kerubin@
El chiste es reunir la mayor cantidad posible de pepitas de oro (cubos amarillos) enlazados entre sí, para conseguir la mayor puntuación. Los cubos grises tienen menos valor y los azules restan puntos. Pare muy tonto, por lo menos eso pensé al principio, pero ahora mi maridis y yo nos aventamos una retas cada que podemos. Si lo prueban, por favor compartan su score, no?.
Sean felices!
kerubin@

Hoy por la mañana visité mi doc familiar porque ya me tocaba mi chequeo anual, bueno, me tocaba desde el mes de noviembre pasado pero con tanto stress con los exámenes neurológicos de mi querubín, simplemente lo dejé a la decidia. Ya se sabe que los suizos son re-organizados por lo que el lunes pasado me tomaron muestras de sangre para tener 'los pelos de la burra en la mano' a la hora de la consulta e ir a lo seguro. En la plática con el doc, quien por cierto se parece un chorro a Richard Gere (chicas, no es por darles envidia, pero además de guapetón el hombre ése es un pan de Dios como pocos o más bien, como ningún doctor suizo) le comenté sobre ciertos malestares que últimamente se han hecho más notorios que de costumbre.
Primero que nada me dió los resultados de los análisis, me informó que para su sorpresa todos los niveles de lo que ahí se midió estaban 'perfectos' (sic): colesterol, glucosa, presión arterial, glóbulos rojos y un sinfin de etcéteras. Después de ésto me sentí medio mal porque con mi paranoia hipocondríaca, esperaba que me dijera algo terrible y hasta las manos me sudaban; luego me preguntó sobre mis malestares.
Lo que me preocupaba en serio son los períodos depresivos que últimamente se han hecho más frecuentes, los cambios drásticos de humor en los que paso de un estado de ánimo a otro y que, al notarlos, me hacen sentir que estoy de atar; lista para el manicomio. Un ejemplo claro ocurrió la semana antepasada: por una babosada discutí con mi marido, la cosa fué subiendo de tono (de mi parte, claro está) hasta llegar a una discusión en la que él mejor se quedó callado (bendita paciencia la suya) y yo gritaba como loca histérica. Al día siguiente durante la mañana todavía seguía recordando la escena de la noche anterior y me volvía a enojar pero ahora yo sola, más tarde me quedó un hueco de tiempo de unas dos horas y para entretenerme y no tratar de sueguir con esos pensamientos, decidí pintarme el cabello; luego me bañé y al ver que el color me había quedado muy padre, lo sequé y lo planché. Me ví en el espejo como si fuera una obra de arte y entonces decidí maquillarme, ya para hacer el trabajo completo me puse ropa linda y salí a seguir haciendo mis vueltas con mis hijos como de costumbre. En el coche canté con ellos, bromeamos durante el trayecto y pensé en lo linda que es la vida. Por la noche, antes de dormirme y hacer el examen de conciencia diario, me di cuenta de estos cambios tan drásticos que sufro en lapsos tan cortos de tiempo. Eso fué lo que me preocupó, porque sucede muy seguido.
Le comentaba al doctor que tal vez sería que estoy entrando en la menopausia, porque también sufro de calores repentinos que me hacen sudar hasta mojar la ropa, él me comentó que por mi edad tal vez sería el climaterio (pre-menopausia). Me imaginé que me haría un estudio hormonal para confirmar 'mi diagnóstico' pero se limitó a decirme que por lo pronto me daría un tratamiento con un medicamento nuevo que actúa como antidepresivo (sin serlo) y que a la vez sirve para el control del hambre con la finalidad de que baje de peso, porque ese es también uno de los problemas que podrían estarme causando los bajones. De hecho se sorprendió que a pesar del sobrepeso, mis niveles estuvieran en buenas condiciones, sobre todo la presión arterial. Lo mas interesante, y chistoso, fué su explicación sobre lo voluble de mi carácter: 'no te preocupes por tus cambios de ánimo, es normal en mujeres no de tu edad, en TODAS las que son madres de niños pequeños con obligaciones domésticas y presiones emocionales. Pregúntales a tus amigas, si es que no te lo han dicho ya, todas pasan por lo mismo. Yo lo sé porque estoy casado con una y te aseguro, no es muy diferente.' Ja! ahora resulta...
Lo dicho, tal vez no estaré loca, pero si soy una obsesiva monitoreándome. Ya me lo dice muy seguido mi amigocha Engle Dafnè 'no te claves!'. Por lo menos ya sé que físicamente, no tengo nada. Seremos todas así? ayúdenme chicas, cuéntenme sus anécdotas no sean malas. Decía mi abuela que "mal de muchos, consuelo de tontos". Será?
Auf Wiedersehen!
kerubin@

Me preguntaba mi hijo si sería posible mudarnos de pueblo en el que vivimos, intuí que algo le pasaba porque desde el fin de semana ha estado muy serio y podría decir que hasta triste. Ayer platicamos largo y tendido, la cosa se fué aclarando cuando me comentó lo mucho que lo molestan dos de sus compañeros burlándose de su calidad de "mexicano". Le solté un rollazo del orgullo de ser binacional, le hice ver que no tiene nada de malo ser mexicano, las ventajas de saber dos idiomas y conocer dos culturas; todo en un mismo paquete. Pero me sorprendí cuando me respondió que a él no le importa que le digan mexicano, "me gusta ser mexicano y suizo, mami", me dijo, "lo que me da mucho coraje es, ¿por qué a mi me molestan todo el tiempo con eso?, yo no les hago nada. Me desespera decirles 'ya déjalo, déjame en paz' pero ellos siguen y siguen riéndose de mí!".
El pobre se siente confundido, en las clases de catecismo le dicen que debe compartir, ignorar la violencia, ser bueno, no agredir, no burlarse de los dems y muchos etcéteras más (de hecho la maestra es la madre de uno de los niños que lo molestan), y no entiende por qué solo él debe cumplir con ésas normas del sentido común y los demás no. Le expliqué que él tiene derecho también a enojarse y contestar a las tonterías que le dicen, ahí estaba yo dándole ejemplos de cómo defenderse de los ataques y burlas, basándome siempre en que les dé por su lado y tal vez eso los haga enojar más a ellos o simplemente dejen de molestarlo si ven que él los ignora. Por lo menos le saqué unas sonrisas con los ejemplos burdos y las caras que yo le hacía, tal vez le haya tranquilizado un poco y espero que se le olvide pronto.
También le hice mucho hincapié en que debe aprender a defenderse ahora o a ignorar esos comentarios, porque gente tonta como esos niños van a existir toda la vida. Cuando vaya a la secundaria seguro habrá otros que encuentren otro punto débil para hacerlo sentir mal, cuando tenga un trabajo se topará con otros que a base de golpes bajos lo hagan desatinar y así sucesivamente. Hoy me di cuenta que no es tanto la situación de burla de sus compañeros, todos los niños lo hacen pues la crueldad infantil está más que comprobada, más bien él tiene un carácter muy sensible y todavía no comprende bien que cada cabeza es un mundo y no toda la gente se comporta como debiera. Y digo que me di cuenta porque hace rato, después de recoger a Zara de una fiesta de cumpleaños e íbamos las dos solas en el coche, me comentó entre otras cosas que durante un juego en la fiesta se había ganado un premio por preferir el mismo color que el festejado. Yo de mula empecé a decirle que era de seguro porque le gustaba ese niño, "son novioooos, son novioooos!!" le decía. Ella ni tarda ni perezosa me contestó "ah sí??? pues entonces a ti te gusta Martin" el papá del niño del cumpleaños, "y si me sigues diciendo eso, yo le voy a decir a mi papá que a ti te gusta Martin, si tu dices mentiras... yo también!".
Me reí un buen rato con la nena, pero al mismo tiempo me dí cuenta que la forma de ser de ella es más práctica que no menos sensible. Que al contrario de Christof, no tengo que mostrarle con manzanas como hay que ir por la vida para poder sobrevivir porque su chip ya lo trae integrado. Hace mucho comenté en un post que ella es mi oasis y su hermano mi maestro, hoy lo reafirmo y al mismo tiempo me confirmo a mi misma el orgullo que representa la hermosa tarea de ser madre. En la que los padres tratamos de guiar a los hijos por la vida de la mejor forma posible y al mismo tiempo son nuestros maestros con ejemplos tan sencillos como la vida misma.
Saludos!
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kerubin@

El domingo coincidimos con mi amiga costarricense en un balneario de aguas termales, ella iba con su marido y su hija, nacida de su primer matrimonio con un hombre de color. En un momento dado estábamos platicando ella y yo, mis hijos a un lado mío, y cuando se acercaba su hija nos dijo "mira, ella es, la que viene ahí". Christof sin pensarlo dos veces soltó un "ahh esa, la negra?", yo me quise morir de la vergüenza y enseguida le corregí diciéndole que la palabra correcta es morena porque 'negra' tiene un sentido ofensivo. Mi amiga que, es un pan de Dios y según me dijo está acostumbrada a esos comentarios inocentes de los peques, lo tomó con mucha tranquilidad y me calmó a mi de paso diciéndome que era solo un niño, que no lo hizo en mal plan.
Siempre he tratado de enseñarles a mis hijos que no hay que referirse a la gente por ninguna de sus características físicas: "mira aquel flaco", "el chaparro", "aquel que está cojo", etc; pero creo que olvidé hacer hincapié en el color de la piel, más que nada porque es un tema delicado y pensé que habría quedado sobreentendido, pero ésta situación mi sacó de mi error. En el caso de mi amiga, y no es por justificar a mi bebé, es un tanto comprensible la confusión porque tanto ella como su marido actual (que es suizo) son de tez muy blanca, tal vez por eso el asombro del niño cuando vió a la jovencita. De cualquier forma, tendré que trabajar más en ese sentido con mis querubines porque aunque en casa nunca se habla en esa forma de nadie, en la calle tienen mucho de donde tomar ese tipo de ideas. Y vaya que si hay algo de eso aquí!.
Tschüs!
kerubin@

Hoy fué mi día libre, como buen jueves, ja ja ja. Nació el nieto de una amiga que ya no vive acá y otra de mis paisanas me invitó a ir a visitar a la feliz pareja a la maternidad y después a hacer la compra de la semana. Con dos hijos en edad escolar ésto podría resultar una odisea, pero mi maridis que es muy comprensivo se ofreció a trabajar desde casa para cuidarlos mientras yo me convertía por una tarde en socialité (bueno, exceptuando lo del mandado que no es muy nice que digamos). Así, estuvimos tomando café con los recién estrenados padres, fuimos al super y luego a sentarnos a platicar largo y tendido sin problemas de horarios ni berridos infantiles.
Mientras, mi media naranja se dedicó a trabajar un rato, hizo la cena para los peques, los metió a bañarse y los acostó. A medio chal con mi amiga, vi el reloj que marcaba casi las ocho y salí de estampida de regreso a palacio. Me dió ternurita (hola Ruth!) al entrar y ver al maridis limpiando la cocina y los querubines ya en sus cuartos haciendo los últimos intentos para cerrar sus ojitos y caer en brazos de Morfeo.
Y es que últimamente me he encerrado tanto, que ésta salidita me supo a gloria. Me siento agradecida por el marido que me tocó y me arrepiento de todas las veces que me he quejado de él, sobre todo cuando veo que otras de mis amigas no tienen ese apoyo en sus maridos y tienen prácticamente un lado personal totalmente abandonado por cumplir con sus obligaciones a rajatabla y sin pausa. Así que, para los chicos que lean ésto, no se hagan guajes y dénle a sus maridas uno que otro day off... sería el regalazo mejor apreciado que cualquier diamante costoso.
Saluditos!
kerubin@

Hace unos domingos, en la pasada misa de Reyes, una chica se pasó platicando cual mercadillo andante en el momento de la comunión. No conforme con eso, se carcajeaba en la nariz del padre mientras el resto de la gente pasaba a recibir la hostia y a mi, que no soy de esas viejitas gruñonas que regañan por todo, se me caía la cara de vergüenza al ver la de veces que el padre volteó a verla en ademán de desaprobación. Aún así, durante el convivio después de la misa, me la topé en un rincón y le dije muy sutilemente que eso no se hace, que ese es el momento más emblemático de la celebración. Ella muy educada me dijo que tenía razón y que no lo volvería hacer. Luego me sentí un poco apenada por mi atrevimiento pero en el fondo pensé que había hecho una buena obra.
No acostumbro a hablar durante la misa, si acaso me la paso pelándole los ojos a mis hijos cuando hacen ruido o se distraen y trato de poner todos mis sentidos en la homilía para aprovechar el mensaje que creo nos dice algo a todos y cada uno de los que estamos ahí. Pero el domingo anterior fuí solo con Zara porque mi maridis acompañó a Chris a su torneo de futbol y me senté junto a una amiga costarricense que siempre va sola y que quiere mucho a mis hijos. Precisamente también durante la comunión, después de hacerlo nosotras, me preguntó algo en voz muy baja, le contesté casi con monosílabos para no hacer olas y la cosa quedó ahí. Ya en la puerta, una vez terminada, se acercó a nosotras (que ahora si platicábamos de lo lindo) una señora que estuvo sentada una fila delante nuestro y nos puso como chancla vieja como si fuésemos niñas de secundaria. Casi casi nos dijo lo mismo que yo a aquella jovencita el Dia de Reyes, a pesar de la discreción con la que según yo habíamos cruzado esas cuantas palabras y nos pidió disculparnos porque la habíamos hecho perder la concentración en su oración post-comunión. Me pareció injusta su observación puesto que no era para tanto, creo que ella fué la única que se dió cuenta o tal vez tenga oído de tísica (como decía mi abuela) porque en verdad que fué menos que murmullo lo que nos dijimos mi amiga y yo.
Le contesté feo, no grosera, pero si de forma sarcástica diciéndole que para la otra hablaríamos un poco más fuerte porque seguro lo que la había molestado era no haber escuchado completo el chisme. En tono de broma, claro, pero ya saben que "entre broma y broma, la verdad de asoma". La mujer nunca perdió su sonrisa de cáeme-bien-idiota y festejó mi chascarrillo, pero en el fondo sé que no le quedaron ganas de volver a decirnos nada. Total que quedé mal conmigo misma porque me convertí en lo mismo que critiqué de la joven aquella, la que por cierto quedó mejor que yo al aceptar con humildad su error, todo lo contrario que yo. Chin! éstas vísceras mías andan un poco descontroladas!, seguiré trabajando en eso de la paciencia, que nomás no se me dá.
Auf Wiedersehen!
kerubin@

El otro día me habló una amiga que trabaja en la radio, tiene un programa semanal en una estación latina y además de éstos menesteres, también se dedica a la oraganización de eventos culturales para la raza de habla hispana (es muy importante mi paisana, ajúa!). Me dió ternurita (como dice Ruth) porque me preguntaba qué le tenía que hacer al DVD de una película porque el reproductor nomás no se dejaba. Me dijo, palabras textuales 'te hablo a tí porque tu eres toda una especialista en tecnologia y sé que me vas a sacar del apuro' (WTF!!!???). Y es que la cosa estaba que ardía, era viernes a las cuatro de tarde, dos horas después comenzaría la función de cineclub en la que se proyectaría "Como agua para chocolate" que ella misma había organizado. Pero por aquellas cosas del destino, pues la peli nomás no se dejaba ver, ja ja ja ja.
Yo, que como ya lo dijo ella, soy toda una 'experta' en tecnología del más alto nivel (chin! estoy escribiendo ésto y me cago de la risa!) le hice solo una pregunta:
- Carmelita, el DVD lo trajiste de México?
- Si, claro!. Lo mandé traer solo para el evento de hoy.
- Entonces, le seguí diciendo, córrele a cualquier tienda de videos y cómpratelo de nuevo porque esa no se va a ver, ni invocando a Macumba ni a la Mano Poderosa.
- Pero por qué???
- Pues muy sencillo, el formato de video en México (NTSC) es diferente al usado en Europa (PAL), por eso los DVD's tienen códigos de región y tu reproductor no puede leer el disco precisamente por eso. Aunque hay unos aparatos que pueden leer discos de cualquier región, pues ahorita que ya tienes el tiempo encima, te sale mas barato comprarte la peli.
- Ay Keru! te dije, eres una chingonada, por eso te hablé a ti luego luego. Porque sabía que me ibas a sacar del problema, gracias!.
Lo que Carmelita no sabe a pesar de llevar más tiempo que yo de vivir acá, es que hasta un niño de primaria conoce éstos detalles de las diferencias continentales y las 'nuevas tecnologías', aunque a mi no me parecen tan nuevas pues la aparición del DVD ya deberá andar arañando sus XV primaveras. Todavía me parece increíble que existan personas aisladas de conocimientos que han pasado a formar parte de la cotidianeidad, que por mucha modernidad que parezcan, son de muchísima utilidad (bueno, algunos). Como decía mi abuela "en tierra de ciegos, el tuerto es rey", lo digo por la admiración inmerecida de mi amiga.
Saluditos, feliz inicio de semana.