octubre 12, 2009

Carisma


Mientras que la RAE define este concepto simplemente como "especial capacidad de algunas personas para atraer o fascinar", la Wikipedia da una definición mucho más completa y elocuente:
Se refiere especialmente a la cualidad de ciertas personas de motivar con facilidad la atención y la admiración de otros gracias a una cualidad "magnética" de personalidad o de apariencia.

El carisma no tiene nada que ver con la educación, la belleza, el estudio, la riqueza o la inteligencia; tampoco se puede adquirir a través del aprendizaje ni mucho menos comprar a ningún precio, se nace carismático o no.

Las personas que lo poseen (líderes carismáticos) pueden aprovecharlo y servirse de él para un fin noble, otros lo capitalizan y utilizan como modus vivendi y los mas temibles abusan de él para beneficiarse egoístamente a costa del trabajo y la buena voluntad de los demás.

Ejemplos del primero y segundo caso pudieran ser Juan Pablo II y Barak Obama en el ámbito internacional, Marco Antonio Regil o Alex Dey si hablamos de México.

El último tipo de carisma es el más peligroso: gente trepadora/manipuladora que gracias a su encanto logran cualquier cosa que se propongan sin escrúpulo alguno, abusando de la fascinación que provocan en los demás y llegando a veces a causar verdaderas catástrofes como Adolf Hitler o el reverendo Jim Jones.

Muchos de estos carismáticos especímenes también los hay entre nosotros: el compañero de trabajo flojo e ignorante al que le llueven halagos y aumentos de sueldo, la amiga que nos pide raid a diario y no tenemos pantalones para negarnos, la compañera de estudios a la que los maestros le dan 'chances' de presentar de nuevo los exámenes y hasta aquel compañerito de kinder de nuestros hijos, que siempre pega a los demás y la maestra solo regaña al que le contesta con otro golpe.

El carisma ajeno puede ser un arma de dos filos para los que no lo tienen, depende de la intención con que lo utilice la persona que lo posea. La clave estaría en la asertividad que tengamos para alejarnos de quien haga mal uso de ella y no dejarnos abusar.

Feliz inicio de semana!

octubre 06, 2009

Consejos para señoras

Cuando estaba a punto de casarme, una de mis 'amigas' me preguntó muy 'inocentemente' qué había hecho para atrapar a mi marido, de hecho me dijo literalmente "¿qué brujería hiciste?". Yo le sonreí y muy diplomáticamente le contesté que precisamente 'el no haber hecho nada de eso' había sido la clave. Por supuesto que, en su momento, su comentario me dejó un sabor amargo en la boca; pero luego de diez años a la distancia y con algo de experiencia, me doy cuenta de la razón de tan venenosa pregunta: las últimas veces que habíamos hablado, me pasé el tiempo contándole las mil y una maravillas que era mi entonces novio, no dejé escapar ni una de sus cualidades y atenciones para mi persona sin pasar por alto las mas íntimas confidencias.

Durante el festejo del día previo a la boda, la boda misma y la torna-boda, se la pasó coqueteándole sin ningún pudor haciéndole muchos cumplidos e insinuaciones a los que ella llamaba 'inocentes bromas'. La sangre no llegó al río, el maridis ni la peló y yo aprendí la lección.

Todo ésto viene a colación porque en el programa de la semana pasada de Netas Divinas, se tocó este y otros temas relacionados sobre lo que no debemos hacer para evitar alguien más 'nos pedalee la bicicleta'. De una forma más que elocuente y jocosa, pero cierta, Talina Fernández dió cátedra de lo que hay sortear en un matrimonio de mediana edad:



Alguna experiencia por el estilo? Chicas, los comentarios son suyos, no me queden mal.

octubre 05, 2009

Hijos triunfadores

Hace unos siglos un famoso pensador griego dijo:

'Lo único permanente es que vivimos en mundo de cambios'

¿Qué paradoja verdad? El mundo que nos ha tocado vivir es uno en que todo cambia a una velocidad que difícilmente podemos alcanzar. Las formas de comprar, producir, organizarnos para lograr el éxito, distribuir, promocionar y vender están cambiando permanentemente y cada vez a una velocidad mayor. Probablemente la respuesta principal a tanto cambio sea el impresionante avance de la tecnología, especialmente en dos actividades: la informática y las telecomunicaciones. Pero ¿cómo preparar a nuestros hijos para que puedan ser mejores ciudadanos del mundo?. A continuación resumo un mensaje que recibí hace unas semanas de un buen amigo.

Debemos preparar a nuestros hijos para el mundo del futuro, no el mundo de nuestros padres ni el nuestro. En este mundo actual lo determinante para triunfar será el carácter, no exactamente el conocimiento, como muchos pudiéramos creer. Tener temple, salir de fracasos adecuadamente, hacer de los fracasos un desafío y no una tragedia, eso será lo que buscarán los seleccionadores de personal. Para los trabajadores independientes será un auto requisito.

Un hijo forjará carácter si percibe claramente la autoridad de los padres. Con presencia de autoridad los niños y jóvenes a su vez actuarán con autoridad para resolver sus problemas; actuarán por determinaciones. Sin presencia de autoridad nuestros hijos serán débiles de carácter y actuarán por impulsos con los consecuentes problemas de adaptación.

¿Exceso de autoridad? Siempre será mejor exceso que falta de autoridad. ¿Queremos que nuestros hijos no sufran?, entonces hay que prepararlos para sufrir . No podemos estarle evitando todo el tiempo todo posible sufrimiento ¿si no cuándo aprenderá?. Debe comprender la muerte, los problemas de la vida, los problemas en el trato de sus congéneres. No debemos resolverles todos los problemas, hay que ayudarlos a que poco a poco los resuelvan ellos mismos. Nadie logra metas exitosas y duraderas sin un poco de sufrimiento. ¿Alguien imagina a un campeón de atletismo que no sufra para lograr sus marcas?. Eso se aplica a todo tipo de campeón y a todo tipo de actividad. Siempre hay que pensar que, en parte, no queremos que ellos sufran para no sufrir nosotros; pero les hacemos un daño con miras al futuro.

Hay que enseñarles a hacer ‘esfuerzos suplementarios’. Que sepan que siempre se puede un poquito más. Recuerda que nadie recoge su cosecha sin sembrar muchas semillas y abonar mucha tierra.

Es muy importante enseñarles a carecer , es decir a 'sentir la falta de' y arreglárselas por sí mismos. Hay chicos que no juegan su deporte si no tienen zapatillas de 'marca'. Si no aprendes a carecer no aprendes a arreglártelas. Aunque tengamos para darles el 100%, los chicos deben saber el valor de las cosas. Si no lo hacen de chicos, les será muy difícil de adultos y allí sí que van a sufrir y nosotros también con ellos. ¿Cómo les enseñamos a carecer? ¡ Dándoles un poquito menos de lo que necesitan ! ¡No hay otra manera! Si no ¿cómo sienten la falta de? Así aprenden a apreciar lo que tienen. Aprenden a no ser ingratos. Aprenden a gozar de la vida porque muchas veces se goza en las cosas sencillas. Aprenden a no ser quejosos.

Una excelente escuela para aprender a carecer (sin morir en el intento) es la mesa del hogar, la comida. ¿Qué debemos darles de comer? ¡Lo que nosotros decidamos que es bueno para ellos! Es no sólo por su bien estomacal, sino que es una excelente forma de que aprendan a carecer, que no sean ingratos, que no sean quejosos.'Mami... no me gustan las lentejas'. Si quieren hacerles un bien para la vida, denles las lentejas. Habrá berrinches, no se exalten (autoridad no es gritar), que no coma si no quiere, pero cuando le vuelva el hambre: ¡SORPRESA! ... ¡Las lentejas del refrigerador calentadas!

Parece increíble, pero si no hacemos este tipo de cosas no se podrá adaptar. La comida es una buena escuela del carecer, pues así no serán quisquillosos en sus relaciones sociales, en el trabajo y en el mundo real.

También hay que educarlos en el servicio. Una familia normal es un equipo de trabajo con pocas tareas: tender la cama, limpiar los cuartos, lavar los platos, pintar la casa, etc.Hay que educarlos para que realicen labores de hogar, aunque lo hagan mal al principio . Si no hacen este tipo de servicios luego tendrán problemas. Las escuelas más importantes de liderazgo del mundo enseñan a los jóvenes a carecer, para que sepan y entiendan el mundo y lo puedan liderar.

¿Mesadas?. Que sean una cantidad fija, más bien, semanales y algo menos de lo que creen que necesitan. Así aprenden a administrar el dinero. Claro que se deben aceptar excepciones, pero conversadas serenamente.

Construyamos hijos luchadores, no debiluchos sobreprotegidos. Que se superen a sí mismos. Que tomen los problemas como desafíos para mejorar. Recuerden que nadie alcanza altura con un solo vuelo. También hay que ilusionarlos con ideales, metas futuras, sueños para que sean buenos de corazón. Importante también es estar convencidos de que triunfador no equivale a tener 'dinero o propiedades', triunfadores son aquellos que son felices con lo que hacen, con su vida. Solamente así podrán hacer felices a otros.

Los hijos con carácter templado, conocimiento del carecer, educados en el servicio y plenos de amor e ilusiones serán hijos triunfadores.

Los padres tenemos la gran responsabilidad de criar hijos que transformen nuestro país, en uno donde reine la libertad, la abundancia, la justicia y sobre todo la felicidad.

Luis Baba Nakao

octubre 02, 2009

No se olvidará nunca, 2 de octubre 1968

Unas cosas por 'ostras'


Todo 2009 ha sido para mi familia (la mía y la que dejé en México) un año muy difícil por el lado económico, me imagino que para mucha más gente lo ha sido también, con tanta crisis por todas partes.

A uno de mis hermanos le han asaltado en su negocio dos veces en menos se seis meses, a otro de ellos le robaron su camioneta (como a Globito), a una de mis hermanas la tranzaron con sus dineros del Afore (no me pregunten cómo, pero sucedió) y a nosotros acá en tierras chocolateras también nos pasó a fregar la Oficina de Recaudación de Impuestos, cobrándonos una cantidad estratosférica de una declaración de hace tres años en la que según ellos se habían equivocado.

Qué poder tan estresante tiene Señor Don Dinero, pero nada que con una buena dosis de pensamiento positivo se pueda sobrellevar. Por otro lado, todos disfrutamos de una salud envidiable, desde mi ochenteña y sacrosanta madre hasta el más pequeño de mis sobrinos-nietos. A Dios gracias, todos bien.

Además de la solidaridad de mi familia, la unión y el cariño hace todavía más llevaderos los problemas. De este lado del charco, nosotros tampoco lo hemos pasado del todo mal, aunque sin las comodidades de antaño y la vuelta al terruño gracias al ahorro económico al que nos hemos visto obligados.

En el último mes, otro factor nos hizo olvidarnos un poco de tanta tragedia: hace unas semanas nos visitó una persona que conocí también por internet (saludos Julhs!), mañana iré a recoger a su hotel a una bloggera regia que también anda por éstas tierras (para pasar una semana completita con nosotros) y el próximo diciembre también vendrá otra de mis bloggeras preferidas y amiga entrañable (La Inge).

Qué más se le puede pedir a la vida sino salud y buenos amigos? CHSM el dinero, porque ese, no compra momentos así.

Saluditos!