Hoy salí muy temprano de mi casa con mis hijos, y prácticamente no tuve contacto alguno con "el mundo exterior". En la tarde ya de regreo a mi casa, y después de haber recogido a mi marido del trabajo, me recibió con dos terribles noticias. No sé cual comentar primero, como se dice en mi rancho 'no hay ni a cuál irle'. Me explico: la primera, la red terrorista desactivada en el Reino Unido, que planeaba cometer una masacre de grandes dimensiones en vuelos principalmente a ciudades norteamericanas. En estos momentos viajar o salir de Inglaterra es prácticamente un caos, porque debido al material que pretendían usar los terroristas, las medidas de seguridad han llegado a extremos nunca antes vistos, la nota completa aquí. Por una parte, fué un gran acierto por parte de la policía secreta haber podido evitar esta nueva matanza al estilo 9/11, pero por otro, me pone los pelos de punta pues precisamente la semana pasada me enteré que por cuestiones de trabajo mi marido tiene que viajar a Londres dos días a la semana en los próximos tres meses!!! Y el primero de ellos es el próximo domingo!!!
Aunque estos viajes son catalogados como "locales" por tratarse de vuelos sólo dentro de Europa, y los vuelos de que eran blanco de los terroristas eran los relacionados con USA, no deja de tenerme en constante angustia. En fin, rogaré por que no pasé nada malo; ya lo postearé en los días subsecuentes.
La segunda noticia, y no por ello menos importante, es la de un adolescente debatiéndose entre la vida y la muerte. Hace una semana, de nuevo mi esposo, me comentó que un compañero de su oficina no había regresado de sus vacaciones el día señalado para incorporarse. Por e-mail este señor le informó que su hijo había tenido un accidente grave, y que no podía regresar a la oficina porque debería permanecer en el hospital junto a su hijo; ninguna otra información, así son los suizos de herméticos.
Pues bien, el día de hoy conoció los detalles del "accidente" de ese adolescente (14 años): se disparó en un ojo con una pistola de postas, y no sólo perdió el ojo sino que la posta siguió una trayectoria hasta el cerebro y luego a la médula (mucha gente piensa que las postas 'no hacen nada'). Los médicos, para extraerle la posta y evitar una contaminación por plomo de la médula, lo indujeron a un coma artificial (sedación total). La operación fué un éxito (ya no se teme por su vida), pudieron sacarle el proyectil pero deberán mantenerlo sedado una semana hasta que los órganos afectados se desinflamen; hasta entonces los padres no podrán saber las condiciones en las que vivirá su hijo.
Lo primero que se me vino a la cabeza es, que diablos hacía este niño en un lugar vacacional con una pistola? La respuesta de mi marido fue inmediata: los niños cuando son pequeños juegan con armas de juguete, y conforme van creciendo estos juguetes también va "creciendo" (si esto me lo dice un gringo hasta suena coherente, nomás miren aqui, pero Suiza nunca ha participado en ninguna guerra, siempre ha sito terreno neutral, no concibo el por qué de este pensamiento). En este sentido, me vale madre vivir en una cultura diferente a la mía, mi hijo jamás ha tenido un juguete bélico (ni siquiera cuando se los han regalado se los he dado, los tiro inmediatamente a la basura), seguramente algún día jugará con ellos pero nunca será en mi casa ni comprado por nosotros. Volviendo al caso del adolescente herido, me vienen sentimientos encontrados, primero me pregunto, por qué los doctores operaron al niño sabiendo de antemano que si vive, tendrá daños sumamente considerables de por vida? Empezando con que el ojo esta perdido, y una lesión en el cerebro por mínima ésta que sea, ya no se diga en la médula, tiene consecuencias terribles. Y luego, aunque no estoy en favor de la eutanasia, me imagino lo difícil que es para los doctores en un momento de emergencia y tanta presión, tomar la decisión más adecuada para el paciente y para su familia. En fin, preguntas para el infinito.
Que sea lo que Dios quiera, y nos ilumine a todos!