) Achinga! cómo que no traía calzones?

Zara: Noooo, no tenía, solo traia puesta la bata de baño?

Yo: Y cómo supiste que no traía calzones? Te enseño él?

Zara: No, yo le pregunté que si tenía puestos los calzones.

Yo: (mas shockeada todavía!!!) Y por qué le preguntaste eso????

Zara: Ashhh, ya no quiero hablar de eso!.


Y se fué a su cuarto. Sigo shockeada :-(

abril 30, 2009

Dia de los querubines!

En años pasados ya había comentado que en Suiza no existe el Día del Niño, pero yo siempre se los celebro llevándolos a comer a su lugar favorito y dándoles un regalito. Mi mamá les mandó los suyos desde Monterrey por adelantado. Hoy no pude festejárselos en el restaurant porque mi querubín mayor tenía cita con el ortodoncista justo a la hora de comida, así que les compré comida china, les di sus regalitos con su respectivo abrazote y su dotación enooorme de besos. Chris no lo disfrutó mucho porque desde que amaneció estaba muy nervioso por esa cita con el doctor pues hoy era el día cero en la que por fin le colocarían los frenos (correctores dentales), yo como siempre, tirándole mil choros para tranquilizarlo aunque no servían de mucho.

Zara se quedó en el kinder a la una de la tarde y nosotros dos nos dirigimos al consultorio. Mi niño iba muy calladito, pensativo, ni siquiera quiso tocar el Nintendo durante el trayecto (que eso es ya mucho decir). Yo trataba de tranquilizarme a mi misma, no quería parecer también nerviosa; y es que me imaginaba que la colocación tal vez sería dolorosa y con lo miedosillo que es no quería ni pensar en el escándalo que nos esperaba a los doctores y a mi. Cuando bajamos del coche y caminos hacia la puerta, me tomó de la mano y me la apretó fuertísimo, sentí como temblaba su manita sudada tratando de dejar su miedo en la mía. Me encomendé a Dios para que lo calmara y me olvidé del asunto, cada que volteaba a verme le sonreía y le decía que yo nunca le había tenido miedo a los doctores, que ellos nunca nos harán nada que nos dañe y que al contrario, los frenos le serviría para poner sus dientes en el lugar correcto. Le dije que al final tendría una sonrisota tan hermosa que le permitiría ganar el Mister Suiza cuando fuera grande, él se sonrió aunque no se si fué por el chistorete o de los nervios.

En el sillón dental, bombardeó al doctor con mil y una preguntas, volteaba a todos lados buscando las 'armas' del doc con la que torturarían, pero no las encontró por ninguna parte. Apareció la enfermera con una cajita azul con su nombre y sacó una pieza que el doctor colocó con mucha suiavidad en su paladar. Eso fué todo, la sacó y la metió las veces necesarias para los ajustes y la cosa no tardó más de veinte minutos. No hubo lágrimas ni gritos, al salir lo vi super contentísimo, me preguntó unas cinco veces si se veía guapo con la fina linea de metal entre sus dientes a lo que yo contesté en todas que si. Me dijo que le gustaban mucho, la verdad a mi también, hasta yo me sentía emocionada como si la que los tuviera puestos fuera yo.

La felicidad fué colectiva, Zara le soltó un GUAU!!! cuando lo vió, los vecinos también. Todos lo veían con envidia y yo no me explico por qué. Recuerdo que en la primaria yo tenía una compañera que usaba unos de aquellos que se cerraban atrás de la nuca, tipo freno de caballo de molienda, la mayoría se burlaban y ella perdió su chispa desde que se los colocaron. Se volvió retraída y no quería convivir con nadie, era como un estigma para la pobre. No cabe duda que los tiempos han cambiado y ahora es muy 'nice' traer esas cosas en la boca. Dice Zara que espera con ansias locas el día que ella también los use, quesque porque hace ver a las niñas mucho más bonitas, WTF! y a cada rato le pide a Christof que se los enseñe. El otro, muy orgulloso, abre la bocota cada que la chiquitina se lo pide... lo que hay que ver.

Hoy el día del niño fué grande para mí, al ver la felicidad de los míos.

Felicidades a todos los niños del mundo y bendiciones para los que no se dan cuenta que lo son o que lo fueron.

See you later aligators!

P.D. En la foto: cara y dientes llenos de salsa de lasagne, no se fijen mucho ja!

abril 23, 2009

New Look

Ayer llevé a Zara para que le cortaran el cabello, ésta fué la segunda vez que ella misma escogió el corte y casi me voy de espaldas cuando le dijo a la señorita que lo quería cortísimo "que quede hasta aqui hasta las orejas" (sic). Por supuesto que no lo iba a permitir, pero ante su terquedad, llegamos a un acuerdo. Aqui un antes y después:



De pricesa de Disney, pasó a Príncipe Valiente de Cachirulo. Pero en fin, lo importante es que ella quedó contenta y eso es lo que cuenta. Que no?