febrero 29, 2008

Susceptibilidad bloggera

Según la Wikipedia un blog es: un sitio web periódicamente actualizado que recopila cronológicamente textos o artículos de uno o varios autores donde el autor conserva siempre la libertad de dejar publicado lo que crea pertinente. El término blog proviene de las palabras web y log ('log' en inglés = diario). El término bitácora se utiliza preferentemente cuando el autor escribe sobre su vida propia como si fuese un diario, pero publicado en Internet en línea. En la descripción explica algo todavía más interesante: Habitualmente, en cada artículo de un blog, los lectores pueden escribir sus comentarios y el autor darles respuesta, de forma que es posible establecer un diálogo. No obstante es necesario precisar que ésta es una opción que depende de la decisión que tome al respecto el autor del blog, pues las herramientas permiten diseñar blogs en los cuales no todos los internautas -o incluso ninguno- puedan participar.

Es muy entretenido leer blogs, dejar comentarios, recibir respuestas y hacer de algunos de ellos nuestra lectura favorita. Me imagino que la mayoría de los que escribimos uno, empezamos de ésta manera aunque no a todo el mundo le pique el gusanillo de la escritura por informal que ésta parezca. Pero, ¿qué hay detrás de un post?

Primero que nada tiempo, aunque si bien es cierto que para algunos bloggers dotados el hacer un post es una tarea casi mágica en la que una idea sale directamente del pensamiento al teclado en cuestión de segundos, el momento de postear se convierte en un elemento importante. La mayoría (empleados que lo hacen desde sus oficinas), le roban minutos al trabajo, otros a los quehaceres domésticos, al programa de televisión favorito, a atender a los hijos y/o al marido, al hocio. Con la práctica los contratiempos se van desvaneciendo y se va creando un estilo de vida, al que cada uno le damos el valor que más satisfacciones nos deje.

También el contenido es importante, de ahí depende el estilo del sitio: chistes, confidencias, proyecciones, mentiras, verdades, noticias, música, hijos, tecnología y muchos miles de etcéteras. De los que yo leo, me he dado cuenta que los que hablan de su forma personal de vida, son los más visitados y comentados. Y claro, nos gusta leer lo que les pasa a otros porque nos sentimos acompañados en ciertas situaciones o identificados con tal o cual persona. Es lindo saber que no somos los únicos que pasamos por pruebas difíciles, que hay gente con una vida que nos gustaría para nosotros, otros con vidas parecidas a la nuestra o simplemente porque nos gusta el "chal".

El tema personal es un arma de doble filo, se pueden recibir halagos, palabras de aliento, estar de acuerdo, en desacuerdo, minimizarlo, engrandecerlo pero ... también se reciben insultos, injusticias, juicios y hasta mentadas de madre. Hay bloggers que despiertan verdaderas pasiones con sus escritos, verdaderas luchas campales en forma de letras defendiendo posiciones y puntos de vista, que no? Al final lo que cuenta es la seguridad con que nos responsabilizamos de lo publicado (bloggers y visitantes) dejando a un lado el temor de lo que se provoque en ambos casos.

En cada post, por muy tecnológico o superficial que parezca, hay un sentimiento inmerso: por lo que nos gusta, por lo que amamos, por lo que odiamos, por lo que nos vale madre, por lo que nos importa ... por todo aquello que nos impulso a escribirlo, pues. Desgraciadamente eso es algo que no se vé, que no toda la gente percibe o que no sabe identificar, pero que casi siempre habla de lo que hay dentro de uno ... de lo que verdaderamente nos mueve.

Los comentarios son punto y a parte, si lo hacemos o si los recibimos, tienen un impacto en mayor o menor grado pero lo tienen ... eso es un hecho. Aunque luego se aparente que no pasa nada, hay veces en las que unos simples renglones con mucho ó poco veneno causan una sensación horrible (me incluyo), que a veces supera en intensidad a los halagos o felicitaciones de aquellos que nos endulzan los ojos al leerlos.

A veces se nos olvida que no cualquiera se atreve a vestir de letras los pensamientos más íntimos y vamos duro a la cabeza juzgando y señalando aún sin tener conocimiento de lo que hablamos o teniendo una interpretación equivocada de las palabras y su inflexión (la desventaja del lenguaje escrito: no tiene más entonación que la que cada quien le quiera dar). Aspecto para pensarse. Yo misma me he tenido que disculpar en algunos blogs en los que comento (por eso no lo hago mucho, por mi falta de tacto) porque luego se malinterpretan las palabras, sobre todo cuando se escriben en forma directa, sin florecitas y corazoncitos. Aunque hay quien estipula todo un decálogo de condiciones para comentar y hasta moderan antes de ser publicadas las opiniones de sus lectores, muy respetable, es el derecho de cada quien. A los trolls, aquellos a quienes no les importa lo que se lee sino generar molestia o polémica, simplemente hay que ignorarlos porque así como vinieron ... así se van.

Escribir un blog personal no siempre es tarea fácil, uno expone sus puntos de vista ante un público virtual que lo mismo te adora o de odia, pero lo más importante es la satisfacción de saberte leído ... de saber que alguien ha estado detrás de cada dirección de I.P. y que en algunas ocasiones despierta ciertas emociones en ellos. Al menos para mí lo es y aunque ultimamente he dejado un poco abandonado mi espacio, no deja de ser una de las cosas que más me gusta hacer en mi tiempo libre. Gracias a todos y cada uno de los que han pasado por aquí, con la intención que sea.

Feliz finde!

febrero 27, 2008

Cuentos y realeza

Cuando era niña, mi madre me compró una colección de cuentos clásicos que me leía casi todas las noches antes de dormir. Así, conocí historias como Rapunzel, El Sastrecillo Valiente, El Nuevo Traje del Rey, Simbad el Marino, Juan y las Habichuelas, y muchos etcéteras que llenaron mis noches infantiles de mágicos relatos sin fin. Mi sacrosanta madre disfrutaba igual que yo de aquellos cuentos, modulaba las voces de los protagonistas haciéndome sentir en medio de ellos, a mi me parecía que ella leía mucho mejor que las chicas que decían las noticias en la tele ... lo recuerdo tan claro como si hubier sido ayer. Todos los cuentos tenían algo en común, estaban situados en épocas medievales en los que sus personajes centrales siempre fueron reyes, pricesas, súbditos, apuestos caballeros enfundados en fuertes armaduras y harapientas sirvientas que luego se convertían en hermosas doncellas. Esa era la clave, a mi madre le gustaba soñar con ese mundo de la realeza que a nuestros ojos se veía tan lejano y sobrenatural.

Ya más mayor cuando pude leer, me dí cuenta que ella no solo soñaba con aquellos cuentos ficticios, mi casa estaba llena de revistas en las que sus páginas mostraban fotografías con castillos, reinas, príncipes y princesas de carne hueso. En su mesita de noche podía encontrar revistas como Vanidades, Buenhogar, Hola, Kena, Cosmopolitan y toda clase de publicaciones un tanto frívolas con las que ella pasaba largas horas en sus ratos libres. En aquel entonces no había "prensa rosa" (que en realidad debería llamarse "prensa amarilla") que destrozara reputaciones y gustos sexuales de los personajes públicos, todo se remitía a conocer las mansiones y castillos de las figuras públicas de la realeza o verdaderos Jet Setters. No había famosos de petatillo que debieran su popularidad a escándalosos pasajes de drogas y sexo, a lo mucho las princesas rebeldes protagonizaban episodios "incómodos" por relacionarse con plebeyos siempre bajo la desaprobación de sus reales padres.

Los artistas de cine, radio y televisión eran harina de otro costal, no importaba cuán buenos fueran en los suyo o los millones de dólares en sus cuentas bancarias, jamás brillaban en las cenas de gala como Diana de Gales o Magdalena de Suecia por muchas historias tristes que hubiera detrás de sus costosísimas tiaras. El mundo del famoseo era una élite de personajes fantásticos, casi etéreos. No había Britneys a quien perseguir para ver su entrepierna sin ropa interior, no había futbolistas comiéndole la boca en forma grotesca a una modelo de pasarela, ni anónimas azafatas saltando a la fama por haber tenido sexo en un guardaropa con el deportista mas rico del mundo. Tampoco había videos robados de escenas sexuales más que escabrosas, ni fotografías retocadas con Photoshop para ocultar los estragos de las disipadas vidas de esos íconos del papel cuché. Hoy el panorama es más que distinto, es vergonzoso.

Así fué que yo también me hice adicta a ésas revistas de chismes de la realeza y famosos internacionales, nunca en mi vida imaginé ni en sueños, la posibilidad de conocer en vivo y a todo color esos castillos y lugares que muchas veces pude acariciar con mis manos de niña. De hecho, muy cerca de mi casa está el castillo de los Habsburgo, la mismísima casa de la que Maximiliano y Carlota emigraron directo al de la ciudad de México. De todas aquellas revistas que recuerdo, se puede decir que solo quedan algunas que siguen publicando con la misma línea de respeto y tradición lo relacionado con éste tema tan banal, para mí Hola es la única rescatable y la que puedo conseguir.

Al principio de venir a vivir acá, compraba semanalmente la edición española de Hola (porque ahora hay algunas ediciones internacionales) que se importa aquí, pero poco a poco dejé de hacerlo por muy diversas razones: primero por el precio, es un robo lo que cuestan en francos suizos cuando uno compara su costo en España. Luego me di cuenta que las más de las veces, solo me entretenía con las preciosas fotos y uno que otro reportaje. Después lanzaron la versión digital y, para gusto de mi monedero, ya no me hizo falta ir al quiosco por ella. Pero la mercadotencia rules y al ver el éxito de su versión electrónica, lo hicieron de pago y ahí me dolió el codo de nuevo. Hace mucho que no entraba a su página, hoy se han modernizado un poco y aunque la política de cobro sigue, se puede ver mucho más contenido gratis.

Cada que leo o veo algo relacionado con la realeza en Hola, me acuerdo de mi madre, de la herencia que me dejó en mi gusto por ese aspecto vouyerista de la vida esplendorosa de oropel. Y la imagino sentada en su cama, con su lamparita encendida y sus lentes a medio tabique nasal, a sus ochenta años cumplidos todavía soñando con las princesas que hoy día no son ni la mitad de lo que fueron hace más de tres décadas. Te amo mami!

Saluditos.

febrero 26, 2008

Cómo está constituído nuestro país?


Estaba en la escuela Pepito, cuando el maestro de Civismo les encarga un trabajo.
- "Niños la tarea será: ¿cómo está constituído nuestro país?. Díganle a sus padres que los ayuden."

Al llegar a su casa Pepito empezó a preguntar:
- "Papá, ¿cómo está constituido nuestro pais?".
- "Ay, que preguntas me haces hijito, te voy a contestar con un ejemplo. Anota:
- Yo soy el gobierno porque aquí en la casa mando YO.
- Tu mamá es la Ley porque hace imponer el orden en la casa.
- Tu abuela es la prensa, porque siempre está al tanto de los mitotes de la casa.
- La criada es el pueblo, porque es la trabajadora de la casa.
- Tu eres la juventud de hoy.
- Y tu hermanito la esperanza del país."

A media noche Pepito se levantó a hacer pipi, cuando descubre a su papá con la criada, corre al cuarto de su mami y la encuentra dormida, va con su abuelita y la encuentra distraída con el tejido, regresa a su cuarto y encuentra a su hermanito todo embarrado de popó. Entonces exclama con asombro:
- "¡Ah, ya entendi bien! El gobierno jodiéndose al pueblo, la ley dormida, la prensa haciéndose pendeja, la juventud de hoy desorientada y la esperanza del país ¡Hecha mierda!!!".



See you later aligators!

febrero 25, 2008

Malas noticias

Este fin de semana había estado muy tranquilo y relajante, simplemente no había compromisos ni prisas por llegar a tiempo a tal o cual parte, hasta que se me ocurrió hablarle a uno de mis hermanos. Su forma de saludarme me pareció algo "acartonada" e intuí en su voz que algo no andaba bien, pero prudentemente esperé. Me preguntó por mis hijos y mi maridis, me dijo que las cosas en su negocio iban caminando bien y luego se hizo un silencio ... "ya viene" pensé para mis adentros. Inmediatamente me dijo que tenía dos noticias que darme "dime la mala primero" le dije, pero me contestó que no había ninguna buena. Chin!

La primera era que una de mis sobrinas, hija de otra de mis hermanas, estuvo embarazada por una semana pero su bebé no venía bien y tuvo un aborto espontáneo. Como es de esperarse ella y su marido están muy tristes por la pérdida, pero al mismo tiempo llenos de esperanza porque habían tenido muchos problemas para embarazarse y dentro de lo malo de la situación por lo menos saben que sí se puede. Como dicen los doctores "la naturaleza es sabia, y no se equivoca". Es increíble como en siete días la vida nos puede llenar de toda una gama de sentimientos nuevos y dolorosos, pero también nos da la voluntad para seguir adelante. No he querido llamarle todavía tratando de ser prudente y respetar un poco su dolor, esperaré unos días más antes de decirle lo mucho que la quiero y reiterarle mi apoyo desde lo lejos.

La segunda mala noticia es el divorcio de otro de mis sobrinos, hijo precisamente de éste hermano, el muchacho apenas tenía a lo mucho dos o tres años de casado y 27 de edad. Me comentaba mi hermano que la noticia los sorprendió un poco, sobre todo por la tranquilidad con la que mi sobrino les explicó que un día después de cenar fuera se sentaron a platicar y su esposa fué la que empezó con el tema de las insatisfacciones de ella con ese matrimonio. Le dió muchas razones por las que no se sentía a gusto y al final le propuso divorciarse, él no lo tomó a la tremenda, simplemente la escuchó. Terminó diciendo que estaba bien, que también tenía algunas quejas pero que con lo dicho por ella era suficiente y que sería él quien se fuera de casa. Así de simple, así se termina ahora con un matrimonio que "no funcionó"; se dice, se actua y después ... neeext!.

Por supuesto que las dos noticias me dejaron muy triste y algún sentimiento de impotencia, pero lo que me dejó más mal sabor de boca fué el divorcio de mi sobrino. Y no es por el hecho per se sino porque más allá de ser un vínculo religioso y legal, que al final los dos se pueden deshacer hoy día como quien cambia una bombilla eléctrica, me fastidia la deshechabilidad con que la juventud se compromete ... si es que a eso se le puede llamar compromiso. Y es que los valores ya no existen como tales, el tono ególatra de nuestra sociedad hace creer a nuestros jóvenes hedonistas, que el principal objetivo es satisfacerse a si mismo aún en las uniones de dos. Les hacemos creer a los hijos que lo merecen todo, que no necesitan esforzarse para obtener nada y luego nos damos contra el suelo cuando los vemos dando traspiés por la vida. El matrimonio ya no es un vínculo, ya no es la visión a futuro de una familia por la que luchar y trabajar, ahora es "contigo me siento bien, casémonos y si no funciona se acaba". Claro que no digo que en todas las parejas sea igual, en mi misma familia ha habido varios matrimonios jovencísimos que hasta la fecha siguen funcionando, que también han tenido sus bajones, que se pone empeño en solucionar problemas y salen adelante. Pero como decía antes, algunas jóvenes parejas se unen para buscar fines individuales cada quien por su lado y sus caminos no terminan por unirse nunca, luego vienen las separaciones y los dimes y diretes.

En el sentido práctico también es una falla, una boda rimbombante a todo lujo, el viaje de novios, la compra de un inmueble y muchos etcéteras más ... todo para qué? Gastos inútiles de los que nadie se acuerda a la hora de "nos divorciamos", no sería más fácil aquello de conocerse mejor y vivir juntos un tiempo antes del "paso final"?. La sociedad es canija y aún en pleno siglo XXI en algunas regiones eso está mal visto porque "qué dirá la gente?", para mi es un acto de responsabilidad el querer hacer bien las cosas y no echar a perder tiempo, esfuerzo y dinero en una faramalla de la que después no se salga bien librado, ni emocional ni económicamente. Son tan comunes los cambios de actitud en nuestros hijos que no le damos importancia a que en cosas tan simples como cambiar de carrera, de trabajo, de novias(os), las malas notas, la interrupción de algun curso o deporte, etc y que nos pueden indicar su falta de compromiso o disciplina que a futuro o en cosas de mas trascendencia también podrían afectar su desempeño.

Tal vez éste tipo de cosas afecten solo a los padres o a la gente que los quiere y tiene otro tipo de valores, tal vez para ellos sean simples pasajes de su vida que no tienen la mayor relevancia y sea éste el principio de un nuevo modo de vida, por lo menos en mi punto de vista es una limitante para conseguir algún día un cierto tipo de estabilidad individual si éso es lo que se busca. Me duele el sufrimiento de mi hermano, tal vez mi sobrino tampoco lo esté pasando bien, pero el caso es que en ésta situación en particular ninguno de los dos en la pareja tuvo le idea de tratar de solucionar algo. Será que de amor también anda algo escaso el mundo? ... Pregunta para el infinito.

Ciao!

febrero 23, 2008

Cómo era Monterrey hace 400 años

Hoy me topé con una muy agradable sorpresa en la página principal de YouTube México: un video a cerca de Monterrey. Me llamó la atención porque en la foto fija aparace una imagen que fué, durante mucho tiempo, cabecera de éste blog. El autor, de nombre Joser Calvide, muestra en retrospectiva la evolución demográfica (¿así se dirá?) de mi amado terruño remontándose hasta casi 400 años antes mediante el tan socorrido "morphing". Para ser un tema demasiado localista, las estadísticas del video son un poco espectaculares, apenas tiene menos de una semana disponible y ya cuenta con poco menos de 15,000 visitas, 110 calificaciones, 95 comentarios, 4 galardones, 5 vinculaciones y 81 veces marcado como favorito.



El mismo usuario tiene en su cuenta otros 12 videos relacionados perfectamente editados y musicalizados con un gusto muy exquisito que tampoco tienen desperdicio, los invito a visitarle. Ojo, no aptos para escépticos de la Sultana del Norte, aunque vivan ahí. A mi me hizo sentir mucha nostalgia y orgullo de "... ser del norte, del mero San Luisito ... ", ajúuua!.

Feliz Finde.