septiembre 04, 2007

Amor de padre (desenlace)

La tranquilidad que Miguel esperaba después de conocer el resultado de la prueba de ADN, no llegó al saberse padre a sus escasos 24 años. Por principio de cuentas, no le apetecía en lo más mínimo unirse a una mujer de la no sabía prácticamente nada y para terminar, seguía desempleado a la espera de alguna propuesta de las tantas solicitudes de empleo que había presentado. ¿Qué le ofrecería a su hijo con éste desolador panorama?

Al entrar en la habitación de Alessandra todavía no tenía claro qué le diría, la sonrisa segura con la que lo recibió la chica le transmitía una rara sensación de pesadumbre, como si un muro de concreto cayera en ese momento sobre sus hombros. Fué ella quien inmediatamente rompió el silencio "¿lo sabes ya?". El asintió con la cabeza y ella continuó diciéndole que podían planear la boda en España y que haría los arreglos necesarios para que la aerolínea en la que trabajaba modificara su contrato y obtener su base en ese país. El la dejó hablar libremente, esperó a que terminara y en seguida le planteó su realidad.

- "No puedo casarme contigo, no tenemos nada en común, ni siquiera una relación amistosa propiamente dicha. Por Dios, no me malinterpretes, dejando a un lado el lado romántico sería una locura casarnos ... somos casi unos desconocidos ... ni siquiera tengo un trabajo!" - Muchas cosas más pasaban por el pensamiento de Miguel, pero no alcanzó a decirlas todas, se cuidaba al extremo para tratar de no herir los sentimientos de la joven.

El muchacho y sus padres permaneciron tres días en aquella ciudad, entre idas y venidas al hospital, largas conversaciones entre los tres en medio de una lluvia de ideas y posibilidades para tratar de aclarar la situación. Finalmente la pareja llegó a un acuerdo y Miguel reconoció a la criatura, entre los dos decidieron llamarlo con el nombre del padre y lo registaron como ciudadano español en la embajada correspondiente. El muchacho se comprometió a ayudarla económicamente, cuestión en la que sus padres le ayudarían hasta cuando obtuviera el tan anhelado empleo, y lo visitaría regularmente como se lo permitieran las circunstancias. Ella, por su parte, esperaría solo el tiempo que restaba de su baja por maternidad y regresaría a Londres a su empleo habitual, cosa que ella comunicaría en su momento a Miguel.

En los siguientes once meses, Miguel no tuvo noticias de Alessndra ni de su hijo, ella nunca le comunicó si había regresado a Inglaterra ó si permanecía junto a su madre en Portugal. El tampoco había conseguido nada estable para trabajar, dedicándose a oficios temporales y viviendo en casa de sus padres. La depresión, la incertidumbre y la desesperación empezaban a apoderarse de él, sentía que sus problemas no tenían fin.

Como aquella primera llamada de más de un año, recibió otra de Alessandra, le comunicó que en ese momento se encontraba en el aeropuerto rumbo a Italia, se marchaba a radicar allá definitivamente y ... sola. Miguelito se quedaba en Londres con una buena familia a la que ella 'amablemente' lo había cedido, ante la imposibilidad de hacerse cargo de él en la nueva vida que estaba a punto de comenzar. No hubo respuesta alguna a los reproches y preguntas del Miguel, se limitó a comentar que ya estaba decidido y hecho, que no había marcha atrás. Seguramente las amenazas de aquel hombre desesperado, hicieron que la chica se apiadara un poco y le proporcionó los datos de la nueva familia del niño. Fueron sus últimas palabras en el teléfono y colgó.

De nuevo los padres de Miguel le sostuvieron en aquel segundo trance, lo acompañaron a buscar a su hijo a la isla inglesa, ya un poco acostumbrados al sinsabor de aquellos momentos de angustia. Lo que ahí encontraron fué una muy agradable sorpresa, aquel matrimonio de ingleses los recibieron muy amablemente, Alessandra les había advertido de la posibilidad que el padre reclamara sus derechos por lo que estaban un poco a la expectativa. El trío de españoles, más relajados ante la cortesía de sus anfitriones, mostraron los documentos que acreditaban el parentezco de Miguelito con ellos. No hubo necesidad de recurrir a las autoridades, de la mejor forma posible, entregaron al bebé que ya comenzaba a dar sus primeros pasos, estaba a punto de cumplir un año y más guapo que nunca.

A su regreso a España, a Miguel le esperaba un contrato para trabajar en una empresa transnacional en la capital del país, el empleo de sus sueños y el que aceptó ipso facto; aunque con la única desventaja de tener que dejar a su hijo en su pueblo natal al cuidado de sus padres que, como siempre, han luchado codo a codo por la felicidad y tranquilidad de ambos: padre e hijo.

A simple vista, parecería que éste relato es producto de mi imaginación, pero no es así. Miguelito vive al lado de sus abuelos en un lugar de la amplia geografía española, cuenta con cinco años de edad y recibe cada fin de semana con mucho amor y alegría a su padre, quien se desplaza desde Madrid para estar con el amor de su vida: SU HIJO AMADO. De su madre, no se volvió a saber nada.

Niño X: "¿Y tu mamá, por qué nunca viene?"
Miguelito: "No tengo"
Niño X: "Pero todos tenemos una mamá"
Miguelito: "Bueno pues yo no, la mía marchó, yo tengo una abuelita"
Niño X: "Que feo que tu no tienes mamá"
Miguelito: "No, no es feo, tengo un PAPA que me quiere muchísimo"


Feliz martes!

N. de la R.: Gracias L.M.M.A. por tu confianza y por permitirme compartir aquí ésta historia.

septiembre 03, 2007

Amor de padre

Riiiiing, riiiing - sonó el teléfono celular de Miguel a media noche.
- Sí, dígame? (típico saludo español al teléfono).
- Hola, soy Alessandra, qué tal estás?. Se oyó decir en inglés a la voz del otro lado de la línea, con ese acento brasileño inconfundible.
- Estoy un poco liado, no tengo mucho tiempo para hablar, estás en España? Dime en cuál hotel estás y te devuelvo la llamada por la mañana, vale?. Contestó Miguel mientras desviaba la mirada de su madre, a la que ayudaba en aquellos momentos con su declaración de impuestos, pues tendría que presentarla al día siguiente a primera hora.

La voz de la brasileña sonaba un poco extraña, por un momento calló, y luego armándose de valor solo dijo "mmhh... bueno solo quería informarte que estoy embarazada de siete meses, me imagino que recuerdas aquel problema que tuvimos con el preservativo en la noche de tu despedida en Londres, lo recuerdas verdad?".

En principio, Miguel pensó que se trataba de una broma y un poco molesto pensó en cortar la llamada, pero algo lo hizo deshacerse de aquella idea y casi como autómata salió a la terraza a continuar con la conversación. La historia que escuchó le pareció una sinopsis de una mala película de Almodóvar, una obra surrealista de Dalí, todo ... menos algo que pudiera estarle sucediendo a él.

Dos años antes, Miguel había llegado a Londres para hacer una extensión de estudios universitarios, durante ese tiempo y en los viajes que hacía en sus vacaciones a España, su país natal, había conocido a aquella exhuberante sobrecargo rubia de origen brasileño: Alessandra. A lo mucho habían salido en una ó dos ocasiones, encuentros sin importancia en los que compartían pláticas y algunas confidencias, pero nada más. No fué hasta haber terminado sus estudios, y a punto de regresar a España, que el chico la llamó para pedirle que lo acompañara en la fiesta de fin de cursos. Aquella noche, con la euforia de volver a su patria y algunas copas de más, terminaron en la cama en una noche de sexo desenfrenado. Miguel lo recordaba muy bien, el mejor sexo de su vida, comprobó que la fama de buenos amantes que tienen los brasileños la tienen bien ganada. También recordó el incidente del condón roto y la naturalidad con la que Alessandra le restó importancia al asunto, prometiéndole tomar la 'píldora del día despúes' a primera hora, algo que por supuesto ella no hizo. Esa fué la última vez que la vió.

Los recuerdos llegaban claros a su memoria, al tiempo que ella le explicaba sus planes inmediatos: se iría a Portugal, donde vivía su madre, a tener al bebé y permanecería ahí durante el tiempo de incapacidad laboral que la empresa le otorgaba. Como todo un caballero, Miguel no se atrevió a preguntar si estaría ella segura de que pertenecía a él la paternidad, le pidió los datos para localizarla en casa de su madre y prometió estar allá para el día del alumbramiento.

El muchacho habló con sus padres, les explicó detalladamente la situación y ellos le externaron su total apoyo, incondicionalmente. Los hechos que siguieron sucedieron tan rápidamente, como aquella llamada que cambió su vida. Se presentó junto a sus padres en aquel hospital portugués el día del nacimiento del niño, su corazón estaba lleno de emociones encontradas, las dudas sobre su paternidad no lo dejaron disfrutar de la alegría de ver llegar al mundo a aquel ser inocente ... indefenso de aquellas preguntas que revolvían su pensamiento y nublaban su razón. Cuando la enfermera lo puso en sus brazos, que temblaban sin control, no pudo más que escudriñar sus rasgos pensando que ésto podría despejar sus interrogantes. Pero la ternura de aquel bebé lo conmovió hasta el llanto, deseó con toda su alma que aquel pequeñito fuera su hijo y lo apretó contra su cuerpo casi inconscientemente.

Sus padres sintieron algo parecido al conocer al bebé y ninguno de los tres preguntó por el estado físico de la madre de la criatura, cómo hacerlo si ni siquiera a Miguel le unía un sentimiento a aquella casi desconocida? Alessandra había accedido de buena voluntad a realizar las pruebas de ADN al momento del nacimiento, se lo recordaron sus padres a Miguel al verlo muy entusiasmado con el recién nacido, ya los médicos habían tomado algunas muestras con el cordón umbilical para tal efecto y sólo faltaban las del 'presunto' padre. Unas horas más tarde, los tres españoles esperaban impacientemente los resultados en la pequeña salita del laboratorio, en el mismo hospital. En silencio, no volteaban ni siquiera a verse entre sí, estaban a unos minutos de lo que sería el resto de sus vidas.

Una asistente laboratorio salió del cuarto de análisis clínicos con un papel en la mano, les preguntó si ellos eran los señores 'De Tal' y ante la respuesta afirmativa y unánime, les pidió acompañarla al consultorio del doctor responsable de los resultados. Aquellos pasos a través de los pasillos con olor a asepsia, le parecieron interminables a Miguel, estaba punto de explotar de la desesperación pero se repetía mentalmente una y otra vez que debía conservar la calma. Ya dentro del pequeño cubículo, el doctor les leyó el documento.

Continuará ...


septiembre 01, 2007

Para entretenerse un rato (SOLUCION)

Escape from the Island

Nuestro avión se precipitó en una isla desierta, tal vez alguien más estuvo ahí y olvidó algunas cosas que nos ayudarán a salir de ella. Manos a la obra:




Luego me cuentan como les fué, la solución el próximo lunes 3 de sept.


SOLUCION:

- A la izquierda, en el avión: el sedal para pescar (fishing line)

- A la derecha, en la cueva: la pala (shovel)

- Volver, entrar a la cueva: la sierra (saw)

- Adelante: la cuerda (rope)

- Adelante: usar la sierra para cortar el árbol junto al gato

- A la izquierda, el hacha (ax)

- Adelante: usar la cuerda en el gancho

- A la derecha: el cuchillo (knife)

- A la derecha: el bidón (tank) y una rama de bambú (branch)

- Bajar por la cuerda: una llave (key)

- Entrar en la cueva: el arco y las flechas (bow and arrow)

- Subir: disparar el arco para bajar el puente

- Cruzar: el anzuelo (hook)

- Unir el anzuelo, la rama de bamboo y el sedal para hacer una caña de pescar

- Volver al manantial y sacar un pez

- Darle el pescado al oso

- Usar la llave de piedra en la torre amarilla: una llave rosa

- En la cascada: usar el cuchillo para salvar al oso

- Volver donde estaba la cuerda, el oso ofrece una llave de diamantes

- Llenar el bidón con agua

- Volver al avión y apagar el fuego: tomar el encendedor (lighter)

- Encender las cuatro estatuas

- Buscar una cueva y usar el hacha para abrirla: la llave de rubí

- Volver, tomar el báculo (staff) y colocarlo en el cuadrado con un agujero

- Con la pala, cavar donde indica la luz: una esfera púrpura (purple orb)

- En una torre blanca, usar el tronco (log) y subir

- Usar la esfera purpura y la lave de diamantes

agosto 31, 2007

Para los que recuerdan a los que olvidan



Sobran las palabras, el mensaje es más que elocuente.

Feliz finde!

Feliz día Blogueros!

Hasta parece que fué ayer cuando participé el año pasado en la celebración del dia del Blogger con el post alusivo. En aquel entonces mis recomendaciones fueron éstas, tenía unos pocos meses en la blogósfera y mis horizontes eran un poco limitados. Pero hagamos un poco de memoria, sobre todo para quienes no saben, de lo que éste día significa en la World Wide Web:

El BlogDay es el día de los blogueros, ha sido creado para que éstos conozcan a otros, de otros países y de otros centros de interés. El 31 de agosto es el día en el que los blogueros dan a conocer otros autores. Así de sencillo.


Este año no podía ser la excepción, así que siguiendo la temática de los organizadores, así que ... comenzamos:


El blog de Maclovia es una ventana a la vida de una madre soltera que, además de todo lo que ésto conlleva, sabe ser mujer.



El blog de Rodrigo es un espacio muy respetado en la blogósfera mexicana, dedicado mayormente a la información nacional e internacional en todos los ámbitos, muchas veces informando en tiempo real. Escencial para estar al día sin tener que abrir los periódicos.



Vagabundia es un blog argentino, escencial para quienes se toman su blog en serio. Está lleno de tips, trucos y toda clase de recursos para los bloggers dinámicos y actualizados.


Dark Roasted Blend más que un blog, es un espacio visual "lleno de cosas raras y maravillosas, actualizado diariamente", como lo describe su autor canadiense. Mucho material para los copypasteros.


Los chismes más venenosos de la farándula internacional, los encontramos en The Superficial, la competencia más cercana de Perez Hilton y TMZ.


Las reglas del Blog Day 2007 especifican solo 5 recomendaciones, en la barra izquierda se encuentran mis bloggers consentidos, no estaría de más darles una revisada. A todos ellos, a los lectores de éste espacio (que sin escribir ningún blog, también son bloggers) y a todos los blogueros del mundo: