diciembre 06, 2007

Hoy es día de Santa Claus

Asi como se lee, ni más ni menos. En Suiza según la tradición local, Santa Claus (Samichlaus, en alemán suizo) visita cada 6 de diciembre las casas de la mayoría de los niños, no llega solo sino acompañado de "El Chorreado" (Schmutzli) su fiel compañero y ayudante con su cara llena de tizne, quien le carga el libro en donde está escrito el comportamiento de los niños durante el año. Ahí, no solo aparecen las travesuras y malas conductas de los chiquitines, también incluye los logros escolares, los éxitos en sus actividades diarias y todas aquellas conductas que hacen a papá y mamá sentirse orgullosos de ellos.

Samichlaus no es el viejo regordete con ropas rojas, cinto y botas negras que la mercadotecnia nos endilgó a los americanos, es un anciano con barbas largas y blancas, ataviado como obispo lleva su respectiva capa de terciopelo, su mitra y su infaltable báculo. LLega a las casas cargando un enorme costal y sonando una campana que, al escucharla, los chiquillos corren despavoridos a la puerta poque saben de quien se trata. Una vez dentro, se instala en un lugar de la casa y pide a Schmutzli le lea el libro la historia anual de cada niño, pide explicaciones, regaña suavemente cuando es necesario y también alaba felicitando en las obras buenas. Terminada ésta parte, pide a los pequeños le canten una canción, bailen, reciten o hagan algo que hayan aprendido para él. La estrofa tradicional en alemán suizo casi siempre es ésta:

Sammi Niggi Näggi,
hintäräm Offä stäggi,
gimmär Nuss und Birrä,
dänn chummi wiedär fürrä!

Traducción:

Santi niki, naki,
estoy detrás del fogón
dame nuez y peras
y luego vete afuera!


Al final, Samichlaus siempre hace hincapié en lo bueno de cada niño y saca de su costal el premio, que consiste en un pequeño costalito como el suyo, lleno de cacahuates, mandarinas y dulces; en ocasiones habrá un juguete pequeño, algo simbólico y nada ostentoso. La tradicional Clausabend (Noche de Santa), termina con la despedida en la puerta y la promesa de portarse mejor para los próximos 365 días.

Los Santa Claus suizos son personas que, sin afán de lucro, se dedican a representar éste personaje con la finalidad de preservar la tradición nacional en la infancia y que solo reciben donativos destinados a los gastos innerentes al vestuario y desplazamiento en cada localidad. Desde 1998, un particular se dió a la tarea de recopilar una gran base de datos de éstas personas según su localización geográfica a lo largo y ancho de país, haciéndonos a los padres la tarea más fácil. La mecánica consiste en reservar la fecha con el Santa más cercano, hacerles llegar por escrito lo bueno y lo malo del niño en cuestión; y colocar en una parte visible de la entrada de la casa, las bolsitas con los regalos que son preparadas por nosotros mismos.

Este año mis hijos participaron muy animadamente y por igual con el Santa, Christof hizo alguna que otra figura de Kung Fu y Zara unas piruetas de ballet como regalo para su adorado Samichlaus. Es una delicia ver cómo mis dos angelitos creen ciegamente en él, su inocencia al pedir disculpas por los malos comportamientos, sus historias sobre cómo han mejorado en casa y en la escuela, y las preguntas siempre indiscretas de Zara sobre por qué hay muchos Santas!!! Recibieron cada uno un DVD con sus películas favoritas, saltando de gusto al verlas dentro de la bolsita. Ellos saben que Santa no trae los regalos "grandes" y aún así, esperan con ilusión su llegada cada año, saben perfectamente que esos regalos los recibirán el 24 de diciembre en honor al "Chrischtchindli" (El NIño Dios), pero esa es otra tradición y ... otra historia.



Aufwiedersehen!


diciembre 05, 2007

Memoria prodigiosa

Esto es para que lo pensemos dos veces cuando queramos maldecir a alguien llamándolo ANIMAL!



Ya estamos a mitad de semana, y todo sereno ... abur!

diciembre 04, 2007

Sobrevivientes

Las personas a quienes más admiro en la vida son los sobrevivientes, así en general. Según su definición, son aquellas personas que VIVEN después de la muerte de otra ó después de un determinado suceso, mi admiración se refiere a los segundos. Si se fijan, la palabra viven la escribí en mayúsculas porque denota un sentido más profundo que la mera simpleza de existir. Etimológicamente viene del latín supervivĕre, donde super significa "sobre, encima de" que a mi manera de ver las cosas es un nivel superior de vivencia. Sobrevivir requiere de morir primero, de hacernos pedazos el alma, para luego encontrar el valor necesario y renacer una vez más desde cero. Se dice fácil, pero no es así.

Los primeros sobrevivientes que admiré fueron mis padres, ejemplo vivo del sueño de aquellos que nacieron en la carencia total y decidieron construir para su familia un mundo totalmente diferente al que ellos conocieron. Les costó muchísimo trabajo y esfuerzo, incluso deshacerse de sus propias creencias y limitaciones, pero lo lograron a pesar de todo. Luego, fuí conociendo gente que marcó mi vida por su lucha contra las adversidades y la forma en que salían adelante tratando de enmendar errores, perdonándose a sí mismos, a los demás, olvidando ofensas y rencores, de olvidar seres, de ser olvidados, traicionados, criticados ... y regresar a la vida con optimismo para superar esa pequeña muerte que deja todo evento traumático. Esas personas han sido mis maestros y los sigue habiendo hasta el día de hoy, a veces son sólo desconocidos de los que me entero por pláticas o por las noticias, pero de igual forma me instruyen, me forman.

Que por qué me fijo en éstas cosas? Pues no lo sé, siempre fuí así, tal vez el haber crecido en un mundo de adultos me privó de la inocencia infantil que la mayoría experimenta ó tal vez venía incluído en mi paquete genético, lo cierto es que la percepción que tengo de la vida a veces hace que parezca ó sea demasiado perfeccionista, aprehensiva y hasta obsesiva. Una vez un ex-compañero de trabajo me dijo, palabras más palabras menos, "tu tienes una percepción especial de las personas, ves más allá de la superficie y es difícil engañarte, eso puede ser una bendición pero también puede ser un castigo". En algo tuvo razón, soy tan analítica que a veces ni yo misma me aguanto, pero siempre saco provecho de mis propios análisis, aunque sea darme cuenta que estoy equivocada.

Es por eso que los sobrevivientes forman parte importante en mi vida, es una forma cómoda de aprender sin tener que pasar por el trago amargo, que con los de mis propias experiencias tengo suficiente. Así he aprendido que todo es posible, que lo que no mata hace más fuerte, que nadie es indispensable y que la persona que uno menos espera, puede darnos una gran lección de vida. También tengo esqueletos en mi armario, facturas pendientes por pagar en la vida, sentimientos no tan amables y hasta errores que perdonarme a mi misma. Eso ya no me quita el sueño, c'est la vie, también soy sobreviviente de mi propia persona ... solo es cuestión de enfrentarme y morir un poco ... para poder sobrevivirme. Esta soy yo, o me amas o me odias, que le vamos a hacer?

diciembre 03, 2007

Trivia Sexy

Aquí les dejo unas fotos de algunas famosas a las que por descuido, por llamar la atención o porque les dió la gana, mostraron más que glamour. Algunos tips: ninguna es mexicana, pudeden ser cantantes, actrices, modelos, demonios ó todas las anteriores. Alguien puede identificar a quién pertenecen?


La solución ... mañana. Más que piernas y pompas, lo que se muestra es una falta de elegencia total!


diciembre 01, 2007

Me invade la Navidad

Este día lo dediqué a lo que desde hace una semana se había convertido en la obsesión de mi querubines: el arbolito navideño. Raro el caso de mis vástagos porque la costumbre suiza es que éste símbolo de la navidad debe aparecer el día 24 de diciembre, no me pregunten por qué pero así lo dicen los cánones chocolateros. Desde ayer noche saqué toda la parafernalia correspondiente, incluyendo el mentado árbol, artificial por cierto debido a que nuestra costumbre en casa es colocarlo en éstas fechas y uno natural es casi imposible de mantener en buena forma a causa de la calefacción que lo seca a las dos semanas (me imagino que de ahí viene la costubre suiza de ponerlo el mero día de Noche Buena). Para mí que la creatividad se me negó desde que nací, es un martirio, aunque no soy nada Grinch pero la verdad me da mucha flojera aunque todo está en comenzar y luego no hay quien me pare.

Retomando el tema, anoche no pude hacerlo porque otras cosas me distrajeron y me fuí a dormir dejando todo a medias. Hoy por la mañana me levanté con la sorpresa de verlo lleno con la mayoría de los adornos ya puestos, mis bebés estaban muy orgullosos de haberlo hecho ellos mismos aunque luego se desilusionaron cuando tuve que quitar todo porque se les habían olvidado las luces, que son las que deben colocarse primero. Para consolarlos un poco, mi maridis les dió unas clasesitas de decoración arbolezco-navideñas enseñándoles cómo y dónde deben de colocarse los adornos para que se vea bonito y ellos, muy empeñosos, seguían sus indicaciones al pie de la letra. Mientras, yo me volvía loca con mis torpes dedos tratando de ponerles los hilos de nylon a las esferas nuevas que, con motivo de la próxima llegada de unos huéspedes muy especiales que vienen de México, habíamos comprado desde hace más de dos meses.

En fin, me llevé gran parte del día con el arbolito y ya entrada en honduras pues me puse a ordenar el trinchador (bufette, o como le quieran llamar), es increíble lo que uno va acumulando cosas en cajones y estanterías que luego nunca se usan, pero tampoco se tiran. Ahí habían vasos y copas viejísimas que tenía mi maridis desde que era soltero y que antes pertenecieron a sus papás y a sus abuelos, cosas feísimas que jamás hemos usado y que, como no se pueden tirar en la basura por aquello del reciclaje, mis hijos y yo nos dimos vuelo quebrando pieza por piza. Que rico ese sentido de destrucción, nos sacamos el chamuco con mucha violencia sin hacerle daño a nadie, buena terapia, todos contentos y tranquilos. Y como una cosa lleva a la otra, pues ya de pasada me puse a decorar con las pocas cosas que tengo las mesas de centro, la puerta y todo lo que encontré a mi paso. Aprovechando las fotos que saqué para mandárselas a mi gente del otro lado del charco fué que se me ocurrió hacer éste post, chéquense la bota para los dulces del Santa Claus que escogió Zara, como era de esperarse digna de una princesa.






Qué bonita es la época decembrina, hace rato que dejó de hacerme sentir triste al no tener cerca a mis padres y mis hermanos, los sigo extrañando y queriendo igual pero mis hijos le han dado un nuevo sentido a éstas fechas. Ahora nos toca a su padre a y a mí hacer que ellos sientan y comprendan el verdadero significado de la NATIVIDAD!

Abur!