febrero 12, 2009

Indignación generalizada

La noticia número uno en Suiza es, desde hace dos días, el caso de la brasileña Paula Oliveira quien fué atacada por tres jóvenes neo-nazis en una estación del tren cerca de la ciudad de Zurich según la versión que ella misma dió a la policía y de la que los medios suizos tienen sus dudas de haber sucedido como se relata. Copio y pego la nota periodística:

De acuerdo a informaciones del Consulado de Brasil en Zúrich, la abogada Paula Ventura Oliveira, de 26 años, fue atacada violentamente por tres cabezas rapadas la noche del lunes pasado en Zúrich, lo que le provocó un aborto. La policía de la ciudad suiza informó haber iniciado las averiguaciones.

Esta tarde, la Policía de Zúrich publicó su primer comunicado sobre el caso: La noche del lunes, 9 de febrero, un llamado de un hombre pidió la presencia de la policía a la estación de tren de Stettbach, donde se encontraba una mujer con heridas de incisiones. Las circunstancias que ocasionaron las lesiones no son claras. La Policía de Zúrich investiga al respecto y pide el testimonio de eventuales testigos presenciales.

En el escrito se indica que "se reconocen letras señaladas a través de cortes sobre la piel de la afectada. La mujer indica que tres hombres desconocidos la atacaron, patearon y lastimaron con un cuchillo. Además, ella explicó que estaba embarazada y que tras el hecho sufrió un aborto en el baño cercano a la estación de trenes de Stettbach".

La policía de la ciudad levantó en el lugar las pruebas pertinentes, pero advierte que "las circunstancias exactas del hecho no son claras".



Las letras de las que se habla en la nota, son las correspondientes al partido Schweizerische Volkspartei (SVP), éste partido es acusado de promover campañas xenófobas por varias organizaciones en defensa de los derechos humanos (de los suizos, por supuesto) y por grupos ciudadanos de denuncia pero también ha provocado una gran polémica en torno a sus pancartas contra la población extranjera en Suiza.



De lo que no habla el artículo, es de la actitud policial al llegar al lugar de los hechos, ya que los elementos que llegaron a auxiliar se tomaron su tiempo en preguntas claramente incisivas a la muchacha sugiriendo la posibilidad de que ella misma se habría causado las lesiones. No coforme con eso, le comunicaron que ellos no podrían hacer nada hasta que ella presentara una denuncia formal y con el documento en mano tal vez se podría iniciar la investigación correspondiente.


Por supuesto que corren muchas versiones sobre estos hechos, el jefe de la policía dejó entrever en las noticias de hoy noche, que lo más probable es que la chica haya mentido y las cosas no sucedieron como se comenta. En Brasil la noticia es desde su inicio, titular en los medios impresos y electrónicos; y la presión diplomática sin precedentes que se está ejerciendo contra el bobierno (no, no fué error de dedo) los tiene realmente nerviosos. A ver con qué nos salen.

Todavía recuerdo un comentario en éste blog, hecho por una mexicana radicada también acá, en el me decía que palabras más palabras menos que si yo me sentía discriminada y atacada aquí, era porque yo así me quería sentir. Qué dirá ahora ante ésta situación? también serán producto de la imaginación de la brasileña esos cortes que vemos en las fotos? Pregunta para el infinito.

Mas vale que digan aqui corrió

Hace algunos años una paisana me invitó a formar parte de una tanda de latinas (la mayoría mexicanas) de las que solo conocía a dos de ellas. Me presentó al grupo y me integré de inmediato con la finalidad de expandir un poco mis horizontes sociales fuera del círculo al que ya estaba acostumbrada. Fué así como conocí un grupo muy diferente y cálido de exiliadas rosas que se reunían solo a compartir anécdotas y pasar un rato agradable sin chismes ni competencias de por medio. Durante los primeros tres o cuatro años el gupo permaneció íntegro, la convivencia sincera/espontánea me llevó a tomarles mucho cariño y a conocer otras formas de amistad menos problemáticas a las que había conocido.

Aquella amiga que me había invitado a formar parte de su grupo, se volvió a México con su familia y en su lugar entró otra persona nueva que vino a traer un aire fresco a las reuniones. Así, fueron llegando más personas sustituyendo a otras que por una razón u otra no podían seguir, la mayoría de éstas pertenecientes al primer grupo del que yo de alguna forma había tratado de huir a mi llegada a la dichosa tanda. Como lo esperaba, comenzaron los malos entendidos, los chismes y las frases con doble sentido en las reuniones. Algunas se salieron por problemas con otras y en alguna ocasión hasta se dieron un agarrón en medio de la cena llegando a los gritos y los insultos. Otras, se dejaron de hablar y las reuniones se hacían cada vez más incómodas y difíciles de soportar.

Sabía que yo no me iba a escapar y, como lo pensé, mi turno llegó el pasado año cuando mi opinión no coincidió con la de una de ellas. El típico si no estás conmigo, estás contra mí, hizo que se tomara partido de unas partes y de otras, aunque el agua no llegó al río. Hubiera pasado por alto ésta situación, tal vez pensando en que el tiempo pone cada cosa en su lugar, pero situaciones como negarme un saludo o escuchar indirectas hacia mi persona como niñas de secundaria, terminaron por llevarme a tomar una decisión. Fué así que en la última de las reuniones les pedí no me incluyeran en el sorteo de este año, les agradecí su insistencia y los ratos agradables (que también los hubo, he reconocerlo), de la forma más cordial les comenté que seguríamos viéndonos en otras celebraciones como siempre y tan tán.

La verdad es que ya estaba hasta el chongo de lidiar con gente ignorante, sin educación, sin quehacer (como diría mi abuela) que estaban muy lejos de ser como aquel grupo que me había gustado tanto en un principio. Y aunque siempre he pensado que la comunicación lo puede todo, hablar con gente así, es como hablarle a la pared. Había aclarado las cosas con la susodicha, pero es bien sabido que cuando alguien quiere justificar su estupidez, se inventa razones y se las cree; por lo que no sirvió de mucho mi intento por sanar el malentendido. Qué flojera reunirse para estar cuidando mi boca de no herir egos sensibles, es como caminar sobre clavos. Nunca he sido cortesana, ni me gusta darle por su lado a nadie, pero la educación que recibí de mi familia prevalece ante todo y no me hubiera gustado terminar dando un espectáculo vulgar como sucedió a otras.

Hasta el dia de hoy, algunas de ellas me han seguido insistiendo que no deje el grupo, pero tengo que ser coherente conmigo misma y no dejar que la presión social me lleve a donde no quiero ir. No todas son iguales, seguramente a ellas son a las que extrañaré más, pero la amistad con ninguna (incluída la del problema) ha terminado, simplemente puse distancia de por medio haciendo nuestro trato no tan frecuente como fué. Ahora si espero que con eso, el tiempo haga lo suyo y en un futuro todo quede el olvido, por el bien de todos. Un amigo me comentaba que eso sería como darle la razón a quien no la tiene, yo creo que la razón la sé yo y con eso es suficiente, allá los demás que les guste engañarse a sí mismos. Será?

Au revoir!

febrero 10, 2009

Reglas de convivencia

La Asociación Argentina para la Infancia desarrolló en 2004 una campaña de convivencia bajo un conjunto de reglas que bien podrían ser aplicadas en cualquier contexto social y cultural. Por cierto muy ad hoc a la situación tan crítica de valores, no solo económica, que se vive a nivel mundial.



No es fácil seguir éstas recomendaciones, sober todo por la intolerancia que impera en nuestros días, pero tampoco es imposible.

Saluditos!

febrero 08, 2009

De vuelta al ruedo

Llegamos el sabado noche después de un largo dia entre estaciones de tren y visitas a familiares de mi maridis en el inter. Pasamos siete días en la estación de ski de Zermatt lidiando con temperaturas bajo cero (algunas veces hasta quince grados en estado de congelación), toneladas de nieve y muchas satisfacciones por los logros de los querubines en su primera visita a la escuela de ski. Nomás porque Dios es grande, pude preparar las chivas necesarias preguntando por aquí y viendo folletos por allá, para no dejar morir a mis huercos hechos paleta en su primera lección de éste deporte. Mi media naranja daba por hecho que yo debería saberlo todo y no me asesoró en mucho, al final no me faltó casi nada: lentes para la nieve, ropa térmica (hijoesú, de no haber sido por ella, quién sabe que hubiera pasado), cascos, calcetas especiales para las rígidas botas de esquiar y chorromil camisetas de cuello alto para prevenir enfriamientos. Amén de los jarabes para la tos, un tarrote familiar de Vicks Vaporoub y una gama variada de analgésicos y desinflamatorios por aquello de no-te-entumas en caso de accidentes invernales.

Al principio estuve algo nerviosa, sobre todo después de pagar la semana entera de escuela para los dos angelitos, mi temor era que no les gustara desde el primer día y me salieran con que "dijo mi mamá que siempre no". Afortunadamente nada de eso pasó, aguantaron más que gustosos las jornadas de ocho horas diarias (9:00 am - 4:00 pm) entre los más bellos paisajes nevados de los Alpes Suizos con el Cervino como testigo frente a ellos (símbolo emblemático chocolatero por excelencia). La idea original era que yo también estuviera en la escuela aunque en un curso de menor duración que el de ellos que comenzaría dos días después y terminaría igual, pero el entusiasmo de los dos primeros días al verlos como iban aprendiendo tan rápidamente y las situaciones chuscas de cada uno en sus grupos, me hicieron decidir dejarlo para el próximo año. Y no me arrepiento, me pasé los días tomando fotos o simplemente admirándolos embobada; aunque tengo que reconocer que también me di un tiempecito para deslizarme en trineo con mi maridis, para visitar una de las montañas más altas llamada Gornergrat (3,100 mts. de altura) y hasta para compartir con mi amigo el padre Luismi que nos visitó por dos días.

Nos desconectamos casi por completo de la civilización a pesar de tener al alcance la televisión y el internet, ni los tocamos. Las cuatro horas de vigilia que les quedaban a los chicos después de sus clases, las pasábamos haciendo sudokus, rompecabezas y escuchando música mientras platicábamos los pormenores del día. No me escapé de cocinar desayunos y cenas, de limpiar el depa (prestado por uno de los tíos del maridis) y de lavar ropa algunas veces; pero lo raro es que no se sintió el trabajo, tal vez la euforia de vivirlo en otra situación geográfica. El último día de la escuela de mis hijos, se cerró con una competencia.

Nos tuvimos que hacer pedacitos porque la de Christof fué en Sunnegga y la de Zara en Gornergrat, lo bueno fué que los horarios se repartieron bien para darnos tiempo a subir y bajar de una montaña para ir la siguiente. La tragedia sucedió con Christof, durante los recorridos de prueba antes de la competencia, sus tiempos fueron los mejores de sus compañeros de grupo. Pero a la mera hora, cuando le tocó competir, el pobre se cayó y perdió mucho tiempo. Aún así, llegó en cuarto lugar. El llanto y la desilusión está de sobra mencionarlas, pero lo importante es que le dió más ánimos para volver el próximo año... uuufff!!!. La de Zara fué más alivianada, los chiquitines (entre 4 y 6 años) no supieron de nervios ni tiempos que romper, los aplausos y los 'hop, hop, hop' de los allí presentes valieron más que cualquier lugar en el podium. Todos ellos reían y levantaban sus manos al llegar a la meta, a pesar de la tormenta de nieve que caía en esos momentos, creo que nadie de ellos lo notó.



La noche de ese día fué la última que pasamos en Zermatt, lo celebramos con los padres de una amiguita que hizo Zara en su grupo y la reunión resultó muy divertida en una pizzería con musica en vivo incluída. Christof también hizo un amigo y con los padres de éste también intercambianos direcciones y teléfonos para vernos después, casualmente la madre de éste niño es colombiana y fué con la que pasamos más tiempo durante la semana con los chicos. En fin, fueron una vacaciones para recordar siempre, todo salió bien, a excepción de un resbalón que me hizo caer cual ancha soy en plena calle camino del depa. Ironías de la vida, no caí en la nieve, ni siquiera en el recorrido con el trineo; pero vine a besar el suelo llano sin nieve de por medio ja!. Bueno, aqui les dejo el álbum de fotos.

Hasta la vista baby!


Picasa SlideshowPicasa Web AlbumsFullscreen

febrero 02, 2009

No hay mujeres feas...

...sino maridos pobres!

La foto inferior muestra 9 participantes del concurso de belleza estadounidense 'The Swan', y lo que hacen es operar a las concursantes y bajarles de peso. Les operan tooooooooodo: senos, liposucción, nariz, dientes, etc., etc., etc. El proceso dura tres meses y en ese tiempo no pueden ver a su familia, ni verse al espejo (si no, son descalificadas). Son entrenadas por expertos en 'body building', por cada temporada del programa participan dos concursantes que son seleccionadas basicamente por el nivel de complejos que presenten debido a su aspecto físico; al final de cada programa escogen una ganadora que es la que participa en un concurso de belleza.

Después del extreme makeover, las 9 ganadoras de los programas quedaron como se ve la foto. La ganadora es la primera de izquierda a derecha).


Alguien se anima a participar?