octubre 04, 2007

Male shopping, otra forma de hacer amigos

Desde que nos casamos mi maridis desarrolló una fobia inmensa a ir de compras conmigo, lo que hasta entonces había sido para él solo una molestia. Me contaba que de soltero, solo iba dos veces al año a los centros comerciales con el fin de comprarse ropa para los próximos seis meses, que no había ningún otro motivo para poner un pié en alguna tienda si no era estricamente necesario. Así que, con mi llegada a Suiza, terminó de odiar todo lo que tenga que ver con pasillos llenos de productos adquiribles, sean de la condición que sean (principalmente las zapaterías y las tiendas de ropa, más en los tiempos de rebajas). Aún así tengo que agradecerle que de vez en cuando me acompañe y se tenga que chutar algunas horas de preguntas bobas sobre el color, textura, largo, y demás babosadas sobre las cosas que me pierden totalmente en las tiendas.

Por cuestiones de su trabajo, mi maridis no tiene un grupo fijo de compañeros de oficina, de hecho reparte su tiempo laboral entre sus oficinas de la ciudad de Zürich y la de Berna. El departamento al que pertenece está compuesto de algunas doce personas que casi no coinciden en tiempo y espacio muy a menudo, por el tipo de labor que desempeñan (consulting). El caso es que de todos ellos, dos de sus compañeros y él, buscan una vez por mes un hueco en su agenda en el que coincidan los tres en las oficinas de Zürich para reunirse, convivir y ... salir de shopping!

Pero no es un shopping como al que estamos acostumbradas las mujeres, específicamente se van al Media Markt: una tienda departamental de productos eléctronicos para el hogar y la oficina, algo así como un Toys'r'us para adultos. Utilizan la hora de comida y, aunque en un día normal les toma menos de 45 minutos, el día de Media Markt se atreven a extenderlo a dos horas completitas de diversión repasando las novedades en equipo de cómputo, telefonía móvil, películas, música, videojuegos y consolas, electrodomésticos y HiFi. Se lo toman tan a pecho, que comienzan una semana antes mandándose recordatorios por SMS o a través de la intranet de la empresa. Me consta que lo disfrutan, me cuenta mi maridis que no va cada quien por su lado, se acompañan unos a otros casi siempre bromeando a carcajada abierta y que las empleadas ya hasta les ponen las cruces.

Sé que a la mayoría de la gente le parecerá un tanto infantil, tal vez hasta ridículo, pero a mi me conmueve ver que éstos hombres (quienes fluctúan entre los 40 y 45 años) hayan encontrado la forma de convivir y ser amigos sin que haya una botella de licor, madrugadas, ni mujeres de por medio. También sé que no son los únicos, seguramente habrá más especímenes raros como éstos regados por el mundo pero, al menos yo, son los únicos que conozco.


Saludos!

Liberar Birmania



octubre 03, 2007

Reconocer un infarto cerebral

Más mujeres que hombres en edad mediana sufren infartos cerebrales, publicó en junio pasado la revista de la Academia Estadounidense de Neurología, que apunta que éste hecho puede guardar relación con enfermedades cardiacas y el aumento de peso. El Infarto Cerebral (IC) es conocido comunmente como embolia o ictus cerebral. Embolia realmente hace referencia a la oclusión súbita de una arteria del cerebro que conlleva a la muerte del tejido que es nutrido por esa arteria. La muerte del tejido cerebral secundaria a la oclusión de una arteria es llamada INFARTO CEREBRAL. Según la Asociación Americana de Enfermedad Vascular Cerebral (EVC), los signos de alarma de ictus vascular cerebral son:

* Adormecimiento o debilidad súbita o aguda de la cara, brazo o pierna, especialmente si se presentan en conjunto y son del mismo lado del cuerpo.

* Confusión súbita, problemas para emitir lenguaje, o comprender las cosas que se nos preguntan.

* Problemas súbitos o agudos de la vista presentes en uno o ambos ojos.

* Problemas súbitos o agudos al caminar, de mareo, o pérdida de coordinación y balance.

* Dolor de cabeza súbito o agudo de gran intensidad, sin causa aparente.

Información más detallada aquí.

A veces éstos síntomas son difíciles de identificar. Desafortunadamente, la falta de conocimientos puede resultar fatal. La víctima del infarto puede sufrir daños cerebrales si la gente que la asiste no consigue reconocer los síntomas. En éste enlace, se encuentra un desgarrador testimonio de una chilena que no salió muy bien librada de ésta enfermedad fatal. Los infartos cerebrales causan más discapacidades duraderas que cualquier otro trastorno de salud. Según el Instituto Nacional de Salud, casi tres de cada cuatro infartos afectan a personas mayores de 65 años, y el riesgo de sufrir un infarto cerebral se duplica con cada década después de los 55 años de edad. Los neurólogos afirman que si se les llama dentro de las primeras tres horas, puede revertir los efectos de un infarto cerebral totalmente. Afirma que el truco consiste en reconocerlo, diagnosticarlo y ocuparse del paciente dentro de las primeras tres horas. Recuerda los tres pasos. ¡Lee y aprende!

Actualmente los doctores han establecido una regla para reconocerlo mediante tres simples preguntas:

1.- Pide al afectado/a que SONRÍA.
2.- Pide al afectado/a que LEVANTE AMBOS BRAZOS.
3.- Pide a la persona que pronuncie una simple FRASE COHERENTE (ejem.: "Hoy es un día soleado")

Si él o ella tiene dificultad con cualquiera de estas tres pruebas, llame inmediatamente a URGENCIAS y describa los síntomas. Después de descubrir que un grupo de voluntarios no médicos pueden identificar debilidad facial, debilidad en brazos y debilidad en el habla, los investigadores apelan al público en general para que aprenda estas tres preguntas. La mayor divulgación de este test puede facilitar un rápido diagnóstico y tratamiento del infarto cerebral y evitar daños cerebrales.

En caso de URGENCIA, si presentas cualquiera de estos síntomas recuerda:

1.- No pierdas la calma.
2.- No pierdas tiempo preguntando a familiares, vecinos o médicos no especialistas.
3.- Llama de inmediato al servicio médico de urgencias que conozcas, 080 para México.
4.- Grupo de orientación en México: 01 800 EMBOLIA (3626542).


Si llegaste hasta aquí, felicidades y gracias, tal vez ésta lectura te ayude algún día a salvar una vida ó la propia. Uno nunca sabe cuando nos puede tocar.

Feliz fin de semana.

octubre 02, 2007

Matanza de Tlatelolco: a 39 años de distancia

En la actualidad muy poco saben nuestros jóvenes de hoy sobre lo ocurrido el 2 de octubre de 1968. Aquel movimiento estudiantil que desencadenó el hecho más injusto y vergonzoso de la historia de México en el que no solo murieron y desaparecieron estudiantes, sino también muchísimas personas inocentes a manos del ejército mexicano como resultado de algo que caracterizaba a los gobiernos de aquellos años: la represión.

La masacre estuvo precedida por meses de intranquilidad política en la capital mexicana, con manifestaciones y protestas estudiantiles para apoyar los eventos que sucedían en el mundo en 1968.

El 27 de agosto más de 200.000 estudiantes marcharon por el centro de la Ciudad de México y se instalaron en el Zócalo (plaza central del D. F.). Al día siguiente fueron reprimidos por la policía y el ejército mexicano.

Los estudiantes buscaban atraer la atención que había sobre la ciudad por los Juegos Olímpicos de 1968. El entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz, estaba empeñado en detener las protestas y en septiembre, semanas antes de la masacre, ordenó al ejército ocupar el campus de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). El ejército detuvo y golpeó indiscriminadamente a muchos estudiantes. Como señal de protesta el rector Javier Barros Sierra renunció el 23 de septiembre.

Ese mismo 23 de septiembre estudiantes del IPN en manifestación, se atrincheraron de la represión policíaca en el Casco de Santo Tomas, el cual fue cercado por granaderos y policías. Al atardecer los estudiantes salieron del casco de la escuela para refugiarse en la Escuela de Ciencias Biológicas, la cual fue rodeada y balaceada en repetidas ocasiones, en la madrugada llegaron cientos de soldados y el ejército rodeo la escuela con tanquetas, instantes después fue tomado el plantel salvajemente, golpeando a hombres y mujeres y llevándoselos a todos en camiones, muchos sin moverse, en aquel fatídico día.

La masacre continuó durante la noche, los soldados allanaron los edificios de apartamentos adyacentes a la plaza. Testigos de los hechos aseguran que los cuerpos fueron sacados en camiones de basura. La explicación oficial del incidente fue que provocadores armados, ubicados en los edificios que rodeaban la plaza, iniciaron el tiroteo, y las fuerzas de seguridad respondieron en defensa propia disparando a tales francotiradores. Los medios de difusión de todo el mundo publicaron la noticia de que se había registrado el choque más sangriento entre los estudiantes y tropas del gobierno. Tambien se encontraron 445 heridos. Ningun estudiante portaba armas. Los policias traian revolvers.


Esta matanza representa uno de los episodios más trágicos de la historia reciente de México. En la actualidad, aun existen numerosos casos de desaparecidos sin aclarar, quedando impunes los crímenes que se hayan cometido. El nuestro, no había sido el único país con un suceso de ésta magnitud, anteriormente, disturbios similares habían ocurrido en Francia y USA, y más recientemente en Tiananmen en China en el '89. ¿Por qué los gobiernos temen tanto a la fuerza estudiantil de sus países, que los hace llegar a éstos extremos?

Elena Poniatowska narra en "La noche de Tlatelolco", uno de los textos más leídos completos sobre el tema, El Enigma también hace lo suyo en el post de hoy, por si quieren profundizar más en el tema.

Han pasado ya 39 años y aún existen familias doloridas por la muerte de sus hijos en éstos hechos, otras ni siquiera saben lo que pasó con ellos. Parte de nuestra historia en la que el grito de "Viva México" se vuelve amargo, muy amargo.

octubre 01, 2007

Herencia fraterna

Cuando yo nací me separaban diez años de las edades del resto de mis seis hermanos, prácticamente fuí criada en un familia de adultos, por eso que creo que soy el resultado de las personalidades de todos ellos. Fuí muy consentida por todos, incluidos mis padres, pero también recibí como educación sus propias experiencias, dándome así un poco la seguridad de quien se sabe protegida y amada. Mis hermanas mayores fungían como madres modernas que me aconsejaban desde muy temprana edad en temas que en aquel entonces no eran parte de la educación infantil.

Así, a la edad de ocho años la mayor de mis hermanas me explicó en lo que consistía la menstruación, valiosa información puesto que un año después pasaría por ese precoz trance, amén de haber sido ella la que me compró mi primer sostén ante la mirada atónita de mi madre cuando nos vió llegar con semejante mercancía. Otra de ellas, que estaba expresamente al cuidado de mí, me enseñaba a cocinar subiéndome en una silla a la estufa ó me daba clases de inglés en el balcón del departamento en el que vivíamos, apoyada por un pequeño pizarrón negro.

De mis hermanos tengo el variadísimo gusto por la música en inglés, el mayor de ellos nacido a finales de los años 40's, me legó mi preferencia por los legendarios Fats Domino, Ray Charles ó Sammy Davis Jr. El otro hizo que me aprendiera gran parte de la discografía de los Beatles, Gilbert o'Sullivan, los Rolling Stones ó Simon & Garfunkel; y el más pequeño me aturdía con las baladas pop y el rock setenteros que marcaron mi preferencia por la música de esa década.

De todos y cada uno de ellos tengo recuerdos memorables que vienen a mi pensamiento muy frecuentemente. Como mi mano entrelazada con la Paco caminando por la calle Hidalgo cuando me llevaba al kinder, las infaltables cumbias bailadas con Chacho en año nuevo, los pellizcos de Martha en la carnicería diciéndome "dijiste que no me ibas a pedir nada!!!", las soporíferas explicaciones de Julio con los problemas de álgebra en la prepa, los 'huevitos estrellados con tortilla abajo' de Amparo que le salían mejor que a mi mamá y las noches en el boliche con Socorro y sus compañeros de estudio. Ni hablar de aquellas Semanas Santas en Tampico en que viajábamos todos, con sus respectivas parejas y nos divertíamos en grande.

Hoy cada uno de ellos tienen sus propios hijos, algunos casi de mi edad, pero sé desde el fondo de mi alma que a mí me siguen considerando 'su hija mayor' por la influencia que han tenido en mi forma de ser hasta el día de hoy. Sin menospreciar la valiosa educación y amor de mis padres, que no tiene comparación, les agradezco todo lo que hicieron en su momento por mí y el cariño que me siguen dando. Además del amor que les profeso, les tengo un inmenso respeto porque para mí fueron mi escuela, mi razón de vivir y los dueños de mis deseos de seguir volviendo a mi casa, a mi tierra, a MI FAMILIA.


Qué fortuna la de tener hermanos!