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agosto 18, 2009

La paloma y la rosa

La incipiente claridad del día comenzaba a disipar las tinieblas de una noche tibia y hermosa. Una paloma, revoloteando y revoloteando, penetró en un pequeño y recoleto templo de la India. Todas las paredes estaban adornadas de espejos y en ellos se reflejaba la imagen de una rosa que había situada, como ofrenda, en el centro del altar. La paloma, tomando las imágenes por la rosa misma, se abalanzó contra ellas chocando violentamente una y otra vez contra las acristaladas paredes del templo hasta que, al final, su frágil cuerpo reventó y halló la muerte. Entonces el cuerpo de la paloma, todavía caliente, cayó justo sobre la rosa.

El Maestro dice: No apuntes a las apariencias; sino a la Realidad. No te extravíes en la diversidad, sino que debes establecerte en la Unidad.

agosto 11, 2008

La fábula del tonto


Se cuenta que en una ciudad un grupo de personas se divertían con el tonto del pueblo, un pobre infeliz de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños mandados y limosnas. Diariamente algunos hombres llamaban al tonto al bar, lugar donde se reunían, y le ofrecian escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de cuatrocientos reales y otra mucho mas pequeña de tamaño, pero con un valor de dos mil. El tonto siempre tomaba la moneda de mayor tamaño y menor valor, lo que era motivo de risa para toda la concurrencia.

Un día, alguien observaba al grupo divirtiéndose con el inocente hombre, pasados unos momentos después le llamó aparte y le preguntó:

- ¿Que acaso no has percibido que la moneda de mayor tamaño vale menos?

- Ya se... no soy tan tonto, ella vale cinco veces menos pero, el día que escoja la otra, el jueguito acaba y no voy a ganar mas mi moneda.


Esta historia podría concluir aquí como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones de ella:

La Primera: Quien parece tonto, no siempre lo es.

La Segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos tontos de la historia?

La Tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando la fuente de ingresos.


Pero la conclusión mas interesante es: "Podemos estar bien aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros, por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros... sino lo que uno piensa de si mismo".

Que tengan un lindo inicio de semana!

junio 23, 2008

El reflejo de tus actos

Se dice que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada. Cierto día, un perrito buscando refugio del sol, logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa. El perrito subió lentamente las viejas escaleras de madera. Al terminar de subirlas se topó con una puerta semi-abierta, lentamente se adentro en el cuarto y para su sorpresa, se dio cuenta que dentro de ese cuarto habían mil perritos más observándolo tan fijamente como él los observaba a ellos. El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco, los mil perritos hicieron lo mismo. Posteriormente sonrió y le ladró alegremente a uno de ellos, el perrito se quedó sorprendido al ver que los mil perritos también le sonreían y ladraban alegremente con él. Cuando el perrito salió del cuarto se quedó pensando para si mismo: "¡Qué lugar tan agradable ... voy a venir más seguido a visitarlo!".

Tiempo después otro perrito callejero entró al mismo sitio y se encontró en el mismo cuarto pero, a diferencia del primero, este perrito al ver a los otros mil se sintió amenazado ya que lo estaban viendo de una manera agresiva. Posteriormente empezó a gruñir, obviamente vio como los mil perritos le gruñían a él, comenzó a ladrarles ferozmente y los otros perritos le ladraron también a él. Cuando este perrito salió del cuarto pensó: "¡Qué lugar tan horrible es éste... nunca más volveré a entrar allí!".

En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía: La casa de los mil espejos.

Got it?

abril 21, 2007

El gusano y el escarabajo



Un gusano y un escarabajo eran amigos y se pasaban charlando largas horas. El escarabajo estaba consciente de que su amigo el gusano era muy limitado en movilidad, tenía visión muy restringida y era muy tranquilo y pasivo comparado con los escarabajos.

El gusano, por su parte, estaba muy consciente de que su amigo el escarabajo venía de otro ambiente, y de que, en comparación con los gusanos de su especie, comía cosas desagradables, era muy acelerado, tenía una imagen grotesca y hablaba con mucha rapidez.

Un día, la compañera de vida del escarabajo le cuestionó a éste su amistad con el gusano, preguntándole cómo era posible que caminara tanto para ir al encuentro de un ser tan inferior, un ser tan limitado en sus movimientos, y por qué seguía siendo amigo de alguien que ni siquiera le devolvía los saludos efusivos que el escarabajo le hacía desde lejos.

Pero el escarabajo estaba consciente de que, debido a lo limitado de su visión, el gusano muchas veces ni siquiera veía que alguien lo saludaba y, si acaso llegaba a notarlo, no distinguía si era ó no el escarabajo, y por ello no contestaba el saludo.
Sin embargo, el escarabajo calló para no discutir con su compañera.

Fué tanta la insistencia de la escarabaja y tantos sus argumentos cuestionando la amistad que su compañero mantenía con el gusano que el escarabajo decidió poner a prueba esa amistad alejándose del gusano para esperar a que éste lo buscara. Pasó el tiempo, y un día llegó la noticia de que el gusano estaba muriendo, pues su organismo se había resentido por los esfuerzos que cada día hacía para ir a ver a su amigo el escarabajo y, como no lo conseguía durante toda una jornada diurna, el gusano tenía que devolverse sobre sus pasos para pasar la noche en el refugio de su propia casa.


Al saber esto, el escarabajo, sin preguntar a su compañera, decidió ir a ver al gusano. En el camino se cruzó con varios insectos que le contaron de las diarias e infructuosas peripecias del gusano para ir a ver a su amigo el escarabajo y averiguar qué le había pasado. Le contaron de cómo se exponía día a día para ir a buscarlo, pasando cerca del nido de los pájaros. De cómo sobrevivió al ataque de las hormigas y así sucesivamente.

Llegó el escarabajo hasta el árbol donde yacía el gusano esperando ya el momento final. Y al verlo a su lado, el gusano, apenas con un hilo de vida, le dijo al escarabajo cuánto le alegraba ver que se encontrara bien. Sonrió por última vez y se despidió de su amigo sabiendo que nada malo le había pasado a éste. El escarabajo sintió vergüenza por haber permitido que las opiniones de otros minaran su amistad con el gusano y sintió dolor por haber perdido las muchas horas de regocijo que las pláticas con su amigo le proporcionaban y, sobre todo, por haberle puesto en una situación que le causó la muerte.

Al final entendió que el gusano, siendo tan diferente, tan limitado y tan distinto de lo que él era, era su amigo, a quien respetaba y quería porque, a pesar de pertenecer a otra especie, le había ofrecido su amistad. Y así aprendió varias lecciones ese día:

Primera: Que la amistad está en ti y no en los demás. Si la cultivas en tu propio ser, encontrarás el gozo del amigo.

Segunda: El tiempo no condiciona las amistades. Tampoco lo hacen las razas ni las limitantes propias ó las ajenas.

Tercera: El tiempo y la distancia no son los factores que destruyen una amistad. La destruyen las dudas y nuestros temores.

Cuarta: Cuando pierdes un amigo, una parte de ti se va con él. Las frases, los gestos, los temores, las alegrías, las ilusiones, todo lo que ambos compartieron en el tiempo, se va con él.


El escarabajo murió poco después. Nunca se le escuchó quejarse de quien mal lo aconsejó, pues fue decisión suya el prestar oídos a las críticas sobre su amigo.

Si tienes un amigo no pongas en tela de juicio lo que él es, pues sembrando dudas cosecharás temores. No te fijes demasiado en cómo habla, cuánto tiene, qué come o qué hace, pues con ello estarás echando en saco roto tu confianza.

Reconoce la riqueza de quien es diferente a ti y, aun así, está dispuesto a compartir contigo sus ideales y temores. La esencia del gusano y el escarabajo se volvieron una sola en el plano más allá de esta vida.

No sé si eres el gusano y yo el escarabajo, o al revés, pero seguro que somos distintos y que nos movemos en planos diferentes. Yo, aunque sea gusano, te seguiré buscando día a día; pero si fuera escarabajo, no prestaré oído a las críticas, vengan de donde vengan. Si fuera gusano, ignoraré lo grotesco que me puedas parecer. Si fuera escarabajo, haré uso de mis habilidades para servirte.

Consejo: "Voy a pasar por esta vida una sola vez. Cualquier cosa buena que yo pueda hacer o alguna amabilidad que pueda hacer por alguien, debo hacerla ahora, porque no pasaré de nuevo por aquí".

marzo 01, 2007

Miedo



Cuenta una antigua fábula india que había un ratón que estaba siempre angustiado, porque tenía miedo del gato.

Un mago se compadeció de él y lo convirtió ... en un gato.

Pero entonces empezó a sentir miedo del perro. De modo que el mago lo convirtió ... en perro.

Luego empezó a sentir miedo de la pantera, y el mago lo convirtió ... en pantera.

Con lo cual, comenzó a temer al cazador.

Llegado a este punto, el mago se dio por vencido y volvió a convertirlo en ratón, diciéndole:

"Nada de lo que haga va a servirte de ayuda, porque siempre tendrás el corazón de un ratón."




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